La Fiesta de América
El cabezazo de Wilfredo Camacho en un partido de infarto
Debido a la gran campaña de Paraguay, Bolivia estaba obligada a superar a su par de Argentina para llegar al último partido con posibilidades de ganar el título. Hasta ese momento, los albirojos habían disputado cinco encuentros de los cuales ganaron cuatro, haciendo un total de ocho puntos, uno más que Bolivia. Si el equipo nacional perdía le dejaba el camino abierto a Paraguay para que obtenga el título frente a la Argentina en su último partido
La gente durmió en las afueras del estadio miraflorino para presenciar el choque entre bolivianos y argentinos, el recordado 28 de marzo, cuando se disputó un partido no apto para cardíacos.
En el partido Castillo abrió el marcador para Bolivia, Rodríguez empata y la verde se pone en ventaja nuevamente con tanto de Blacut; pero a diez minutos del final empata otra vez Rodríguez.
En el minuto 43 el juez peruano Yamasaki cobra penal para Bolivia ante los reclamos airados de los argentinos. Max Ramírez remata el disparo al centro y el golero Andrada la toca providencialmente con los botines y manda al corner. Mientras los argentinos se congratulaban entre ellos y en especial a su arquero, Camacho se da cuenta de la desconcentración y apura a Castillo para el lanzamiento del tiro de esquina, se eleva y con un soberbio cabezazo pone el 3-2 definitivo ante la euforia de la tribuna. Fue el gol del título.
“Nunca hay que dar por perdido nada, los argentinos estaban felices festejando que el Chino Ramírez había fallado el penal, pero creo que Fortunato (Castillo) fue inteligente para servir el tiro de esquina y luego conecté el cabezazo con alma, vida y corazón”, rememoró Camacho.