Perfil
Claudia Sheinbaum, la física de origen judío que gobernará México por los próximos seis años
La ganadora de las elecciones de México, Claudia Sheinbaum, encaró la campaña con la confianza entre sus filas de simpatizantes de que continúen los apoyos sociales y las políticas de la "Cuarta Transformación", como se conoce al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Esta expectativa se repite en varios asistentes a mítines que reunieron a miles de seguidores de los partidos Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), del Trabajo (PT) y Verde, que integran la coalición Sigamos Haciendo Historia, que abandera a Sheinbaum.
Claudia Sheinbaum Pardo (Ciudad de México, 1962) es cercana al presidente desde el 2000, cuando fue Secretaria de Medio Ambiente de Ciudad de México, durante la gestión de López Obrador como Jefe de Gobierno hasta 2006, mismo cargo que ella ocupó en 2018, siendo entonces la primera mujer.
“México está listo para una presidenta, para una astronauta, para una ingeniera. Las mujeres mexicanas estamos listas desde hace mucho tiempo”, ha asegurado en repetidas ocasiones.
Sheinbaum, de origen judío, ha presumido de que sus orígenes políticos vienen desde la infancia, pues sus padres participaron del movimiento estudiantil de 1968, lo que impulsó su activismo. Su labor política la inició en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) -del cual López Obrador fue candidato presidencial en dos ocasiones- al que ella se adhirió en 1989.
Su papá, Carlos Sheinbaum, era un empresario y químico cuyos padres, judíos asquenazí, llegaron de Lituania a México en 1920. Su mamá, Annie Pardo, es una bióloga y doctora cuyos padres, judíos sefardíes, llegaron de Bulgaria en 1940.
Ambos, hijos de judíos perseguidos. Ambos, militantes de izquierda en la UNAM (Universidad Autónoma de México). Ambos, pioneros en sus labores científicas. Pardo, de hecho, recibió en 2022 el Premio Nacional de Ciencia por sus aportes a la biología celular.
Claudia creció en Tlalpan, un barrio de clase media-alta del sur de la capital, entre canciones de protesta, reuniones con artistas internacionales y clases de ballet y bombo argentino.
Cuenta que desayunaba, almorzaba y cenaba hablando de política, y que iba con sus padres a la cárcel a visitar a sus amigos presos por la militancia.
Fue a un colegio laico, de expatriados, que promueve la autonomía de los estudiantes: el Manuel Bartolomé Cossío. Y desarrolló una personalidad meticulosa, organizada, enérgica, que busca comprobar sus ideas antes de sacar conclusiones y da órdenes sin eufemismos ni rodeos. Se despierta todos los días a las 4 de la madrugada.
"Es tímida, por eso puede pasar por seria, pero una vez te sientas con ella es cálida, chistosa y empática", dice Alarcón. Facetas que durante la campaña quiso pronunciar.
"Soy hija del 68", suele decir ella, en referencia al movimiento de protesta global del que sus padres participaron.
Y así como los 60, los años 80 fueron un momento clave para México: se consolidaba el modelo neoliberal, que para muchos se traduciría en desigualdad y pobreza, y los escándalos de corrupción empezaban a azotar al poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernaba desde 1917.
Sheinbaum mantuvo un pie en la militancia, donde conoció a Carlos Ímaz, un político del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PDR) con el que se casó en 1987, y otro en la academia, donde hizo una maestría y un doctorado en Ingeniería Energética y Ambiental y firmó varias tesis, entre ellas una sobre el uso eficiente de estufas de leña en comunidades rurales.
En 1995, la familia se trasladó a California, donde él cursó un doctorado en Educación y ella terminó el suyo. Allí consolidaron el perfil cosmopolita, educado, de inglés fluido, en el que crecieron y en el que criaron a sus hijos, que hoy son cineasta y profesora de historia.
Se separaron en 2016 y siete años después Claudia se casó con Jesús María Tarriba, su novio de la universidad con quien se reencontró por Facebook, y que como ella es físico, de izquierda y está vinculado a la gestión pública: es funcionario del Banco de México.
"Ha sido una campaña extraordinaria, con mucha entrega de la gente, de mucho cariño, la verdad yo estoy emocionada e ilusionada", dijo Sheinbaum a EFE en la última jornada de campaña en la ciudad de Guadalajara (Jalisco, oeste de México), antes del cierre de su campaña en Ciudad de México.
En la salida de un acto electoral en la Alcaldía Magdalena Contreras, al sur de la capital mexicana, la comerciante Olga Limas vende unos pequeños adornos en forma de pato con el peinado de la candidata presidencial del partido gobernante Morena.
La vendedora comentó que quiso hacerlo "por apoyo a Claudia y por apoyo al presidente también", porque en su familia "desde siempre" han sido "obradoristas", como se llama a los seguidores de López Obrador, cuyos pasos Sheinbaum también ha seguido desde hace años.
Limas opinó que como Jefa de Gobierno, Sheinbaum "como todos", "tuvo sus errores, pero ojalá que esos errores le ayuden" a aprender, y comparte el "orgullo" de que llegue a ser "la primera presidenta" de en la historia de México.
La "más preparada"
Una canción que se repite en los actos de campaña dice que "la próxima es Claudia", a quien llama "una gran matriarca" y "la mujer más preparada".
Sheinbaum estudió física en la UNAM, donde obtuvo un doctorado en Ingeniería Energética y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, títulos por los que también es conocida como "la doctora".
En 2000 se incorporó al gabinete de López Obrador, cuando él era jefe de gobierno del entonces Distrito Federal. Ahí se desempeñó como secretaria de Medio Ambiente y en 2006 se convirtió en vocera de la primera campaña a la presidencia de México del actual mandatario.
En Guadalajara, Victoria Vega, médica de profesión, contó que no se podía perder el cierre de su candidata favorita al que viajó con una amiga.
"Estoy sorprendida de que (haya) tanta gente, después de tanta guerra sucia", comentó, al describir a Sheinbaum como una mujer "muy preparada", pero también "sensible, que busca la continuidad de López Obrador, ayudar a los más necesitados".
La propia Sheinbaum no ha dejado de recordar durante toda la campaña que su misión es prolongar y profundizar la transformación iniciada por López Obrador, a quien se refiere como "el mejor presidente de la historia de México".
En concreto, ha reiterado su compromiso de avanzar en los programas sociales lanzados por el actual mandatario destinados especialmente a la población de bajos recursos y que son muy populares en el país.
Así lo subrayó Rocío Jiménez Acosta, vecina de la colonia capitalina Malinche, quien considera "un logro" de Morena "hacer que los apoyos o los programas sociales" estén en "una ley", en referencia a las iniciativas para elevar el rango constitucional de estas políticas sociales.
"Lo que más nos atrae son los programas sociales que se nos va a dar a todos los que estamos aquí dentro", señaló la mujer, que se organizó con sus vecinas para mostrar su apoyo a la candidata en el evento, al que, aseguró, acudieron con sus "propios recursos".
El plan de gobierno de Sheinbaum contempla "100 pasos para la transformación", entre los cuales está aumentar las becas universitarias y escolares, dar pensiones a mujeres dedicadas al cuidado, fortalecer sistemas médicos de diagnóstico y salud mental, construir cientos de miles de viviendas y llevar a rango constitucional la paridad salarial de género. (Con información de EFE y la BBC).