Emergencia
“El agua es el gran enemigo del asfalto”, lluvias dejaron las calles paceñas destruidas
Tras la tormenta del pasado miércoles 20 de marzo las calles de la ciudad de La Paz amanecieron maltratadas. Baches, grietas, empedrado base a la vista y pérdida de la capa asfáltica, son algunos de los daños vistos y experimentados por los paceños.
"Las calles están como hielo molido. El asfalto se deshace y mi coche ya tiene problemas con la suspensión", lamentó Carlos Zubieta, un conductor de trufi que transitaba por la calle 21 de Calacoto.
"Ves los autos moverse de un lado al otro para evitar los baches. Eso hace que se acerquen peligrosamente a la acera y a nosotros" comentó una vendedora de la avenida Ballivián que prefirió guardar su nombre en reserva.
"Me perjudica en el trabajo. No puedo ir muy rápido porque por ahí no veo un hueco y con mi moto me puedo accidentar", sentenció Miguel, un trabajador de Pedidos Ya.
Incluso los pasajeros del transporte público sufren por el estado de las calles. Por ejemplo, quienes utilizan la línea del PumaKatari que va de Achumani a San Pedro tratan de evitar viajar parados, ya que el bus hace maniobras abruptas para evitar los daños en la ruta.
"El agua es el gran enemigo del asfalto. Se filtra por las imperfecciones y elimina la unión de este material con otros. Y cuando cae en grandes cantidades, como ocurrió este año, los desperfectos son mayores", indicó Boris Bacarreza, secretario Municipal de Infraestructura Pública.
Es por eso, explicó, que las calles normalmente se las diseña para que tengan una pendiente hacia los costados. De esta forma se prevé que el líquido se deslice hacia los sumideros. "Lamentablemente, la gente suele tirar basura en estas aberturas, por lo que el agua se estanca y eso genera más problemas".
Actualmente la Alcaldía cuenta con un plan de parcheo de baches. Consiste en hacer reparaciones de las zonas más dañadas de las calles con trozos de material. Sin embargo no es una solución a largo plazo, ya que son, como su nombre lo indica, parches, aplicados por la emergencia.
"Como todavía estamos en época de lluvias, no es posible hacer una refacción en profundidad. Asimismo, el clima nos impide utilizar la mezcla caliente, que es mejor", añadió la autoridad.
A eso se suma la antigüedad de algunos asfaltados. Por ejemplo, la calle 21 de Calacoto, sumamente transitada, tiene una capa de rodamiento de, al menos, 15 años. El continuo tráfico de vehículos, que van desde ligeros hasta pesados buses y camiones, va pulverizando la cobertura, sea esta rígida o flexible. Eso, además de las lluvias, deja una superficie que parece molida.
La Alcaldía invierte, solo en el bacheado, entre 5 y 10 millones de bolivianos anuales. Y cuando puede hacer una refacción más completa, como cambiar la capa de rodamiento, llega a invertir 45 millones en el año.
Bacarreza indicó que se tiene un plan de refacción, que iniciará en cuanto terminen las lluvias. Él espera que eso ocurra en abril. Sin embargo, reconoció que no puede indicar cuánto costarán los trabajos, ya que eso recién se sabrá una vez que terminen los temporales.