Pueblos misionales fundados como reducciones (también, reducciones de indios) por la Compañía de Jesús en los siglos XVI y XVII en la región de la Chiquitania, en el actual departamento de Santa Cruz, en la zona oriental de Bolivia, para convertir a las tribus locales al Cristianismo. Seis de estas antiguas misiones (todas ahora municipios seculares) fueron designadas colectivamente como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1990. Se caracterizan por una fusión única de influencias culturales europeas y amerindias. Junto con las Misiones jesuíticas de Moxos, forman parte de las Misiones jesuíticas de Bolivia.