La Fiesta de América
La primera transmisión deportiva fue todo un acontecimiento
En esta edición tuvo lugar lo que probablemente sea la primera transmisión radial de un encuentro deportivo. El uruguayo Claudio Sapelli mientras recibía información telegráfica del encuentro entre Brasil y Uruguay desde Rio de Janeiro y la retransmitía a los oyentes que se agolpaban en la puerta del diario El Plata.
El diario El País de Montevideo recuerda que la transmisión se hizo a través de la onda de General Electric y alcanzó a poco más de 50 privilegiados que tenían receptores de radio y a otros ocho mil que coparon la Plaza Independencia y sus alrededores para oír en tiempo real lo recreado a partir de telegramas que llegaban por cables de las compañías Western Union y All American.
“De las noticias recibidas se hacían dos copias: una iba a Sapelli que transmitía desde su estación portátil y otra a García y Bertonasco, que a través de un megáfono le contaban al público en la plazoleta del Solís algo parecido”, cita el rotativo.
Sapelli instaló los receptores facilitados por General Electric en los tres puestos de retransmisión -Hipódromo de Maroñas, Los Pocitos (estadio de Peñarol) y Parque Central- y probó que la señal llegara limpia y clara. Se agregó otro retransmisor a pedido expreso de la Escuela Industrial de Canelones en la capital canaria.
Sapelli se quedó sin grito de gol en aquel emblemático partido porque Brasil y Uruguay empataron 0 a 0. Pronto llegaron las dos conquistas en Juegos Olímpicos (1924 y 1928) para el fútbol uruguayo y el Mundial de 1930.
"Las proezas futboleras provocaron la adhesión del público y el aumento de ventas de receptores porque daba la sensación de que la radio nos había dado suerte. Ello demuestra que el exitismo no es asunto del presente, como tampoco lo es la pasión por la pelota y la emoción del relator", cita la periodista Mariel Varela.