Mensaje

Arce promete acabar con la dependencia de la importación de combustibles y denuncia intereses externos en los recursos naturales

En su criterio, este año, cuando Bolivia cumple 200 años de fundación, es un momento de unidad, pero también de reflexión más allá de las diferencias. Así también representa un tiempo para valorar la historia de lucha y resistencia.

Desde la Casa de la Libertad, en la ciudad de Sucre, el presidente Luis Arce pronunció este miércoles un mensaje de Año Nuevo, en el que se comprometió a acabar con la dependencia que tiene el país de la importación de combustibles y denunció que existen intereses externos sobre los recursos naturales.

“Vamos a dar un salto cualitativo para romper con la dependencia de la importación de combustibles (…) Nuestra independencia y libertad están nuevamente bajo amenaza esta vez por intereses externos que desean apropiarse de nuestros recursos naturales estratégicos como el litio, las tierras raras, el agua y nuestra biodiversidad”, indicó el mandatario.

El país, actualmente, solo produce el 15% de diésel y el 30% de gasolina que consume, mientras que importa el 85% de diésel y 70% de gasolina para abastecer el mercado interno. En sus mejores tiempos, producía más de 85% de carburantes y solo importaba un 15%. Ahora, ocurre al revés, según el reporte de medios de comunicación.

Esta situación trae muchos problemas en el territorio nacional, donde cada cierto tiempo se forman largas filas de vehículos en los surtidores a la espera de cargar el carburante, así también existen quejas de los productores quienes precisan combustible para sembrar y cosechar.

El jefe de Estado estuvo acompañado por el vicepresidente David Choquehuanca; la ministra de Culturas, Esperanza Guevara; el delegado del Bicentenario, Martín Maturano; el gobernador de Chuquisaca, Damián Condori; el presidente de la Asamblea Departamental, Ricardo Zárate; el alcalde de Sucre, Enrique Leaño; y la presidenta de la Federación de Empresarios Privados, Teresa Dalenz.

Arce también se comprometió a avanzar a paso firme en la seguridad con soberanía alimentaria para hacer del país una potencia en la producción de alimentos e indicó que la industrialización no es solo una meta, sino es la clave para garantizar una verdadera independencia económica y construir un futuro digno.

A la vez, el jefe de Estado reafirmó la determinación de ser libres y soberanos, a propósito del inicio del Año del Bicentenario de Bolivia. “Hoy las bolivianas y bolivianos decidimos sobre nuestro destino no volveremos a ser colonia de nadie y no permitiremos el saqueo de nuestros recursos naturales”, aseveró en su alocución.

En su criterio, este año, cuando Bolivia cumple 200 años de fundación y de haber sellado su independencia, es un momento de unidad, pero también de reflexión más allá de las diferencias. Así también representa un tiempo para valorar la historia de lucha y resistencia.

En ese marco hizo un llamado a la acción, a trabajar unidos la paz social, la democracia y a construir un país donde cada boliviano y boliviano encuentro oportunidades y esperanzas.

“Que este nuevo año sea un tiempo de paz de unidad y de renovación para todas las familias bolivianas desde Sucre desde este lugar que simboliza el nacimiento de nuestra Independencia quiero desear un 2025 lleno de esperanza y prosperidad que viva la unidad que viva la paz social que viva la libertad”, finalizó.

Te puede interesar