Entrevista
Roberto Tobar: “La polémica en el fútbol siempre va a existir”
Sports 360 / La Paz
El instructor Roberto Tobar, presidente de la Comisión de Árbitros del fútbol chileno, encabezó la lista de instructores FIFA que llevó adelante la capacitación del segundo ciclo de la pretemporada de los árbitros PRO del balompié boliviano.
La actividad comenzó el miércoles 22 de enero y se realizó hasta el lunes 27. Le acompañaron sus compatriotas Luis Bascuñán y Franco Arrué.
Tobar tiene amplio currículum como árbitro. Dirigió la final de ida de la Copa Libertadores de 2018 entre Boca Juniors y River Plate; también la primera final única de ese torneo entre Flamengo y River Plate en 2019.
Fue juez central en la final de la Copa América de 2019 entre Brasil y Perú. Y, convocado por la FIFA, dirigió ese mismo año la semifinal del Mundial de clubes entre Liverpool de Inglaterra y Monterrey de México.
¿Considera que la polémica por el arbitraje no va a terminar nunca?
La polémica en el fútbol siempre va a existir. Hay jugadas que necesitan interpretación, otras que son muy grises. La FIFA quiere entregar una línea de interpretación clara a las federaciones para que existan sanciones coherentes que espera el fútbol.
Es un poco difícil unificar estos criterios en los torneos, pero se está intentando hacer con los cursos. Creo que ese es el puntapié inicial para tener una paridad de criterios bastante clara.
¿Es el malo de la película?
Claro, siempre el que pone el orden, el que sanciona, siempre va a ser muy malo, no va a ser muy agradable para las dos partes. El que consiga el triunfo es el que menos alegatos va a tener, pero el perdedor siempre va a tener una crítica.
Los jugadores no son unos santos tampoco…
El objetivo de los jugadores es ganar sí o sí el partido; ahí los árbitros van a tener que poner las normas, establecer hasta dónde se puede y hasta dónde no.
Creemos que para tener un gran producto, una gran industria de fútbol, necesitamos también de la cooperación y disciplina de los jugadores para que el árbitro pueda desarrollar su trabajo de buena forma.
¿Ayudan los jugadores en la cancha?
Depende mucho de la personalidad del árbitro. Si viene uno muy permisivo, los jugadores cooperan poco, pero si viene otro estricto, pero con sentido común, de buena interpretación, habrá mejor control del juego, será mejor el desarrollo del partido.
El árbitro debe tener la particularidad de gestionar durante todo el partido, conversar con los jugadores de una manera escueta sobre todo en las reanudaciones del juego cuando se está perdiendo mucho tiempo y llamar a la calma a un jugador cuando está con amarilla y juega muy al límite.
Es un actor principal en la buena gestión de todas las situaciones de juego para entregar un producto atractivo, que es lo que el fútbol necesita.
¿Qué impresión tiene del uso de la tecnología?
El VAR y el árbitro de campo deben tener el mismo criterio, la misma línea de interpretación para no tener problemas de inconsistencia, en eso se trabaja a nivel mundial.
Buscamos una línea clara en el arbitraje para que no exista discordancia en la toma de decisiones. Cada vez se mejora en la aplicación de la tecnología VAR. Aunque siempre habrá jugadas complicadas, vamos a ir buscando esa fiabilidad que necesita el fútbol con este recurso.
En Bolivia se ha visto como que el árbitro deja que los cobros los resuelva el VAR…
En el mundo ha sucedido eso de que los árbitros están muy dependientes de la tecnología, pero ya estamos tomando la rienda para tener un árbitro empoderado, que tome decisiones en el campo, y tenga las suficientes herramientas y capacidades para decidir en la cancha y no estemos perdiendo tiempo en revisiones. Necesitamos que el árbitro gestione bien, tome las mejores decisiones, las correctas, para que no le llame el VAR. Tampoco queremos que el partido sea engorroso.
¿Sabe que en Bolivia se tarda mucho en las revisiones en el VAR?
Sí, es muy importante el tema. Hay que disminuir esos tiempos, no queremos ese letargo en los partidos. Nadie quiere que la pelotita deje de rodar. El atractivo es que siempre esté circulando en el terreno del juego. Si existe un llamado desde el VAR, que sea escueto, lo más rápido posible.
Cuente un poco su experiencia de dirigir sin tecnología a utilizar el VAR…
Fue un cambio potente porque éramos amos, el dueño y señor de nuestras decisiones. En un principio lo tomábamos como que había un ente evaluador que era el VAR y las jugadas siempre iban a ser analizadas.
Hoy en día hemos ido acercando mucho más esta tecnología a los árbitros y nos hemos dado cuenta de que es un asistente más y es importante para todos.
¿Tardó en llegar la tecnología al fútbol?
Ha tardado, pero este es el deporte más lindo del mundo y no lo quería tocar. El atractivo era muy grande, pero empezaron a cambiar los sistemas de juego, los jugadores desarrollaron más el aspecto físico, el balón va más rápido o se incrementó bastante el tiempo efectivo de juego. Por lo tanto, había situaciones que el árbitro, por muchas capacidades que tenga, iba a perder detalles importantes en su labor.
A raíz de que selecciones quedaron fuera de Mundiales por faltas muy claras o por errores bastante groseros o graves, se creó el VAR. Vamos a ir ajustando ciertas cosas para su uso; la idea es que intervenga lo menos posible o en situaciones consideradas como graves.
Cuando empecemos a entender un poco más la lógica de la tecnología, vamos a tener un arbitraje mucho más atractivo.
¿Cómo se debe manejar la recuperación de un árbitro luego de una mala jornada?
Ese trabajo se hace con un equipo multidisciplinario. Se tiene que dar vuelta la página, pero haciendo una autocrítica amplia para determinar por qué no se tomó la decisión correcta.
El árbitro debe tener su sanción de una fecha o dos fechas dependiendo del error que comete, pero no hay que dejarlo solo, sino trabajar con él durante el tiempo de sanción.
En Bolivia el arbitraje no es a tiempo completo...
Se quiere profesionalizar el arbitraje, pero es paso a paso porque es muy difícil dar un vuelco rotundo de un día para otro y que a todos se les remunere de una forma equitativa.
Se debe trabajar de forma paulatina hasta llegar a tener árbitros dedicados al 100%.
¿Qué opina del arbitraje femenino?
Sabemos que el fútbol es un deporte bastante machista. Criticamos mucho la incorporación de la mujer, que si sabe o no de fútbol. Ellas han ido demostrando que pueden ser un aporte, han buscado, han creado su espacio a través de rendimiento en cancha. Vimos una evolución notoria, grande por parte de la mujer. Sabemos que es un grupo más pequeño, pero ha entrado con fuerza o ha entrado bastante fuerte en las federaciones a nivel mundial.
Jugó a nivel amateur y decidió entrar de lleno en el arbitraje
Roberto Tobar Vargas nació el 13 de abril de 1978 en Santiago, Chile. Fue árbitro internacional de 2012 a 2022. Tenía todavía un año más para dirigir, pero dirigentes del fútbol de su país le alentaron para elegir el camino del instructor, actividad que sigue en la actualidad.
Preside la Comisión de Árbitros de Chile y desde 2024 tiene relación cercana con el arbitraje nacional.
El año pasado dirigió la capacitación para 50 árbitros bolivianos por 72 días en la capital chilena. En esta gestión fue invitado para el trabajo téorico-práctico de la pretemporada previa al inicio de la competencia.
Al describirse como árbitro señala: “Me gustaba mucho que se dedicaran solamente a jugar. Uno está expuesto a cometer errores, pero creo que los jugadores también deben tener esa disciplina para saber hasta dónde llegar en los reclamos”.
Añade que una de sus características fue impulsar el juego dinámico. Siento un amor grande por el fútbol; entonces intentaba también ser un aporte importante al desarrollo del juego”.
Contó que jugó fútbol, pero lo hizo en el nivel amateur y admite que su juego era muy lento y a partir de ello nació su vocación de ser árbitro.
“No quería mucho silbatazo, ahí comenzó mi vocación”.
Su familia no vio con buenos ojos la elección, pero también recibió apoyo.
“En la casa estaban un poco reacios porque es una actividad que no es muy popular y no es muy bien vista. Pero uno ya entrando a esta actividad se empieza a enamorar y lo único que quiere es estar presente cerca del fútbol y es una motivación bastante grande”.
Ahora, como encargado del arbitraje en Chile, no ha dejado de recibir críticas de futbolistas, técnicos, dirigentes y también de amigos.
“Es parte del trabajo, el que no entiende esto creo que se estresaría mucho, lo pasaría mal. Hablo bastante y hago mucha autocrítica cuando hay errores de los árbitros. Eso me ayuda a llevar una buena relación con todos los actores del fútbol”.