2024-03-15

Figuras

Hirano y Troncone, los dos ídolos de Bolívar que ‘encendieron’ las redes de Visión 360

Este viernes por la mañana se hizo un contacto virtual con los exfutbolistas al ser los personajes que más vistas tuvieron en la campaña que hizo este medio para su lanzamiento

Sports 360 / La Paz

Ricardo Troncone y Jorge “Koky” Hirano, dos recordados futbolistas de Bolívar, se conocieron en un contacto virtual que preparó Sports 360 para hablar de los recuerdos que tienen de la Academia y de cómo llegaron a vestir la casaca celeste.

Fue un triple contacto que se hizo entre Bolivia, Argentina y Japón con los dos personajes del deporte que más vistas tuvieron en los días anteriores por los saludos que mandaron a este medio y que fueron colgados en las redes sociales.

Hirano, quien jugó con la Academia de 1986 a 1993, tuvo 65.000 vistas, mientras que Troncone, que vistió la casaca celeste de 1976 a 1980, llegó a 32.000.

Primera vez

Como ambos jugaron para Bolívar en épocas distintas fue la primera vez que se conocieron y lo hicieron en un contacto que tuvo a varios aficionados que se conectaron y les mandaron muchos saludos.

“Un saludo para ‘Koky’, que a pesar que no tuvimos la suerte de participar en los mismos planteles, sé de su historia y lo bueno que dejó para Bolívar”, indicó Troncone, que salió campeón en 1976 y 1978.

“Mucho gusto Ricardo, también sé de tu trayectoria, lo que pasaste por el Club Bolívar”, le respondió Hirano, que conquistó cuatro títulos con la Academia: 1987, 1988, 1991 y 1992.

De celeste

La amena charla con Marco Mejía, responsable de Sports 360, comenzó con la llegada que tuvieron a Bolívar.

“Tuve la suerte de llegar en enero a La Paz, Bolívar estaba clasificado a la Libertadores de 1976 y tuve tiempo para adaptarme, la Copa comenzó por marzo, pero los primeros días en Tembladerani, te digo que no podía, pensaba que me voy a Buenos Aires porque me voy a morir acá (por la altura). Con el tiempo me costó muchísimo, pero me adapté, al principio fue difícil, como todo”.

También recordó una anécdota que tuvo antes de su llegada al país, ya que no tenía pensado jugar en Bolivia.

“Jugué con Racing en el 73. No recuerdo si fue con Bolívar o la selección boliviana que se preparaba para las eliminatorias del Mundial (de 1974). Jugamos en el viejo estadio del (Hernando) Siles y ganamos 2-0 y en ese momento (Ubaldo, el ‘Pato’) Fillol, que era el arquero no pudo jugar, estaba bastante mal, yo le dije algo que nunca hay que decir: ‘Pato este sería el último lugar donde vendría a jugar’ y tres años después volví a La Paz y fue uno de mis mayores satisfacciones el haber jugado en Bolívar”.

Para Hirano fue muy distinto, porque no tuvo tiempo de adaptación y sus inicios no fueron los esperados, hasta que con el tiempo se convirtió en un ídolo.

“Mi llegada a Bolívar fue fatal porque no hice pretemporada y de la noche a la mañana me puse a jugar. Es una de las cosas frustrantes porque no tuve la adaptación necesaria para iniciar bien el campeonato. Fueron cuatro meses que me demoré adaptarme a la altura”, enfatizó.

Posiciones distintas

Troncone era un defensor aguerrido que no dejaba pasar la pelota, mientras que Hirano fue un goleador de sepa, que aprovechaba las oportunidades que tenía.

“Teníamos una buena defensa, sobre todo la primera época cuando fuimos campeones paceños invictos, el que jugaba a mi lado era Pepe Solórzano, campeón con Vélez, Newell’s en Argentina. También vino Gregorio, antes estaba Vaca, siempre tuvimos una defensa bien formada”, recordó.

Igual recalcó que varios jugadores llegaban y se iban de la Academia, pero que él siempre estuvo ahí y por ello —en modo de broma— indicó que “yo fui un jugador que le salió bastante barato a Bolívar porque en esos años nunca trajo a un jugador en mi puesto, muchos estuvieron a lado mío”.

Hirano (izq.) y Troncone en sus etapas como futbolistas de la Academia.

 

Hirano era mortífero en el parea rival, pero también se destacaba por ser un buen pasador y ceder goles a sus compañeros.

“En esa parte como jugador que he sido me ha gustado compartir jugadas que no pude concretar, siempre buscaba al mejor jugador para que pueda meter el gol. Lo bueno que tuve es que mi papá me enseñó eso: hay que se egoísta en cierto modo para ser buen goleador, pero si hay la oportunidad de ceder al compañero para que anote y gane el equipo, ganamos todos”.

Rememoró que en 1988 formó un tridente ofensivo letal con Juan José Urruti y Fernando “El Chapaco” Salinas.

Salinas “ha sido goleador en el año 88, uno de los años que se metió más goles de todos los años de Bolívar, creo que metimos más de 100 goles entre Chapaco, todos los jugadores. Chapaco anotó cerca de 30 goles, fue un año bastante productivo a nivel futbolístico y en lo personal me fue muy bien”.

Los clásicos del pasado, la presencia de Hirano en la selección peruana y muchos otros temas pueden verlo en el siguiente enlace:

Al final ambos se despidieron muy agradecidos por el contacto y nuevamente se mandaron saludos con la esperanza de verse por primer vez en persona el 2025 por los 100 años de Bolívar.

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