La tecnología al servicio de la educación
S.A.B.I.O., un test vocacional neurocientífico para elegir el mejor camino profesional
Parece sacado de una película: el interesado es equipado con un casquete que cuenta con un sistema de electroencefalografía de última generación, mientras se sienta frente a una pantalla. En ella, imágenes y sonidos permiten a los expertos medir las reacciones y, de este modo, el Proyecto S.A.B.I.O. puede ayudar a los estudiantes a encontrar la vocación que más les convendrá.
“Esta iniciativa nace de la inquietud por crear un test vocacional neurocientífico que sea fuera de lo común y efectivo, además de que esté al alcance de toda la sociedad”, explicó a Visión 360 el ingeniero Roberto Acosta, docente del Departamento de Investigación de la Universidad Tecnológica Boliviana (UTB), institución que lleva adelante este proyecto.
Este instrumento fue desarrollado por estudiantes y docentes de las carreras de Psicología, Ingeniería Electrónica e Ingeniería de Sistemas, basándose en el trabajo y las teorías de Howard Gardner sobre las inteligencias múltiples. Asimismo, se contó con la colaboración de profesionales bolivianos y del exterior para validar la propuesta.
De esta forma, la universidad ofrece a las personas a partir de los 12 años la posibilidad de someterse, de forma gratuita, al proceso y encontrar una guía que les ayude a definir cuál será la profesión que pueden seguir.
Encontrando las fortalezas y las debilidades
Los test se realizan en jaulas de Faraday -recintos en cuyo interior el campo electromagnético es nulo, anulando el efecto de los campos externos- para que las señales eléctricas no salgan del lugar ni tampoco se interrumpan dentro del espacio.
Allí, la persona utiliza un casquete con un dispositivo Bluetooth, para realizar el electroencefalograma, que mide el estado emocional de los participantes en el test, y una computadora, en cuya pantalla se muestran los reactivos o elementos -visuales y auditivos- que generan una respuesta del examinado.
“Un electroencefalograma es simplemente la medida de las reacciones neuronales. Encontramos las señales alfa, beta, gamma y theta, que nos muestran el estado emocional del estudiante y nos permiten determinar qué les estimula positivamente y qué no logra captar su atención”, explica Acosta.
Los estudiantes y docentes crearon los equipos basándose en los chips de la empresa estadounidense NeuroSky. Los responsables indicaron que la tecnología de punta fue probada y admitida por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).
“No importa si tenemos la carrera en nuestra universidad. Lo importante es que el alumno encuentre un área que realmente le guste”.
Roberto Acosta
“Lo que hacemos no es determinar a rajatabla qué debes estudiar. Lo que hacemos es encontrar el tipo de inteligencia que predomina en el individuo. Eso nos ayuda a ofrecer opciones que se adecúen mejor a las fortalezas y debilidades”, agregó Acosta.
Según Gardner, la inteligencia no es un conjunto unitario que agrupa diferentes capacidades específicas, sino una red de conjuntos autónomos, relativamente interrelacionados. Para el científico estadounidense, el desarrollo de algún tipo de inteligencia depende de los factores biológicos, culturales, históricos y de la vida personal.
“Lo que hacemos no es determinar a rajatabla qué debes estudiar. Lo que hacemos es encontrar el tipo de inteligencia que predomina”.
Roberto Acosta
De esta forma, el científico identificó ocho tipos de inteligencia: lingüístico-verbal, que consiste en la dominación del lenguaje; lógico-matemática, la capacidad de conceptualizar las relaciones lógicas entre las acciones o los símbolos; visual-espacial, la capacidad de reconocer objetos y hacerse una idea de sus características; musical-auditiva, la habilidad de reconocer los caracteres del sonido; corporal-kinestésica, para coordinar movimientos corporales; interpersonal, que comprende empatía y entender las relaciones; intrapersonal, la habilidad de conocerse a uno mismo; naturalista, la sensibilidad que muestran algunas personas hacia el mundo natural y emocional, que abarca habilidades para reconocer, comprender y manejar emociones propias y ajenas.
Los datos obtenidos en el test permiten determinar cuál de estas inteligencias predomina en el participante. Por eso, tras el examen con los equipos, el estudiante se reúne con un especialista que lo orienta sobre hacia dónde apuntan sus capacidades.
Esto implica ofrecer una lista de carreras en orden de fortalezas. “No importa si tenemos la carrera en nuestra universidad o no. Lo importante es que el alumno encuentre un área que realmente le guste y en la que pueda triunfar”, explicó.
En los tres años que lleva adelante el proyecto ya se trabajó con más de 3.500 alumnos y con más de 25 unidades educativas de La Paz. Las respuestas, hasta el momento, fueron muy positivas.
Llenando vacíos
La selección de carreras es un proceso muy importante, pero puede ser muy difícil para las personas debido a factores como la presión familiar, percepciones erróneas de las capacidades propias o intereses económicos.
Esto hace que muchos estudiantes escojan una profesión que, al final, no les gusta y tienen que cambiar; pasan gran parte de su vida universitaria de carrera en carrera o finalizan la que escogieron al principio, pero no son felices con ella.
Con el test, la UTB espera ayudar a evitar esas experiencias negativas. Es así que la oferta es gratuita y no solo limitada a estudiantes a punto de entrar a la universidad.
“Tenemos unidades educativas que nos han pedido hacer los exámenes más temprano para poder ayudar a los alumnos. Aunque todos somos conscientes de que el cerebro es plástico y cambia con las experiencias, tener estos datos con antelación ayuda a los profesores a ver cómo trabajar de mejor manera con el alumno y no encasillarlo, ya que su inteligencia puede estar orientada hacia otra dirección”, aseguró.
Los test se realizan en las instalaciones del Departamento de Investigación del Bloque A del edificio Dante (avenida Mariscal Santa Cruz, 1350, piso 3) y de la Unidad El Alto (avenida Juan Pablo II, 3726, zona Los Andes). Posteriormente se habilitará otra unidad en la zona Sur.
La atención es de lunes a viernes, de 08.30 a 13.30 y de 14.30 a 20.30 y los sábados de 08.30 a 15.00. Para establecer las citas, se puede llamar al teléfono 2180808.
Un detalle es que no hay problema si los estudiantes acuden con sus padres. Es, para algunos casos, incluso ideal, puesto que permite a los psicólogos hablar con los progenitores que, muchas veces, prohíben u obligan a sus hijos a seguir una carrera.
También se ofrece el test a personas de mediana y avanzada edad. “La mentalidad cambia y nunca es tarde para mejorar la vida con un cambio”.
Este proyecto continuará todo el año, pero se espera una pausa cuando se realicen actualizaciones al sistema.
Más de 3.500 estudiantes llevaron adelante el test desde el inicio del proyecto, hace tres años y medio.
“Todavía falta mucho por hacer, ya que estamos trabajando en una versión número 2. Esperamos que con las mejoras podamos atender a más de cinco mil estudiantes, por lo menos, en la ciudad de La Paz”, adelantó Acosta.
Las mejoras consisten en el cambio de los chips -porque, como explicaron los responsables, la tecnología avanza a pasos agigantados- y en la eliminación de la pantalla a favor de lentes de realidad aumentada. Se espera que este cambio se dé en el segundo semestre del año.