Comercio
Bolivia y Chile ponen en agenda el uso en reversa del oleoducto Sica Sica
Tras una reunión bilateral de control del flujo migratorio en la frontera, los gobiernos de Bolivia y Chile acordaron un ciclo de encuentros para abordar la agenda bilateral que incluye, entre otros temas, el Proyecto Reversa del Oleoducto Sica Sica y recursos hídricos.
Del encuentro en Santiago de Chile participaron la canciller subrogante de Chile, Gloria de la Fuente, y el viceministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Elmer Catarina, según reporta la agencia estatal de noticias.
En 2023, el Gobierno de Bolivia propuso a Chile emplear en reversa el oleoducto de Sica Sica para importar gasolina y diésel. Según explicaba a principios de este año el gerente de transporte de la estatal petrolera, Oscar Guzmán, estos ductos solían operar para exportar hidrocarburos hacia Chile, pero ahora se trabaja en la reversión para traer crudo.
Al término del encuentro, las autoridades de ambos Estados acordaron el inicio de actividades del grupo de trabajo Binacional Proyecto Reversa del Oleoducto Sica Sica y del XVI Comité de Frontera e Integración, en La Paz.
Además, de la mesa de recursos hídricos compartidos; comisión demarcadora de límites (instancia regular de trabajo); reunión técnica en materia de complementación económica, como preparatoria para la reunión de la comisión administradora del ACE22; comisión mixta de cultura, y la XIII comisión mixta de drogas.
“Se trataron materias relacionadas con el control de flujos migratorios, seguridad y defensa, integración fronteriza, complementación económica y energética, asuntos consulares, entre otros temas de mutuo interés”, declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile en un comunicado.
El acuerdo sobre el Oleoducto entre Sica Sica y Arica fue suscrito el 24 de abril de 1957, entre ambos países, y determina detalles relativos al estudio, construcción, mantenimiento y operación del mismo en territorio chileno.
El 30 de abril de 2021, las delegaciones de Bolivia y Chile acordaron avanzar en una hoja de ruta que incluyó temas como la complementación económica, libre tránsito, límites, integración física, culturas, medioambiente, turismo, educación, ciencia, tecnología e innovación, cooperación, temas consulares, cooperación policial, control del comercio ilegal y drogas, y recursos hídricos transfronterizos.