2025-03-29

Joya patrimonial de La Paz se destruye

Un Vocal del Tribunal Departamental de Justicia denegó la tutela, posteriormente, otro Vocal remitió la Acción de Amparo al Tribunal Constitucional. Sin embargo, todos sabemos el tipo de Poder Judicial que tenemos.

La mansión que fue Residencia de la Embajada de Francia, joya del Patrimonio Cultural, Arquitectónico y Urbano de La Paz, ubicada entre Avenida Hernando Siles y calle 14 de Septiembre de la zona de Obrajes, viene siendo objeto, de una progresiva destrucción, lo que se constituye en un evidente acto de barbarie.

El Patrimonio Cultural está conformado por bienes materiales, inmateriales y naturales, parte de prácticas sociales a las que se atribuyen valores a ser transmitidos y resignificados permanentemente, de una época a otra, o de una generación a las siguientes. Es parte de nuestra identidad y de la memoria histórica de la sociedad. Su puesta en valor, preservación y revitalización son necesarias e imprescindibles.

En este sentido, el Conjunto Patrimonial Obrajes, fue declarado como tal por Ley Municipal, constituyéndose en uno de los principales de la ciudad.

La que hoy es Obrajes, zona urbana, se fundó en 1553 poco después de la fundación de la ciudad, en el lugar originalmente llamado Saillamilla, desde el Siglo XIII hasta parte del Siglo XVIII estaba conformada por haciendas agrícolas, en 1553 Juan de la Riva (que llegó a ser Alcalde de La Paz) y Hernando Chirinos obtuvieron autorización para instalar talleres de tejidos y sombreros, según las Actas Capitulares de La Paz de 1548 a 1554. Por conflictos entre sus descendientes la producción decayó hasta que los talleres pasaron a ser administrados por la Compañía de Jesús a partir de 1751, estaban conformados por la producción de paños, bayetas, sombreros y frazadas como también por talleres de carpintería y cestería. Los Jesuitas fueron expulsados del país en 1767 causando la gran debacle de estos tipos de producción mientras las haciendas continuaron existiendo con terratenientes, pongos, aparte de colonos. A partir de 1925, cuando se denominaba Villa Ingavi de Obrajes, aparecieron las residencias elegantes y palacetes que precedieron a la urbanización progresiva con Arquitectura de estilos Neocolonial, Academicista, Californiano y Racionalista. En los Siglos XX y XXI irrumpen los edificios en altura, que en varios casos sacrificaron obras significativas del Patrimonio Cultural Urbano.

La ex Residencia de la Embajada de Francia, mansión de estilo Georgiano, fue registrada en la Dirección de Patrimonio del Gobierno Municipal de La Paz en fecha 30 de abril de 2010 con Ficha de Catalogación de Categoría A de preservación absoluta, la misma se actualizó el 15 de enero de 2020. Como es costumbre, lamentablemente, no se promulgó la Ley Municipal de Declaratoria, lo que no implica el desconocimiento de su categoría patrimonial.

Durante la edificación del Edificio vecino, denominado Mario Mercado, 2011 al 2015, se observaron fisuras en la mansión, que no llegaron a afectar su estabilidad, ante lo cual la Embajada de Francia realizó un estudio técnico de estabilidad. Posteriormente, la Embajada vendió el bien inmueble al empresario en la construcción Daniel Claure Veizaga, quien probablemente pretende construir una edificación en altura en el predio.

En fecha 5 de agosto de 2024, el vecindario escuchó el estremecedor estruendo de un artefacto explosivo lo que levantó una inmensa nube de polvo terroso en la edificación patrimonial citada. La explosión no logró destruirla en su totalidad. Un vecino del lugar me hizo llegar la noticia y foto de lo acontecido, lo que me sirvió para realizar una denuncia pública.  La Secretaría de Culturas de la Alcaldía convocó a una conferencia de prensa para dos días después habiendo dejado citación al propietario, este no asistió y la conferencia no se llevó a cabo, entonces el Secretario Américo Gemio manifestó que se defendería la edificación patrimonial.

La Junta de Vecinos de Obrajes presidida por la Sra. Cecilia Hurtado de Mendoza, apoyada por la Sociedad de Estudios del Patrimonio Cultural del Colegio de Arquitectos de La Paz y Amigos de la Ciudad, viene realizando persistentes esfuerzos para revertir esta grave situación.

El propietario, tampoco asistió a inspecciones coordinadas y ante el inicio de proceso administrativo por parte de la Alcaldía, presentó Amparo Constitucional solicitando la nulidad de dicho proceso. Un Vocal del Tribunal Departamental de Justicia denegó la tutela, posteriormente, otro Vocal remitió la Acción de Amparo al Tribunal Constitucional. Sin embargo, todos sabemos el tipo de Poder Judicial que tenemos.

Habiendo transcurrido más de ocho meses, las instancias municipales, Secretaría de Culturas, Unidad de Patrimonio Material y Subalcaldía Macro Distrito Sur, no lograron el reconocimiento del daño por el propietario, ninguna fiscalización de Patrimonio, ni mucho menos la restauración de la edificación patrimonial, la que actualmente, sufre duras condiciones por la época de lluvias y seguramente mayores afectaciones.

Urge encontrar respuestas a las siguientes preguntas:

¿Quién provocó la explosión destinada al colapso del bien patrimonial?

¿Cumplieron sus deberes las autoridades municipales?

¿Se terminará de destruir la mansión, un valioso Patrimonio Cultural?

¿Se reconstruirá todo lo dañado en el bien patrimonial?

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360

Temas de esta nota
Te puede interesar