Publicaciones en Facebook
“El Papirri” admite relación con una menor e involucra a más docentes del conservatorio
En cantautor y consejero de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Manuel Monroy Chazarreta, más conocido como el “El Papirri”, publicó en Facebook una respuesta a la denuncia de estupro que se hizo en su contra la artista Cristina Wayar, por la misma red social. En la misma admite que, en 1997, mantuvo una relación sentimental de cinco meses con quien fue su alumna, de 16 años, pero en su descargo Monroy involucró a al menos dos docentes y a un percusionista del Conservatorio Nacional de Música.
“Cristina era una muchacha madura, con experiencia, incluso alguna vez había comentado que ya era bachiller. Fui al Conservatorio a buscar a su ex novio, el profesor de fagot, quien me confesó que había terminado la relación al enterarse de su edad. Traté de buscar al percusionista, pero no trabajaba en el Conservatorio. Entonces la llamé y esa misma tarde en la Plaza Abaroa terminamos la relación que duró unos cinco meses, ella insistía en continuar, pero le conté todo lo conversado con su padre...”, dice parte de la publicación hecha por Monroy en su cuenta de Facebook.
El cantautor tituló su respuesta como “El caso Cristina” y en un largo texto dio respuesta a la publicación que hizo el 24 de enero de este año la artista Wayar. Afirmó que publicaba el texto, en contra de la recomendación de sus abogados, pero con el fin de evitar que se dañe más su reputación y a su familia.
Según la denuncia de Wayar, titulada “Sobre el estupro y Alasita”, ella tenía 14 años cuando se involucró en una relación sentimental con el tío de su amiga y quien luego sería su docente de la materia de Armonía, en el Conservatorio. Afirmó que la relación terminó luego de que su padre hizo la denuncia contra Monroy, ante el entonces director de la institución, Ramón Rocha.
Posteriormente, ocho años más tarde, ambos se reencontraron y, según Wayar, “El Papirri” trató de robarle un beso, pero esta vez la joven se defendió e hizo una segunda denuncia contra el canta autor.
Luego de verificar los datos que cada uno menciona en sus publicaciones, se puede afirmar que Monroy tenía 36 años el año que se dio la relación con Wayar, desde marzo de 1997 hasta agosto del mismo.
Otros docentes
“Le conté que me había separado, que vivía ahora solo, ella me contó que había tenido tres parejas, dos de ellos eran mis amigos, uno era profesor de fagot y otro un percusionista, ambos de mi edad. La tercera pareja la había dejado muy herida, un clarinetista que salió corriendo a Europa dejándola embarazada. Era una muchacha dulce, dolida de amores, decidimos emprender con la relación”, dice otra parte de la publicación del Monroy.
En la misma, aseguró que, al contrario de lo que escribió Wayar, fue él quien informó de la relación al padre de su alumna y que quedó “petrificado” cuando este le informó que su hija tenía 16 años.
En el mismo texto, Monroy detalla que los otros docentes del Conservatorio, que también mantuvieron una relación con la alumna, eran “un profesor de flauta, un gran docente y amigo, cuatro años mayor que yo”, además que, un año después de su relación, la joven “iba del brazo de un señor, luego supe que era el profesor de historia del jazz, un caballero 10 años mayor que yo”.
Comentarios
Las publicaciones en Facebook se llenaron de comentarios de apoyo y crítica en contra de Monroy. “Por mejorar lo está empeorando (metafísica popular). Ahora hay más involucrados (docentes). Hay más vacíos en la historia. Y se demuestra que no se tuvo ni remordimiento ni consciencia en su momento. Todo se paga en la vida. Tarde o temprano”, comentó el usuario Diego Fernández, bajo la publicación del canta autor.
Otra usuaria, Paola Bravo, también publicó: “Tu ‘respuesta’ no hace más que reforzar la necesidad de hablar sobre los abusos de poder en nuestras sociedades. Tu narrativa evade completamente la responsabilidad que tenías como adulto frente a una menor de edad, sea cual sea la madurez o experiencia que quisieras atribuirle. No es relevante cuántas parejas tuvo ella ni qué otras decisiones tomó en su vida. Lo relevante es que tú, como profesor, tenías el deber de actuar de manera ética y proteger su integridad, no aprovecharte de su confianza. La posición de poder que ocupabas era una barrera inquebrantable, y lo que describes como 'relación' no es más que una violación de esa confianza. Este tipo de justificaciones perpetúan la normalización del abuso, y por eso tantas mujeres seguimos luchando. Si estás tan convencido de tu versión, permite que la justicia y la memoria colectiva decidan. ¡Vergonzoso!”.