Entrevista
Antonio López Habas: “Si no hay un proyecto sólido desde la base, no se puede surgir”
Hace un par de semanas hicimos un recuento de los técnicos que pasaron por la Selección en la Copa América y encontramos que el español Antonio López Habas era el que más puntos había conseguido en la Verde.
Después de más de una década lo requerimos para una entrevista y, gentil como siempre, no tuvo problemas en aceptar la conversación con Sports 360 y hablar de su presente y de la Selección, tema obligado, pero con la autoridad que tiene López de haber conseguido un subcampeonato de la Copa América (1997).
¿Qué ha sido de su vida, Antonio?
Las últimas siete temporadas futbolísticas han sido en la Superliga de la India. Llegué el primer año que se fundó (2014) porque yo trabajaba en el Atlético Madrid y compraron una franquicia en el Atlético de Kolkata y a partir de ahí coseché tres títulos y estuve en dos finales más. Ahora estoy en un proceso de espera para ver qué ocurre.
¿El ATK Mohun Bagan FC es el club en el que se ha consolidado?
Es uno de los clubes más antiguos de Asia. Donde jugamos es un estadio para 75.000 espectadores y es un club histórico.
En 1997, bajo su mando, Bolivia salió subcampeón de la Copa América, pero luego vino una involución. ¿Considera que fue así?
Yo creo que el éxito fue porque Guido Loayza y su dirigencia tuvieron la capacidad de ver más allá. Primero, yo fui como asistente de Xabier (Azkargorta) y posteriormente asumí el mando de la Selección. En aquel tiempo existía un ramillete impresionante de jugadores, con gran calidad técnica y un nivel táctico bueno; pero había un sentido de pertenencia a su país y a sus colores, todo eso lo supimos aprovechar.
Cuando se fue de la Verde, ¿en qué posición nos dejó?
En el puesto 18 del ranking FIFA, cuando llegamos con Xabier estábamos en el 200. Aquel año que fuimos no había categorías inferiores o instalaciones sólidas y ese es el pilar para cumplir los objetivos. España, por ejemplo, trabaja muy bien el fútbol base y las selecciones Sub-15 a la Sub-20 están compitiendo en Europa y eso implica que la categoría mayor va a tener un buen recorrido. No hay que ser resultadistas en la inmediatez; si no hay un proceso evolutivo es casi imposible llegar a los objetivos.
¿Este olvido en las inferiores nos va a seguir pasando factura?
Ahí está el secreto, si no haces un proyecto sólido desde la base no se puede surgir. En Bolivia siempre se ha dicho, pero nunca se ha puesto en práctica. Hay que buscar sponsors si la Federación Boliviana de Fútbol no tiene recursos para ejecutar el plan, hay que involucrar mediante impuestos a que se apoye a las disciplinas deportivas. Por generación espontánea no van a surgir las cosas.
¿Cómo ha visto al fútbol boliviano en este nuevo siglo?
Parecía que repuntaba en alguna Copa América (2015), pero pienso que esa base de equipo no se puede perder de la noche a la mañana. Hay que darse cuenta de que, siempre recurriendo a España, que muchos jugadores de la Sub-18 llegan en un 40 por ciento al seleccionado mayor; es decir, hay formación y en los clubes el secreto es tener buenos formadores, buenos preparadores físicos, entrenadores de porteros o fisioterapeutas; eso hay que hacerlo desde la base, todo lo que viene por generación espontánea es malo.
Aquel ciclo de 1993 tenía jugadores de experiencia; pero chicos como Etcheverry, Moreno, Sandy, Sánchez o Peña que habían tenido una formación en la Tahuichi o Enrique Happ. ¿Se acuerda?
Con todas las limitaciones que tenía Bolivia, esas academias tenían una organización y una estructura, nosotros aprovechamos eso, pero hoy es el trabajo y proceso que se hace en todo el mundo. Estamos viendo en la Eurocopa cómo han crecido Georgia, Eslovenia o Eslovaquia, son países que han copiado lo que se hacía en España e Italia con el fútbol base y están creciendo, han aprendido.
¿Por qué no se presentó un plan más sostenible luego de los éxitos de hace 30 años?
Se tuvo que aprovechar el momento y decir hemos llegado aquí y sin medios. Si supieran las historias que pasamos, pero no se aprovechó con los dirigentes que vinieron después a la FBF y se volvió otra vez al origen de hacer las cosas sin planificación; además, no había ya los jugadores importantes de aquella época y eso seguimos.
¿Cómo volver a ser invencibles en el estadio Siles?, ¿tiene la receta?
Antes se hablaba de la altura, hoy como ganan ya no lo hacen mucho. Bolivia debe hacer el trabajo de base que estamos hablando para volver a tener objetivos y recuperar el lugar que le corresponde. Puede venir una buena camada de jugadores como nos ocurrió en 1993, pero si no tienen formación y buenos entrenadores no llegarán a crecer.
El actual sistema de eliminatorias, el todos contra todos, ¿piensa que es el que menos le conviene a Bolivia?
Sí, pero no podemos intervenir lo que no está en nuestras manos. Para mí eso es una excusa y hay que intentar sumar en todos los partidos. Hay que ver que Bolivia no tiene la población de Brasil o Argentina, donde obviamente van a salir muchos jugadores, aunque hay países más pequeños como Uruguay que siempre compiten en la élite.
Antes de que se inicie la actual Copa América hicimos un especial de Bolivia y nos encontramos con que su persona es la de mayor puntaje en el certamen, 19 puntos en 10 juegos. ¿Lo sabía?
Me parece que es para estar orgulloso, recuerdo la gran Copa América que hicimos en Uruguay (1995) y dos años después no merecimos perder esa final con Brasil. Bolivia significa mucho en mi carrera, llegué a entrenar en Valencia y otros clubes gracias a ese paso, aún lo valoran en la India. Hace poco hablaban de mi experiencia en la Verde y que podía ser el técnico de su selección y en eso estamos.
Hace 12 años conversé con usted y había la posibilidad de volver al país, ¿no se pudo consolidar?
Tuvimos varias charlas a lo largo de este período, tuve contactos con la gente de Bolívar, con otra entidad y también la Selección, pero al final no se pudo concretar nada. Siempre me resultó extraño que habiendo sido con Xabier Azkargorta unos referentes por la clasificación al Mundial (1994) y yo por haber sido subcampeón de América (1997), no se hubiera dado la oportunidad de cerrar un contrato para poder volver. Tengo mi hija menor que nació en La Paz y le tengo un gran cariño a Bolivia.
¿Cuándo viene por Bolivia a visitar a los amigos?
Estuve hace un par de meses en Madrid con Carlos Aragonés; comimos y charlamos bastante, fue un encuentro muy emotivo y le mando un gran abrazo. Mi hijo fue hace un año por un tema profesional, tengo lindos recuerdos del país y voy a volver; sufrí mucho, pero me ayudó a madurar. Con Carlos (Aragonés) fuimos compañeros de habitación en las concentraciones, cuando no había plata para tener habitaciones separadas, y hay anécdotas de muchas risas y llantos porque en el fútbol no todo es color de rosa.
A toda la gente que conozco quiero decirle que vivimos una época maravillosa que debe servir de ejemplo para las generaciones que vienen. Hay que tener lucha y amor por los colores, hagan lo posible por devolver al fútbol boliviano donde se merece. No podemos seguir sufriendo toda la vida y esperar otros 30 años.
Las frases del técnico
"En 1993, el grupo de jugadores tenía un sentido de pertenencia a su país y a sus colores".
"No hay que ser resultadistas en la inmediatez. Sin proceso evolutivo es imposible llegar".
"En 2015 la Selección parecía repuntar, pero pienso que esa base de equipo no se puede perder de la noche a la mañana".
"Fui referente en la Selección, me extrañó que no se hubiera dado la oportunidad de cerrar un contrato para volver".