Análisis de mercado
Expertos destacan que la planta de Biodiésel incentiva el reciclaje, pero les preocupa la expansión de la frontera agrícola
“Dudas razonables” surgieron por parte de especialistas, luego de la inauguración de la primera planta de biodiésel, ayer, en Santa Cruz. Mientras el Gobierno destaca al menos cinco aspectos positivos, los expertos lamentaron que no se puede emitir criterios concluyentes, porque no se conocen los proyectos de factibilidad y rentabilidad económica, además de estudios del impacto medioambiental.
“Hay dos temas que deben ser de conocimiento público. El primero es el de la viabilidad económica, obviamente, eso debe estar basado en estudios de factibilidad y rentabilidad, esto que se llama, en economía, análisis de la relación costo-beneficio. Es importante saber, si como negocio, la producción de biodiésel tiene mayores ventajas sobre el petróleo importado”, explicó a Visión 360 el investigador de Fundación Tierra, Gonzalo Colque.
Señaló que el segundo aspecto que se debe conocer antes de emitir un criterio, es el estudio medioambiental. Esto en relación al problema que se puede generar por la ampliación de la frontera agrícola.
En el marco de lo económico, Colque mencionó que se debe conocer si es conveniente pagar determinado precio por el litro de aceite crudo de soya, mayor al costo de exportación que rige en la actualidad. “Hay dudas razonables”, remarcó el investigador.
Lo positivo
El ex ministro de Hidrocarburos, Franklin Molina, citó al menos cinco aspectos positivos de la implementación del biodiésel en el mercado boliviano, por medio de la apertura de cuatro plantas de procesamiento, de las que ayer se inauguró una. Estos son: el hecho de que se trata de un producto “ecológico y sostenible”, incentivará el reciclaje del aceite vegetal, la cadena de producción generará nuevos empleos, se ampliará el incentivo a la agroindustria nacional, pero principalmente permitirá una reducción de hasta 400 millones de dólares al año, que ahora son destinados a la subvención de la compra de combustibles fósiles.
El analista y exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, expresó su optimismo ante la inauguración de la nueva planta, que producirá 1.500 barriles diarios de este biocombustible. Sin embargo, remarcó que esto es una “pequeña parte” de una solución a la crisis de la subvención del combustible, pues la producción anunciada es de sólo un 3% de la demanda nacional.
Ríos puntualizó que aún no se conocen detalles sobre el tipo de acuerdos que se tiene con los agroindustriales, cuál es la logística del acopio del acetite vegetal para reciclar.
En esa línea, Colque, remarcó que se debe tener claro si la producción del biodiésel no será más costosa que la importación.
“Lo segundo importante que debemos conocer es el estudio de impacto socioambiental”, remarcó Colque. Explicó que son pocos los productores nacionales y que ante la necesidad de al menos unas 500 toneladas de soya para producir los 1.500 litros de biodiésel, esto representa la expansión de la frontera agrícola de 250.000 hectáreas, lo que significa también el desmonte y deforestación de suelos.