2025-03-08

Mujer al volante

Conducir permite a los hijos y a las hijas ir y venir cuando lo deseen. ¿Dónde? A los brazos de una madre y un padre que siempre quisieron la igualdad para los hijos y las hijas.  

Ayer estaba escuchando una entrevista de un importador de vehículos eléctricos, cuando nada más a los cinco minutos del inicio pausé el video. El señor hacía referencia a la resistencia de su flota de coches argumentando que si su esposa lo conducía de una forma despiadada, sus autos ya habían pasado la prueba de fuego. Pensé en el control de calidad en la ingeniería aeronáutica, llevando sus aeronaves a temperaturas frías y calientes inimaginables para mí. Al parecer, para garantizar el control de calidad de los autos de esa concesionaria, sólo bastaba una esposa que rompiera el alma al pobre coche, como, según él, todas las esposas lo hacen. 

Es así que frases como esa, se han ido apropiando de nuestra verba y de nuestros oídos, corriendo el riesgo de reproducirse en boca de grandes y chicos. No sé quién habría comenzado con el famoso: “mujer al volante, peligro andante,” que se contradice con lo que la OMS menciona en sus informes al asociar la masculinidad con un comportamiento de riesgo, desapego al dolor y a las lesiones y, por supuesto, las diferencias que existen en la conducción dependiendo el género. Si por ser cautas y no osadas, se nos tacha de torpes, nos quedan todavía miles de kilómetros por recorrer.

Tal vez esa brecha entre nosotras y los carros se haya generado desde pequeñas. Desconozco la magnitud del impacto de los regalos en la infancia. Pero, me refiero a los autitos para los niños y a las muñecas para las niñas. Sin embargo, eso es cuestión de lo que nuestras mentes arrastran y de lo que nuestros ojos quieran ver. Qué padre no quisiera ver a su hija con su permiso de conducir en mano apenas la edad lo autorice. Qué padre no quisiera verla hábil y segura al volante para ser libre, ya que muchas veces somos libres solo en nuestra mente. Conducir permite a los hijos y a las hijas ir y venir cuando lo deseen. ¿Dónde? A los brazos de una madre y un padre que siempre quisieron la igualdad para los hijos y las hijas.  

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

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