La Fiesta de América
Bebeto y Romario, una dupla demoledora que hacía temblar a los rivales
Bebeto fue un gran jugador brasileño que anotó gran variedad goles y se coronó campeón del mundo en la Copa del Mundo de Estados Unidos en 1994, pero ese no fue el único torneo en el que brilló con la verdeamarela, pues en la Copa América de 1989 hizo suspirar a todos con un golazo de antología.
Esa edición de la Copa América fue el cuarto título continental para Brasil y la guinda del pastel fue un tanto de Bebeto que consiguió de tijereta al borde del área ante los argentinos y que clavó en el ángulo a pesar de la estirada del portero.
El resultado final fue un 2-0 y Romario fue otra de las figuras de ese Brasil que a la postre se coronó campeón.
En ese juego Brasil se dio el lujo de derrotar contundentemente a una Argentina comandada por Diego Armando Maradona, que cabe mencionar nunca levantó una Copa América.
Brasil contaba en 1989 con un sólido equipo en todas sus líneas, donde rompían el molde dos demoledores ‘duendes’ del área, llamados Romario y ‘Bebeto’, una de las duplas más recordadas de Brasil.
“Llevábamos jugando juntos desde los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988, y habíamos compartido la línea de ataque en varias competiciones. Por eso estábamos siempre tan compenetrados. Cuando Brasil trabajaba en las tácticas durante los entrenamientos, ‘Bebeto’ y yo no teníamos que participar demasiado. Nos entrenábamos por separado, porque ya nos conocíamos muy bien. ‘Bebeto’ siempre ha tenido una inteligencia excepcional y facilitaba muchísimo mis jugadas de ataque, por todo eso nos entendíamos tan bien”, revela el ‘Chapulín’, como era conocido Romario.
Ambos de gran desequilibro tenían prácticamente las mismas características, aunque el ‘7’ poseía mayor virtud para el pase y Romario para las gambetas, a los dos los unian su velocidad y su capacidad de definición en los metros finales.
El dueto logró en aquel mundial 8 tantos que le valieron el cuarto trofeo mundial a la ‘Canarinha’, luego de 24 años de la última. «Tuve una combinación perfecta con Romario. Todas las veces que jugamos juntos, marcamos goles sin grandes esfuerzos», rememora el gran ‘Bebeto’.