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La contaminación y el humo incrementan enfermedades visuales, respiratorias y hasta mentales
El presidente de la Sociedad Boliviana de Neumología, Marco García, alertó que como consecuencia del humo y la contaminación los casos de infecciones respiratorias se han incrementado un 25%. Además, la mala calidad del aire provoca afecciones oculares y ansiedad y depresión, sobre todo en las personas que están en la primera línea, luchando contra el fuego.
“Ha habido un incremento del 20 a 25% de casos de pacientes que se han descompensado, portadores de patologías crónicas, como bronquitis, enfisema, asma; estamos documentando la relación de la contaminación ambiental con el cáncer pulmonar”, expresó el especialista y recomendó a la población utilizar barbijos para precautelar su salud.
Otros expertos también han alertado que la contaminación del aire puede provocar una serie de enfermedades desde conjuntivitis, problemas respiratorios, bronquitis, neumonías, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, incluso cáncer pulmonar.
Este miércoles, el medidor de la calidad del aire en La Paz marca 206, sigue siendo “muy malo”. El sitio web de la Alcaldía, que mide estos niveles de contaminación, indica que las personas contempladas en el grupo de riesgo (niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardiorrespiratorias) deben evitar ambientes abiertos.
Se puede acceder a esta medición en el sitio https://sim.lapaz.bo/ambiental/home/ica
Por su parte, Raquel Alegre, representante de la sociedad de otorrinolaringología de La Paz, sugirió a las personas vulnerables a realizar lavados nasales y mantenerse hidratados.
“Si tienen molestias en las fosas nasales pueden hacerse lavados nasales con soluciones salinas e incrementar el consumo de agua para disminuir las futuras complicaciones”.
Este martes, el Laboratorio de Física de la Atmósfera de la UMSA alertó que el país vive “catástrofe ambiental” como consecuencia de los incendios y humo.
Mientras, Jesús Escobar, presidente de la sociedad de oftalmología, recomendó el uso de lentes y gotas para evitar enfermedades como la conjuntivitis y otras.
“Recomendamos a la población, en medio de esta agresividad medioambiental, llevar siempre una lágrima artificial en su bolsillo, para aplicar las gotas frecuentemente y mejor estar protegido la mayor cantidad de tiempo posible en ambientes cerrados; además tener un lente de protección", indicó.
La contaminación también afecta a nivel mental a los bomberos voluntarios y a todas las personas que están luchando contra el fuego, por ello Gonzalo Amador, de la Sociedad de Psiquiatría, pide no descuidar esta situación. “Estas personas que están la primera línea también son víctimas, muy proclives a desarrollar ansiedad, depresión y hasta cuadros más graves de estrés post traumático”, dijo en declaraciones a DTV.