La "Generación Y"
Los parlamentarios mileniales: se mueven en RRSS y buscan recambio
Bolivia cuenta ya con representación parlamentaria milenial. Los desafíos en la política nacional como representantes de la también denominada “Generación Y” se resumen en al menos cinco aristas: achicar el Estado, buscar economías alternativas, la conservación del medioambiente, la equidad e ir desplazando a generaciones antecesoras.
Entiéndase el término milenial como el grupo generacional nacido entre 1981 y 1996, por lo que podemos establecer prima facie que un milenial tiene entre 28 y 44 años de edad. En el caso de Bolivia, pudo haber participado entre dos y hasta en seis elecciones generales emitiendo su voto.
Actualmente, países como Ecuador, Chile y El Salvador ya tienen autoridades de la denominada “Generación Y” al frente de sus Estados, con Gabriel Boric el primer presidente milenial del país trasandino. Ecuador definió que Daniel Noboa esté al frente de su nación y en El Salvador Nayib Bukele fue reelecto por segundo término consecutivo.
No es descabellado pensar que Bolivia tendrá su primer presidente milenial en futuras gestiones. Cabe recordar que los próximos comicios generales se encuentran a poco más de un año de realizarse.
En el siguiente reportaje, Visión 360 recopiló los testimonios de algunos de los parlamentarios de la “Generación Y”, consultando los principales desafíos de ser milenial en la política boliviana.
Principales desafíos
El que parece ser uno de los primeros desafíos de esta generación es “romper con un establishment” de políticos concebidos como tradicionales que permanecen en la coyuntura actual boliviana. El pedido del recambio generacional fue destacado por la senadora Andrea Barrientos, de Comunidad Ciudadana (CC).
“Cuando entramos a hacer política, es difícil hacer entender que somos una generación que no creció con estructuras como las del MIR, el MNR, el MAS y hoy los partidos son más ciudadanos”, dijo a Visión 360.
José Manuel Ormachea, también de CC, considera que la “Y” no puede “darse el lujo de ser una generación sándwich” en la política nacional.
“Me parece que el desafío más inmediato que tienen los mileniales no solo en la ALP, sino en política, es empapar de nuestro idioma generacional a las instituciones públicas, que se acoplen a lo que pide y exige y demanda la generación milenial, que ya está empezando a tomar las riendas en países de la región y el mundo, y que en Bolivia no nos podemos dar el lujo de que sea una generación sándwich, atrapada entre la vieja guarda y la generación que viene después”, sostuvo.
Para Luciana Campero, los partidos políticos debieron realizar esfuerzos en cuanto a la formación de “nuevos liderazgos”, ya que el 50 por ciento de la población boliviana cuenta con edades que oscilan entre los 18 y 35 años.
“Nosotros estamos en esta tarea, primero de entrar al mundo político sin haber sido parte de esta gesta que deberían haber realizado a los partidos en cuanto a capacitar nuevos liderazgos; y en segundo lugar, estamos asumiendo este espacio de representatividad más grande de votantes en el país”, afirmó Campero.
Desde la agrupación Creemos, el diputado Erwin Bazán sostiene que uno de los desafíos es también “superar la desconfianza” del ciudadano para con el político. “Es cierto que hay una creciente desconfianza de la sociedad en general hacia la clase política, pero también de nosotros los jóvenes a la clase política (…). El desafío es superar la desconfianza, la lejanía, la distancia entre el político y la ciudadanía y promover las buenas prácticas”, remarcó.
Contacto con la población
Para nadie es una novedad que las redes sociales son el medio de comunicación e información por antonomasia. La generación milenial fue la que abrazó de mejor manera las nuevas tecnologías para el contacto con la gente. En política ocurre lo propio.
“Yo he tenido mucho éxito y suerte con las redes sociales, es nuestra principal vía de comunicación, sobre todo con audiencias más jóvenes; pero también hemos aprendido este último año que hemos empezado a hacer mediciones, que los medios tradicionales no son algo que podemos dejar de lado”, sostuvo Barrientos.
Ormachea hizo un especial énfasis en la versatilidad de la red social TikTok, para el contacto con la sociedad, los electores y que incluso su algoritmo permite que el contenido trascienda a otras regiones.
“El TikTok es una herramienta excepcional, superlativa directamente, porque su algoritmo es muy específico. Eso te genera una cantidad de seguidores importantísima, y que trasciende las fronteras del propio departamento, y vas a encontrar personas que piensan muy similar a uno”, recalcó.
Campero, por otra parte, explicó que las redes sociales suelen funcionarle para captar denuncias y evaluarlas, y en base a ello, realizar su labor de fiscalización parlamentaria. Las redes, agregó, someten a la autoridad a “la felicitación y la crítica”.
“Yo trabajo a través de mis redes sociales, a través de las mismas recibimos denuncias, las evaluamos. Creo que es un contacto importante, no solo con los votantes, sino también con la ciudadanía. Es importante saber que estás sometido no solo a la felicitación, que es la parte linda, sino también a la crítica”, indicó la legisladora.
Para Bazán, la comunicación en primera persona también juega un rol importante, pero remarcó también la importancia para la población de mantenerse en contacto con la política y viceversa.
“En primera persona, de manera directa y permanente. Hay una cuestión interesante con la cotidianidad de las redes, ya no se necesita mayor trámite ni formalidad, ni mediación de instituciones partidarias, porque el pueblo exige comunicarse directamente con el político y viceversa”, aseguró.
Generación ¿despolitizada?
Un menor interés en la política tiende a caracterizar a la generación milenial; sin embargo, este grupo generacional tuvo un impacto muy importante en demandas sociales como la defensa del referendo del 21F, las protestas luego de las elecciones de 2019, anuladas por un presunto fraude electoral, entre otras.
Barrientos explicó que la generación milenial parte con “un menor interés” en asuntos políticos, pero no es despolitizada. “No sé si despolitizados sea un término, pero sí hay un menor interés de las generaciones en asuntos políticos. Creo que esa es una realidad”, aseguró.
Ormachea destaca la importancia de las generaciones milenial y “centenial” (generación Z) en la sublevación ciudadana en rechazo a los resultados de las elecciones de 2019, anuladas por presunto fraude electoral.
“Que yo sepa, la generación milenial y también la centenial han sido los que más han salido a la calle el 2019, justamente porque han tenido una conciencia de que con el voto del ciudadano no se juega (…). Tal vez se confunde el tema de ser una persona que opina mucho sobre política, con no tener ningún tipo de conciencia cívica”, dijo.
Campero afirmó que la generación no es despolitizada, sino “apartidaria”, y que la falta de formación de nuevos liderazgos coadyuvó con ello.
“No diría que somos despolitizados, somos apartidarios, pero eso es porque para llegar al poder, para hacer política, por supuesto que la herramienta principal es un partido político (…). Yo diría también que somos apartidarios por responsabilidad única y exclusiva de anteriores generaciones políticas, que han tenido un descuido en la formación de nuevos cuadros”, subrayó.
Para Bazán, los mileniales abrazan nuevas causas en temática ciudadana y estas son “altísimamente políticas”, por lo que considera también que la distancia entre la política y la generación “Y” se debe a una “crisis de confianza”.
“No lo creo tan así, yo creo que la distancia entre los mileniales y la política es por la crisis de confianza y de representatividad, pero creo que los jóvenes están muy politizados. Hoy abrazan causas en temática ciudadana, pero esas causas son altísimamente políticas; ya sea el animalismo, ambientalismo o lo que fuere, son causas políticas porque nos incluyen a todos, pero hay una distancia política con las viejas prácticas políticas, pero no creo que estén despolitizados, sino todo lo contrario”, dijo.
Las riendas de un Estado
Que un (o una) milenial se ponga al frente de Bolivia puede ser solo cuestión de tiempo. Bien podrían ser en los futuros comicios los que definan que una persona de esta generación asuma las riendas del Estado. Sin embargo ¿está lista la generación para estar al frente de un país? Las consideraciones son mayormente afirmativas.
Según la senadora Barrientos, la generación está lista; pero no cualquiera puede estar listo y que existen incluso mileniales que “replican comportamientos de la vieja política”.
“Yo creo que sí, pero no se trata de ‘estás listo porque eres milenial’; hay mileniales que están listos, pero no creo que todos lo estén. Hay gente de mi tanda que es demasiado inmadura, que replica comportamientos de la vieja política y eso es algo que no debería pasar”, aseveró.
Ormachea enfatizó en los liderazgos de Bukele en El Salvador, Boric en Chile y Noboa en Ecuador como los primeros mileniales en asumir la Presidencia de sus respectivos Estados.
“Sí, claro, por supuesto. Hay diferentes ejemplos alrededor del mundo, como ya te había mencionado; hay varios ejemplos de mileniales en el mundo que ya están tomando las decisiones, ya están incrustados en el poder en el buen sentido de la palabra”, afirmó.
Para Campero, la generación milenial está asumiendo un rol protagónico, pero aún en pequeños espacios de poder; no obstante, afirma que esto también responde a un pedido de recambio por parte de la población.
“En Bolivia, no es la diferencia, hemos estado viendo un significativo cambio en el escenario político. Ahora hay una mayor participación de jóvenes en la toma de decisiones, creo que ahora sí hay, así nos guste, nos caiga bien o no, una mayor participación de jóvenes (…). Creo yo que nuestra generación está asumiendo este rol protagónico”, sostuvo.
Bazán afirma, convencido, que la generación está lista para asumir el liderazgo de un Estado y que no se necesitan de “viejas prácticas políticas” para lograr nuevos caminos de cara a la conducción de un país.
“Absolutamente sí (está lista para tomar las riendas de un Estado). Fue Albert Einstein quien dijo ‘Seguir haciendo las cosas como las hemos venido haciendo y esperar resultados diferentes es una locura’. Creer que necesitamos de viejas políticas o de modelos políticos que han demostrado sobradamente prácticas corruptas, creer que necesitamos este camino es una locura”, finalizó el legislador.
Aspiraciones, metas y sueños
Andrea Barrientos - CC
La senadora por Cochabamba aboga en favor de un país con mayor equidad, libre de discriminación, y saliendo adelante a través de las economías circulares, el turismo, entre otras.
"Lo que se tiene que hacer es construir una economía distinta con una alternativa al país, un modelo inclusivo, en unidad, con institucionalidad y democracia. Creo que eso hay que proponer a una Bolivia seriamente dañada", expresa.
Barrientos cuenta que desde joven ella "decía que iba a ser la presidenta" del país.
José Manuel Ormachea - CC
La fe del diputado Ormachea en la "Generación Y" es inclaudicable, según afirmó. "Voy a poner las manos al fuego por esta generación, le tengo fe absoluta, yo creo que es la generación que va a salvar no sólo al país, sino al mundo. Somos una de las últimas esperanzas que tiene el país para salir adelante", expresa.
De joven, revela, quiso dedicarse al "skateboarding", patinar de forma profesional. El legislador cuenta que aún conserva una patineta.
Erwin Bazán - Creemos
Para el diputado Bazán lo más importante es "salir de la influencia" del gobierno del Movimiento Al Socialismo y, a partir de ello, realizar una transición hacia un nuevo Estado.
"Salir del influjo antidemocrático, castrochavista del socialismo del siglo XXI y del MAS, primero; derrotar al MAS en 2025, salir de la influencia castrochavista en el país, y después de ello ya poder; seguro vamos a tener un gobierno de transición". Según cuenta, siempre se vio como "un líder" desde niño.
Luciana Campero - CC
Para la legisladora representante de Tarija, una de sus aspiraciones es que las denuncias que efectúa desde su rol fiscalizador sean escuchadas por una mejor justicia.
"A mí me gustaría principalmente que la justicia, que lastimosamente está sometida al MAS, tome en consideración nuestras denuncias de corrupción y haga su trabajo, investigue y sancione a quienes han cometido delitos".
Según relató, siempre se vio aportando desde lo público para beneficio de lo privado en bien del país.
Andrónico Rodríguez - MAS "evista"
El Presidente del Senado es uno de los rostros milenials más visibles del evismo. Con tan solo 35 años, ya logró presidir una sesión de Asamblea en su condición de presidente interino, aprobando cuatro normas, un crédito internacional, la Ley 075, un decreto presidencial de amnistía y la resolución para dar continuidad a las elecciones judiciales.
A finales de 2022, Rodríguez presidió el Estado Plurinacional de Bolivia, de forma interina, por apenas unos días.
Deisy Choque - MAS "arcista"
La diputada Choque forma parte de la denominada ala renovadora del partido azul. La representante por el departamento de Santa Cruz es una de las más críticas al líder de "instrumento político", Evo Morales, junto con su colega Rolando Cuéllar.
Representante por la circunscripción 52, la parlamentaria fue también una férrea crítica a los seguidores de Morales, y al hecho de cómo el "ala radical" del MAS no se apega a lo establecido en el estatuto orgánico del partido azul.
Punto de vista
Paul Coca, analista: “El activismo ya no es suficiente al entrar en política”
Esta generación de la que estamos hablando tiene la oportunidad histórica de tomar las riendas del poder.
Los que accedieron a cargos se chocaron con la situación de que la gente quiere respuestas; se chocan ahí con una realidad, y que la gente necesita que le solucionen sus problemas. Se chocaron con que el activismo no es suficiente; para llegar al cargo sí les sirvió, pero después no.
Se chocan con estructuras sólidas y cerradas en política que les permiten unas aperturas donde obviamente muchos ingresan al campo político y chocarse con una realidad política que es así. Para las elecciones 2025 tienen un gran desafío. ¿Qué es lo que ellos quieren? Tienen que entender que la política boliviana no es sinónimo de activismo.