Semana Santa
Cinco rutas para peregrinar en Copacabana, los Yungas y Viacha
Este lunes comenzaron a partir las personas que, esta semana, recorrerán a pie el camino que une la Sede de Gobierno con el santuario de Copacabana. Los caminantes buscan, así, poner a prueba su fe, cumplir una promesa con la Virgen de Copacabana o tener una aventura en el fin de semana largo.
Esta es una tradición que se desarrolla desde hace casi un siglo. Las autoridades toman medidas excepcionales para garantizar la seguridad de los devotos: desde establecer asistencia médica móvil, hasta incrementar el número de policías en la ruta.
El viaje, de más de 155 kilómetros, representa un considerable reto físico y mental, lleva a tomar entre tres a cuatro días de viaje. Sin embargo, eso no frena a viajeros, su paso por estas poblaciones lacustres representan un importante ingreso económico.
La Cruz Roja Boliviana emitió consejos para los viajeros. Entre los principales es no llevar niños, ni mascotas, ya que la travesía es larga y no exenta de peligros, como el alto tráfico vehicular.
Se recomienda caminar en grupo, llevar una mochila con ropa ligera y abrigada, un botiquín, agua, zapatos cómodos y chamarras con cintas refractarias para la noche. Un sombrero de ala ancha y bloqueador solar médico son esenciales para protegerse del inclemente sol altiplánico. Asimismo se debe caminar en fila india, de forma contraria al tráfico, para poder detectar las movilidades; no se debe consumir bebidas alcohólicas. Y, sobre todo, no sobreestimar fuerzas y reconocer cuando el continuar puede ser contraproducente.
Hay dos rutas recomendadas para ir a Copacabana. La primera es la tradicional, que parte de El Alto, pasa por San Roque, la tranca de Corapata, Vilaque, Santa Ana, Patamanta, Cruce Pucarani, Batallas, Peñas, Huarina, Compi, Estrecho de Tiquina y Copacabana. La segunda es la turística, parte de El Alto hasta Chipamaya, Pucarani, Aygachi, Cohana, Quehuaya, Isla Suriqui y Copacabana.
Pero esa no es la única ruta a la que pueden acceder los paceños. Para el feligrés que prefiere climas más cálidos están las rutas de los llamados "caminos del Inca", El Choro y Takesi.
La caminata de El Choro es una de las rutas precolombinas más populares y más famosas en Bolivia. Suele tomar alrededor de tres o cuatro días, iniciando en La Cumbre (a aproximadamente una hora de La Paz) hasta finalmente llegar al pequeño pueblo Chairo, atravesando varios poblados y pisos ecológicos.
Recorrerlo a píe puede tomar entre dos días y medio a tres. Para este viaje se recomienda ropa ligera (tanto para calor como abrigada), mucha agua, carpa, zapatos cómodos, bastón y sombrero de ala ancha. También es indispensable el repelente.
El camino del Takesi se inicia en la población de Ventilla, para luego subir a La Cumbre, a 4.640 metros sobre el nivel del mar. La ruta recorre una distancia de 45 kilómetros, atraviesa la Cordillera Real de los Andes hasta la localidad de Yanacachi, a 1.300 metros sobre el nivel del mar.
Al igual que con El Choro, el viajero atraviesa distintos pisos ecológicos y se puede encontrar con fauna variada, incluyendo osos jucumari.
Finalmente está la peregrinación al monte de las Letanías, en el municipio de Viacha. Este cerro se encuentra a ocho kilómetros de la ciudad altiplánica y el santuario en su cima acoge a la Virgen de la Candelaria, la más pequeña del mundo.
Más que una larga caminata, el reto de este viaje está en la escalada del monte. Es un terreno pedregoso, que si es superado sin problemas es señal de que el feligrés está bendecido, más aún si en el camino se encontró una que otra viborilla.
Se recomienda ropa cómoda, zapatos o botas con buen agarre, bastón, sombrero de ala ancha, lentes oscuros, bloqueador solar y mucho líquido.