Inseguridad
La minería informal ha enlutado a 119 de familias en lo que va del año
Bolivia registra, en lo que va del 2024, 119 muertes relacionadas con la minería ilegal o informal, causadas por hechos como la explosión de dinamitas, asfixia por inhalación de gases, derrumbes y caídas de altura; aunque no faltan las denuncias de que algunas personas fueron entregadas como ofrenda al "tío".
Según datos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Potosí, 113 casos se registraron en ese departamento, y se constituye en la cifra es la más alta de los últimos tres años, de acuerdo con datos brindados por su director, coronel Marco Antonio Dávalos.
El informe también señala que otras seis personas fallecieron realizando este tipo de trabajo, en los departamentos de La Paz y Oruro.
Del total de víctimas fatales también se debe destacar que dos eran menores de edad y que también fallecieron seis mujeres.
El dato común: ilegalidad
Según Dávalos, todos estos fallecimientos de este año se produjeron durante operaciones ilegales o desreguladas, en espacios donde la seguridad ocupacional es prácticamente nula, contrariamente a lo que debe garantizar la minería formal.
El caso más reciente es el de un trabajador de la Cooperativa Minera 10 de Noviembre, quien falleció el martes 26 de noviembre aplastado por un derrumbe, cuando verificaba la detonación de una carga de dinamita en el Cerro Rico, de acuerdo a la publicación del periódico El Potosí.
La última mujer minera en perder la vida tenía 21 años y murió al caer 60 metros en una mina de la cooperativa Ollerías.
En agosto, según el informe, familiares de otro minero desaparecido, también en Ollerías, denunciaron que la víctima cayó en circunstancias sospechosas, también desde una altura de 60 metros, su viuda dijo a la Policía que la vida de su esposo habría sido ofrecida como ofrenda.
En comparación con el año pasado, hasta octubre de 2023 se habían registrado 63 decesos, en circunstancias similares y debido a que la minería ilegal o desregulada (cooperativas que no cumplen con la regulación), ignora los derechos de los trabajadores y los daños al medio ambiente.
Casos en La Paz
La publicación recuerda que a finales de junio, dos trabajadores de la Cooperativa Minera Aurífera Tipuani Pampa R. L. perdieron la vida en un trágico incidente ocurrido en el cantón Yani, municipio de Sorata. El deslizamiento de un cerro ocurrió mientras los hombres realizaban labores de movimientos de tierra.
En agosto, una mujer de 57 años que lavaba oro aluvial en la Cooperativa Aurífera Israel Séptimo, asentada en Mapiri, fue aplastada por un derrumbe al no poder escapar de la zanja cavada en el río donde trabajaba.
Asimismo, en mayo de este año, el enfrentamiento entre las cooperativas auríferas Gran Poder y Primero de Mayo dejó el saldo de un muerto y dos heridos de gravedad. El conflicto se produjo por disputas entre ambos emprendimientos mineros por el control de áreas de explotación.
También hubo conflictos en el cantón Yani, en el municipio de Sorata, pero en julio, el enfrentamiento entre tres cooperativas mineras cobró la vida de dos oficiales de policía que formaban parte del contingente desplazado en la zona para apaciguar el conflicto. Ambos sufrieron quemaduras en todo el cuerpo cuando los mineros prendieron fuego a los pastizales por donde se desplazaban las fuerzas del orden.
José Carrión, experto en seguridad en operaciones mineras, explica que los riesgos asociados con la minería abarcan desde la caída de rocas y el uso de explosivos hasta el manejo de mercurio en la minería de oro.
“Mejorar las medidas de seguridad es imprescindible para prevenir incidentes y proteger la integridad de los trabajadores”, escribió el experto en sus redes sociales.