Copa Libertadores
Farias recuerda el gol que le hizo a Huachipato: “Recogí el rebote de un tiro libre de Robles y la metí”
Sports 360 / La Paz
El domingo 9 de marzo de 1975, The Strongest se enfrentó por primera vez a un club chileno por Copa Libertadores. Ese día, en el antiguo Hernando Siles, el Tigre le ganó al campeón Huachipato por 1 a 0.
El miércoles, desde las 18.00, volverán a las caras por la quinta jornada del Grupo C.
El gol lo marcó Juan Farías, a los 42 minutos del primer tiempo. El partido correspondía a la segunda jornada del Grupo 2, que también integraban Wilstermann y Unión Española, que ese año llegó a la final.
Después de más de 49 años, el popular “Gitano” recordó en la mañana de este lunes ese gol como si lo hubiera marcado ayer.
Lo primero que cuenta es que hubo una falta cerca del área grande y el encargado de cobrar el tiro libre, por lo menos a esa distancia del arco, era Benjamín Robles, un defensor central que tenía un cañón en sus pies.
“Fue un tiro libre fuera del área, pateó Robles, yo conocía las condiciones que tenía Robles para patear, entonces estaba atento. Sabía que si no era gol podía haber un rebote”, rememora.
Se cobró la falta “y todo salió perfecto, porque rebotó en el arquero (José Mendy) o el arquero atajó y no pudo agarrarla, llegué yo, recogí el rebote y la metí en el arco con todas mis ganas a los chilenos”.
Un día antes, el sábado 8 de marzo, Farías había cumplido años y fue el mejor regalo que se hizo.
Ese gol, además, lo tiene entre los grandes y buenos recuerdos de su vida profesional, porque se le ganó a Huachipato “que en ese momento estaba haciendo historia en Chile, un año antes había ganado su primer título, y nosotros le ganamos con un gol mío, así que es para recordarlo siempre”.
Recuerda también que el Tigre entonces tenía un equipazo y justamente un año antes se había coronado campeón de la Copa Simón Bolívar.
Aparte del buen equipo, también tenía un técnico de gran nivel: el chileno Alfonso Sepúlveda.
“Nos sirvió de mucho tenerlo como entrenador, porque Sepúlveda tenía una gran imagen en Chile, conocía bien el fútbol de su país. Era de primer nivel y cada charla que teníamos con él era de mucha enseñanza”.
Dos jugadores de esa nacionalidad también eran parte del primer plantel atigrado Manuel Jesús Ortiz y Olivares. “Nosotros teníamos un plantel de mucho nivel, de bastante categoría, así que lo recibimos bien y ellos también se sintieron bien”, se acuerda el “Gitano”.
El Tigre formó en el arranque con César Goyburú, quien reemplazó al lesionado Luis Galarza; Eduardo Angulo, Mario Argarañaz, Benjamín Robles, Luis Iriondo; Luis Liendo, Ricardo Fontana, Manuel Ortiz; Luis Fernando Bastida, Mario Pariente y Farías.
Huachipato inició con: Mendy; Silva, Azocar, Riveros, Pinochet; Díaz, M. Silva, Salinas, Cáceres, Sintas y Godoy.
Solo tres tribunas
Farías recapitula, además, que esa Copa Libertadores se jugó con solo tres tribunas habilitadas del escenario miraflorino, porque un par de meses antes, en enero, había comenzado la demolición del sector de la preferencia y el viejo edificio del Siles, para dar lugar a la nueva edificación, que en 1977 albergó los Juegos Bolivarianos.
Comenta que el apoyo de los hinchas obviamente se vio mermado, porque en esa tribuna se daban citas muchos hinchas de la institución y quizás esa situación “les subía el ánimo a los rivales”.