Efectos
¿En qué perjudica a Bolivia la rebaja de calificación crediticia de Fitch Ratings?
¿En qué perjudica a Bolivia la rebaja de la calificación crediticia de CCC a CCC-? Analistas señalan que por un lado, habrá más dificultades para acceder a financiamiento externo e inversión y el riesgo de incumplir con el pago de la deuda, mientras que el ciudadano común y las empresas aún tendrán problemas para conseguir dólares y persistirá el incremento de precios.
El pasado viernes, la agencia calificadora, degradó la calificación de riesgo emisor (IDR) en moneda extranjera de largo plazo de Bolivia, de CCC a CCC-.
El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Fernando Romero, opinó que la rebaja de la calificación a CCC-, significa en términos sencillos, que, si bien a corto plazo no existe un riesgo inminente para que la economía, o Bolivia, se considere como impaga o en default, el país está “caminando sobre la cornisa” para desbarrancarse a esa situación.
Esto por los problemas económicos, financieros y políticos que han debilitado principalmente a su sector público y gobierno nacional.
Para Romero, esta calificación negativa, no es casual ni coyuntural, es el resultado de una crisis fiscal con 12 años consecutivos de déficit público, el 2024 de más del 10% del PIB.
Esto ha tenido como consecuencias negativas la falta de dólares, escasez de carburantes y una inflación corrosiva, que han desacelerado a la economía. Además, si suma los bloqueos, conflictos sociales y políticos, y problemas en la gobernabilidad/gobernanza del país, que no han permitido la llegada de créditos externos, han sobrecargado más aun la difícil situación macroeconomía nacional.
Para revertir la situación, Romero dijo que es prioritario un reajuste fiscal y la implementación de políticas económicas para ello, lo cual podría tener costos sociales elevados en términos de pobreza y desocupación formal. “Sin embargo, esto será tarea del nuevo gobierno boliviano, el cual tendrá la dura y antipopular tarea de estabilizar y sacar de la crisis a nuestra economía, en un marco de modelo de Estado diferente, en un año 2025 altamente politizado por las elecciones presidenciales”, advirtió.
El economista Ramiro Cavero explicó que la calificación otorgada por Fitch advierte sobre la alta posibilidad de que Bolivia deje de honrar su deuda externa.
Además, se tiene el riesgo país que es medido por JP Morgan y que refleja que si Bolivia quiere atraer el interés de inversionistas deberá pagar un 25% de interés, que es la rentabilidad mínima que se espera afuera al ver la situación económica de Bolivia. Los bonos soberanos emitidos por el país hace algunos años hoy están en 60 centavos de dólar, afirmó.
Las RIN van en descenso desde hace varios años y solo quedan 22 toneladas de oro y 50 millones de dólares en divisas y lo otro que observa Fitch es que no se ven medidas que permitan corregir la situación fiscal.
Según Cavero, el principal ingreso del Estado será 1.500 millones de dólares de las exportaciones de gas natural, pero la importación de diésel y gasolina costará 3 mil millones de dólares, y se tiene el servicio de la deuda externa 2.500 millones de dólares.
Esa brecha piensa ser resuelta por el Gobierno con la emisión de bonos soberanos por valor de 3.000 millones de dólares, con garantía de las reservas de oro y recursos de organismos internacionales. Para corregir se debe mejorar ingresos, transparentar la información, corregir el déficit fiscal.
Para la gente, dijo, el perjuicio es que va persistir la escasez de dólares y el tipo de cambio paralelo se encarecerá, el déficit fiscal seguirá alto y si no se puede financiar, el Gobierno debe acudir al financiamiento interno y emisión del Banco Central de Bolivia, lo que genera inflación.
El analista financiero, Jaime Dunn, señaló que la calificación triple C- refleja la dificultad que tiene Bolivia para acceder a financiamiento de mercados internacionales y un riesgo crediticio extremo, ya que para conseguir recursos por la emisión de bonos soberanos, se tendrá que ofrecer una tasa de interés de 25% hacia arriba a los potenciales inversionistas.
Esto obliga a Bolivia a depender básicamente de los créditos de organismos multilaterales de crédito y del cumplimiento de las obligaciones, no es una garantía que se pueda continuar con esto hacia adelante.
“A nivel interno el deterioro de la calificación, permite advertir que persistirá la devaluación de la moneda, porque se tendrá que aumentar la emisión monetaria y no se podrá conseguir financiamiento externo, seguirá la contracción económica. Pero con la calificación triple C- se augura mayor inestabilidad social y política”, alertó.
El economista German Molina, aseguró que, con la calificación de Fitch, el efecto es general, significa que Bolivia, dejó de ser atractiva para inversiones, por el riesgo de que no se pueda cumplir con pagos.
“El Gobierno no tiene credibilidad interna e internacional porque no tiene dólares y una baja reserva internacional y flujo de divisas, los hogares, familias, consumidores para realizar sus transacciones en dólares interno e internacional tienen que pagar por adelantado por la desconfianza y los empresarios de la misma forma todas sus transacciones por pago adelantado, en síntesis, estamos vistos como un país en crisis económica”, advirtió.
Respuesta de Gobierno a Fitch
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, rechazó la reciente calificación de Fitch Ratings sobre el país. Bolivia tiene problemas de liquidez, no de insolvencia, y la calificadora omite indicadores clave de la economía nacional, aseguró el responsable de las finanzas del país. “Este no es un problema de insolvencia, es un problema de liquidez”, añadió, al cuestionar la metodología de la agencia.
“Como Gobierno Nacional no aceptamos todo el balance de Fitch”, dijo Montenegro. El Ministro expresó así su desacuerdo, argumentando que ese informe no refleja de manera adecuada la situación real de la economía boliviana. “Nosotros preguntamos, entre el anterior informe de Fitch Ratings y el actual, exactamente, ¿qué cosa negativa, extremadamente intensa, ha ocurrido para bajarnos la calificación?”, subrayó.
Resaltó que Bolivia ha cumplido con el servicio de su deuda externa y cuestionó las previsiones de siete informes anteriores de la calificadora, calificándolos de pesimistas. “Los informes previos afirmaban que entraríamos en impago, pero seguimos demostrando solvencia”, afirmó.