2024-11-18

Dos estudios revelaron la presencia de químicos altamente dañinos

El mal uso de plaguicidas deja restos en 7 alimentos y la coca

Tomate, apio, lechuga, acelga, papa, maíz, trigo e incluso coca son los productos agrícolas en los que se detectaron rastros de plaguicidas, algunos de los cuales fueron prohibidos en otros países por provocar daños en el organismo.

Los trabajadores agrícolas de los valles cochabambinos proveen gran porcentaje de alimentos al país. Para cumplir con la demanda y competir con los productos que llegan de contrabando, aprovechan la flexibilidad legal respecto al uso de plaguicidas y abonos. Pero ese beneficio tiene resultados peligrosos, porque dos estudios revelaron peligrosas concentraciones de sustancias nocivas en, al menos, siete alimentos y la coca valluna.

Los análisis fueron realizados en 2023 y 2024 por la Fundación Agrecol Andes. Para ello, los investigadores tomaron muestras de diversos alimentos en los distintos tipos de puntos de abasto de la ciudad de Cochabamba: mercados, ferias y supermercados.

Vista aérea del poblado de Omereque, productor de tomate. FOTO: Agrecol Andes

 

El trabajo reveló que en muestras de acelga, apio, lechuga, papa, maíz, tomate y trigo hay cada vez más grandes concentraciones de restos de los plaguicidas utilizados. La situación es preocupante cuando entre los productos afectados también se encuentran las hojas de coca.

Debemos considerar que si necesitas cubrirte de pies a cabeza para fumigar el cultivo, no es de extrañar que el producto resultante sea dañino.
Tito Villarroel, investigador de la Fundación Agrecol Andes 

Peor aún, los monitoreos mostraron que los químicos utilizados son sumamente dañinos para el organismo humano, denominados como Productos Altamente Peligrosos (PAP). El uso de varios de ellos en  agricultura incluso está prohibido en países como Estados Unidos y el vecino Perú. Para colmo, al menos dos son considerados posiblemente cancerígenos.  

La diputada María Elena Reque explica los procesos legislativos en el foro que se realizó en La Paz. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

Mal manejo
Es que el problema va más allá de la simple aplicación de estos químicos: los usuarios los utilizan mal.  El ingeniero Toto Villarroel, representante de la Fundación Agrecol Andes, que elaboró la investigación, indicó que, según un estudio sobre 391 encuestas realizadas a vendedores de plaguicidas en La Paz, Chuquisaca y Cochabamba, el 75% de los comerciantes recomiendan un plaguicida erróneo para el cultivo del comprador; por tanto, el 67% de las dosis recomendadas son erróneas y cerca del 30% de los vendedores recomiendan “cócteles” que incrementan su toxicidad. A esto se suma que más del 40% de los trabajadores agrícolas, de los municipios cochabambinos de Pasorapa y Totora, desconocen el nombre y el grado de toxicidad de los insumos químicos que utilizan.

“Parafraseando al meme, debemos considerar que si necesitas cubrirte de pies a cabeza para fumigar el cultivo, no es de extrañar que el producto resultante sea dañino”, sostuvo.

No ayuda que, con la promulgación de los decretos supremos que reducen el  Gravamen Arancelario (GA), haya un incremento mayor en la importación de estos químicos. Entre los años 2000 y 2022, subió de 30 millones a 180 millones de kilos, según el Instituto Nacional de Estadística en  2023.

Dos de los agroquímicos que se utilizan para luchar contra plagas. FOTO: Fundación Solón

 

Por la falta de normas, Bolivia permite el ingreso de 453 principios activos de agroquímicos, de los cuales 24 son probablemente cancerígenos. Entre los 15 plaguicidas importados en mayores volúmenes en 2023, 13 son prohibidos en otros países y son considerados como altamente peligrosos.

Siempre hay una posibilidad (de enfermarse) y la mejor opción es vigilar qué es lo que consumimos.
Tito Villarroel

En ese sentido preocupa que este año ingresaron al país 208.163 litros de spirodiclofen, que, según la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas de la Unión Europea (UE), es un elemento  cancerígeno.

Seamos reales, la agricultura familiar es la que está proveyendo casi el 60% de los alimentos a toda la población nacional.  
Tito Villarroel, investigador de la Fundación Agrecol Andes 

Según los resultados, el tomate es la fruta más afectada y la más peligrosa, porque en las muestras se encontraron restos de hasta ocho químicos dañinos, entre ellos los productos posiblemente cancerígenos. También peligrosa es la hoja de coca, con una cantidad similar de sustancias.

Una mejor alimentación
La fundación organizó estos estudios debido a que se detectó una alarmante tendencia a incrementar el uso de estos agroquímicos. A esto se suma la permisividad institucional ante el uso de las  sustancias.

Un trabajador prepara insumos químicos para fumigar. FOTO: Fundación Solón

 

El 20 de abril de 2022 se promulgó el Decreto Supremo 4702, que difiere, de manera temporal hasta el 31 de diciembre de 2022, el GA a cero por ciento a la importación de insecticidas, fungicidas, herbicidas, inhibidores de germinación y reguladores del crecimiento vegetal.

Más aún, el 29 de agosto de este año, el Gobierno boliviano eximió del pago del GA a los agroquímicos y la maquinaria agrícola como un alivio para el sector agropecuario, que enfrentó el impacto de los altos precios internacionales.

180 millones de kilos 
es la cantidad de agroquímicos que entraron al país solo en 2022. 20 años antes la cantidad solo era de 30 millones. 

El justificativo, dado por el gobierno de Luis Arce, fue que se buscaba el fortalecimiento del sector productivo del país y ayudar a la estabilización de los precios de la canasta familiar. Algo que los responsables de los estudios consideran que son simples excusas para beneficiar a los agroempresarios del oriente.

“Seamos reales, la agricultura familiar es la que está proveyendo casi el 60% de los alimentos a toda la población nacional. Es en ese sentido que nos propusimos a hacer estos estudios, especialmente ahora que hay la política de arancel cero a la importación de agroquímicos”, explicó Villarroel, representante de la fundación y quien presentó los resultados  de los estudios en el foro “Quita el veneno de tu plato, consume saludable”, que se realizó en La Paz el jueves 14 de noviembre.

24 agroquímicos de 453 son considerados como sustancias probablemente cancerígenas. De los 15 plaguicidas que se utilizan más, 13 están prohibidos para uso agrícola en otros países. 

El especialista explicó que su objetivo no es asustar a las personas, menos aún decirles que se encuentran al borde de la intoxicación a causa de las prácticas de cultivo. Lo que se busca es concientizar a la población sobre la necesidad de conocer el origen de los alimentos que consume rutinariamente.

De hecho, recalcó que “no es  (pensar) que si hoy como un  tomate, mañana tengo cáncer. Son procesos largos. Pero   siempre hay una posibilidad y la mejor opción es vigilar qué es lo que consumimos”.

También el experto recordó que se tomaron muestras de los alimentos mencionados, además de la coca. “No estamos diciendo que todos los tomates y las plantas de coca están contaminados. Pero los resultados que encontramos hasta el momento muestran una tendencia preocupante, que debe ser tomada en cuenta”, agregó.

Ese es el objetivo del foro y de la misma  Fundación Agrecol Andes, la cual lleva años trabajando con productores y consumidores para que los últimos conozcan más del proceso y ambos tengan un contacto más directo. Es durante este proceso que los investigadores se percataron de la  situación  del uso de químicos, que va de mal en peor.

Sabemos que es más difícil, ya que los bolsillos nos obligan a buscar lo más rentable. Pero eso no debe hacer que nos descuidemos.
Tito Villarroel

Busca de consciencia
La fundación se encuentra estableciendo alianzas con otros grupos y movimientos. El objetivo de esta investigación es informar a la población y animarla a vigilar mejor el estado de su alimentación.

“Sabemos que en tiempos de crisis es más difícil, ya que los bolsillos nos obligan a buscar lo más rentable. Pero eso no debe hacer que nos descuidemos”, advirtió Villarroel

208.163 litros
 es la cantidad que ingresó al país del compuesto spirodiclofen, que, según la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas de la Unión Europea (UE), es cancerígeno.

En ese sentido, se está buscando apoyos para la ampliación del alcance de los estudios y hacerlos de forma periódica, para no quedar desprevenidos.   

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