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Denuncias e investigaciones, la polémica del “criptofiasco” de Milei en Argentina
Las criptomonedas han transformado la forma en que se conciben las inversiones digitales, pero no todos los activos en este mercado son seguros. Cuatro dirigentes políticos presentaron este domingo la primera denuncia penal contra el presidente argentino, Javier Milei, por “asociación ilícita”, “estafas” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público”, luego de que el mandatario diera difusión a $LIBRA, una criptomoneda con posibles nexos fraudulentos.
En el escrito judicial, que fue hecho público por los propios denunciantes en las redes sociales, se acusa a Milei de ser partícipe en una presunta “megaestafa”, que afectó a más de 40.000 personas con pérdidas superiores a los 4.000 millones de dólares.
La denuncia señala al jefe de Estado como “partícipe necesario y fundamental en una asociación que tuvo como eje realizar una estafa histórica a través de criptomonedas” e involucra a figuras cercanas a su círculo: dos militantes y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
En tanto, la Oficina Anticorrupción (OA) de Argentina investigará a Milei y a miembros de su gabinete, por pedido del propio jefe de Estado, luego de que promocionará la criptomoneda.
“El Presidente Javier Milei ha decidido darle intervención de forma inmediata a la Oficina Anticorrupción (OA) para que determine si existió una conducta impropia por parte de algún miembro del Gobierno Nacional, incluido el propio Presidente”, indicó La Oficina del Presidente en un comunicado.
La OA es un ente desconcentrado, pero dependiente del Poder Ejecutivo bajo el Ministerio de Justicia que dirige Mariano Cúneo Libarona, y su titular Alejandro Melik fue socio del ministro cuando ejercía como abogado defensor.
El viernes pasado, un mensaje publicado por Milei en X generó un efecto dominó en la cotización de $LIBRA. La criptomoneda, hasta ese momento desconocida, se disparó en valor tras el respaldo del mandatario. En cuestión de minutos, pasó de valer fracciones de centavo a casi cinco dólares. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando el propio Milei eliminó su publicación y se desvinculó del proyecto, lo que provocó una caída estrepitosa del precio del token y dejó a miles de inversores en rojo.
Tras las repercusiones, Milei decidió eliminar la publicación para evitar darle difusión, pero en las horas que tardó, la demanda por la criptodivisa estalló, su precio se infló, movió millones, sus inversores iniciales retiraron el dinero obteniendo unos 87,4 millones de dólares y se desplomó.
El sábado, Milei se disculpó por el anuncio, también desde X: “Hace unas horas publiqué un tuit, como tantas otras infinitas veces, apoyando un supuesto emprendimiento privado del que obviamente no tengo vinculación alguna. No estaba interiorizado de los pormenores del proyecto y luego de haberme interiorizado decidí no seguir dándole difusión (por eso lo he borrado)”, señaló Milei, en un mensaje publicado pasada la media noche.
El "emprendimiento" del que hablaba Milei era una "moneda meme", como se le conoce en el mundo digital a aquellas criptomonedas que no cuentan con sustento económico real y se basan en capitalizar el entusiasmo que gira alrededor de un fenómeno o una persona en las redes sociales.
Una "memecoin" es un tipo de criptomoneda creada a partir de memes, tendencias de internet o figuras populares, sin un propósito técnico sólido ni un respaldo tangible. El ejemplo más conocido es Dogecoin, inspirado en el meme del perro Shiba Inu, que ganó notoriedad gracias al respaldo de figuras como Elon Musk.
Por su parte, KIP Protocol, la empresa a cargo del emprendimiento del que hablaba Milei, señaló en declaraciones recogidas por el diario local La Nación que el mandatario “no estuvo ni está involucrado de ninguna manera en el desarrollo del proyecto que es absolutamente privado”.
Como era de prever, el escándalo de $LIBRA tuvo repercusiones en la política argentina, con la oposición acusando a Milei de haber promovido una estafa. Desde el Gobierno, rechazaron las acusaciones.
No obstante, los datos muestran que algunas billeteras digitales adquirieron grandes cantidades del token a costo casi de cero antes de su explosión en el mercado y lograron ganancias de entre 70 y 100 millones de dólares en cuestión de horas, mientras que otros inversores vieron desaparecer su dinero. (Con información de Efe y La Nación)