domingo 6 de septiembre de 2026

Cultura tras la tragedia

El festival del Petronio abre en Bogotá para sobreponerse al terremoto que afectó a Cali

Para muchos artesanos y comerciantes en su situación, poder participar en el festival es una forma de recaudar fondos para afrontar las pérdidas ocasionadas por el terremoto y de evitar las pérdidas que conllevaría una cancelación de la cita en el último momento.
Personas bailan durante la presentación de la agrupación musical colombiana Patacoré, en el recinto ferial de Corferias, en Bogotá (Colombia). Foto: EFE
Personas bailan durante la presentación de la agrupación musical colombiana Patacoré, en el recinto ferial de Corferias, en Bogotá (Colombia). Foto: EFE
domingo 06 de septiembre de 2026

EFE / Bogotá

Orfelia Casquete, comerciante y artesana, estuvo dos días dada por desaparecida tras el gran terremoto que sufrió Colombia el 10 de agosto pasado, pero este fin de semana se encontró en un inusual festival Petronio Álvarez, celebrado este año en Bogotá por los daños que sufrió la ciudad de Cali, su habitual sede.

Aquel día, ella y una compañera transportaban productos para el tradicional Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez cuando un derrumbe provocado por el temblor, de magnitud 7,4, las dejó bloqueadas en la carretera entre Buenaventura y Cali (suroeste).

"Al final, logramos llegar a la ciudad, pero como no teníamos cobertura, nos dieron por desaparecidas durante dos días”, declara a EFE Casquete, que muestra a los clientes los muchos sombreros que hace con paja tetera y unos amuletos que talla con una mezcla hecha con las cáscaras de los cocos.

Para ella, a quien le cedieron un espacio en Bogotá para celebrar esta inusual versión del Petronio Álvarez es "una oportunidad para conocer e interactuar con otros compañeros que han sufrido la misma tragedia".

Para muchos artesanos y comerciantes en su situación, poder participar en el festival es una forma de recaudar fondos para afrontar las pérdidas ocasionadas por el terremoto y de evitar las pérdidas que conllevaría una cancelación de la cita en el último momento.

Casquete se convierte así en una de las artesanas que han venido a la capital de Colombia a reivindicar y mostrar "con orgullo" la cultura de la región del Pacífico colombiano a través de peinados, ropa, dulces, joyas o licores tradicionales, y muchas botellitas de crema de viche, un destilado de la caña de azúcar.

El Petronio concede un espacio para que los caleños, con un importante porcentaje de afrodescendientes, reivindiquen una herencia africana que está presente en sus productos y servicios, como los coloridos vestidos, las muñecas de trapo o los peinados de estética afro que ofrecen a los visitantes.

Música del Pacífico: "Entre lo divino y lo terreno"

A los sabores y materiales que traen los cerca de 120 comerciantes caleños, les acompañan ritmos que varios grupos de música logran con el Cununo y la Guasá, instrumentos que imitan los sonidos del Pacífico hechos a base de madera o cuero del animal llamado tatabro.

Una de las bandas musicales presentes es Patacoré, ganador del festival de 2025 en la categoría musical de 'Marimba y Cantos Tradicionales', una celebración dedicada a la marimba, instrumento, hecho con láminas de madera afinadas para acompañar las melodías de las cantadoras.

Al escenario, los músicos suben vestidos con camisas de rojo intenso y los sombreros típicos de la región, mientras que las cantadoras usan coloridos vestidos afrocolombianos, con faldas anchas y turbantes que decoran sus cabezas, pañoletas y estampados.

El vocalista principal del grupo es Andrés Steven Quiñones, oriundo de Tumaco ( departamento de Nariño), que usa "la música como un puente entre lo divino y lo terreno", y asegura que en el Pacífico la gente usa la música "para hacer resistencia".

"Cuando las personas que han cumplido su propósito en la tierra mueren, sentimos que es un descanso, un motivo para estar alegre y feliz", dice Andrés, que vivió el terremoto mientras estaba dormido, de repente se despertó con "los crujidos de la tierra" que calificó como algo "terrorífico", dice.

Son estos ritmos que ofrece el festival los que impulsan a personas como Sandra, de Bogotá, a acudir a la feria con la idea también de "apoyar a nuestros colombianos y estar más unidos que nunca ante esta tragedia".

El terremoto dejó al menos 331 muertos (de ellos 153 en Cali), además de 4.439 heridos y 240 desaparecidos, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).