Automovilismo
Kosky, un apellido de gran peso en el automovilismo boliviano que se mantendrá vigente
Sports 360 / La Paz
El apellido Kosky es sinónimo de automovilismo en Bolivia gracias a Sergio Kosky Vacaflor (Camargo, Chuquisaca, 25 de junio de 1963), quien anunció que está muy cerca de su retiro del deporte tuerca, pero su legado seguirá con su hijo Sergio Kosky Herrera (La Paz, 26 de enero de 1989).
El pasado 24 de noviembre ambos pilotos, junto con Patricio Franulic, hijo del múltiple campeón boliviano de automovilismo Armin Franulic (+), conquistaron el cuarto título para el Bolivia Racing Team (BRT) en el grupo GT3-A de la Copa Fara USA en Miami, Estados Unidos.
Su gran logro los dejó muy contentos y aseguraron que con esfuerzo cumplieron el objetivo.
“Fue el resultado del esfuerzo, perseverancia y dedicación. Cada vez es más difícil porque es complicado salir con tanta frecuencia y con lo que significa el automovilismo, un deporte caro a tantos kilómetros de Bolivia. Pero para nosotros, como deportistas de muchos años, tiene que ser un orgullo, una felicidad inmensa hacerlo con mi hijo”, dijo Kosky Vacaflor.
Tiene un “agradecimiento especial a Ronald Casso, Hugo Estrada, de BoA (Boliviana de Aviación), que han sido muchos años que nos han apoyado para trasladarnos a Estados Unidos”.
Kosky Herrera indicó que “estamos muy felices, ha sido un resultado excelente para nosotros, perfecto. Han sido varias carreras, varios viajes, varios esfuerzos para llegar al título, que era siempre la meta final, así que felices de lograr un título más. Es importante, la suma de las carreras te lleva a eso, es decir, que has sido el más constante en todo el año. Nos tiene muy felices y contentos por ganar, siendo muy difícil llegar, viajar hoy en día con el problema del país, ha sido de mucho esfuerzo”.
Para él fueron dos campeonatos los que ganó en el país del norte. “Es mi segundo título consecutivo, así que es una alegría porque ganar un título internacional es algo muy meritorio y lindo, y lograr uno más es algo que nos motiva a seguir”.
Debido a la situación actual del país, los Kosky analizarán hasta el próximo año si volverán a competir en la Copa Fara USA.
Seguir el legado
Kosky padre tiene una gran trayectoria en el automovilismo: lleva casi 50 años, tiempo en el que obtuvo varios logros con pruebas internacionales en distintos países (ver nota de apoyo).
Por ello es que se forjó un apellido que es muy ligado al deporte tuerca en el país, tanto como piloto como dirigente.
“Me he retirado dos veces, es algo que cuesta, es algo que debe tener una preparación psicológica muy importante. Los años pasan y cuando llega ese momento, si no estás preparado, te puedes caer psicológicamente”.
“Me mantiene vigente con esa fuerza de correr, organizarme y viajar. A ver, veremos lo que pasa. Cuando no sea así la cosa, espero estar preparado de que cumplí con mi vida deportiva. Ojalá sea atrás de mi hijo, de Patricio, como un director de equipo, sponsor”.
Su hijo es muy consciente del apellido que tiene. “Es de mucho peso. Es un piloto muy reconocido, muchos años como piloto, dirigente, amigo, apoyo. Lo que pude percibir estando cerca es que ha estado desde sus 15 años, como piloto, luego como amigo, dirigente y apoyo cuando lo necesitó el automovilismo. Deja la vara muy alta, pero vamos a tratar de seguir el camino porque nos une la misma pasión y trataremos de seguir los pasos que han sido muy buenos”.
En Paraguay
Por temas de trabajo, Kosky Herrera se irá a vivir en 2025 a Paraguay, donde tiene el deseo de seguir con el automovilismo.
“Soy una persona que está mucho en el deporte: hice bicicross siete años, fui campeón nacional, y luego me pasé directo al automovilismo. Yo creo que algo haremos en Paraguay, ojalá se pueda incursionar de nuevo en el rally, que tuve una pasada muy corta en Bolivia con tres carreras. Paraguay es muy competitivo y para hacerlo hay que hacerlo bien”, apuntó.
También tiene el deseo de volver al país para correr en algunas pruebas, como una fecha en el Autódromo de Pucarani, donde debutó y ganó con solo 16 años, o ser parte de un Gran Premio Nacional.
“Me encantaría hacer una prueba en Argentina, donde en pista tiene un nivel alto y competitivo, quisiera ver cómo nos podríamos medir con ellos”.