Pronunciamiento
La Iglesia aboga por una amnistía y dice que las elecciones “son una oportunidad para reconstruir el país”
La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) se pronunció este martes sobre la coyuntura social y política del país y expresó que las próximas elecciones presidenciales “son una oportunidad para reconstruir el país”, además de proponer “una amnistía que abra las puertas a los que perdieron su libertad”, en referencia a los “presos políticos”.
“Las próximas elecciones presidenciales son una oportunidad para reconstruir el país y damos nuevos horizontes. El voto es personal, secreto y libre, por eso practiquemos con responsabilidad y coraje nuestro derecho rechazando presiones antidemocráticas. En este año jubilar reafirmamos la fuerza de la esperanza proponiendo una amnistía que abra las puertas a los que perdieron su libertad”, dijeron los obispos en un pronunciamiento publicado en las redes.
Los obispos de Bolivia se encuentran reunidos en Cochabamba, en el marco de la CXVI Asamblea ordinaria de la Conferencia Episcopal, desde donde dijeron: “Constatamos que vivimos en una Bolivia destrozada en su identidad cultural y social”.
“Las promesas de reactivación económica, la reforma de la justicia y la promoción de la reconciliación nacional han quedado vacías. Se alienta la institucionalización de la mentira y el engaño imperando la demagogia que mata la democracia, el estado de derecho y la seguridad jurídica”, dice el documento.
Señala, además, que “el modelo económico estatal monopolista destruye sistemáticamente la economía y la propiedad privada; en consecuencia, se han carcomido los fundamentos de la democracia y se ha empobrecido y endeudado el país”.
"No se puede seguir fomentando el ejercicio del poder político y económico a costa de los más débiles. En consecuencia, tenemos un Estado paralizado e internacionalmente descalificado", advierten.
En criterio de la CEB, el país “ha perdido la disponibilidad de hidrocarburos y se han bloqueado las exportaciones de productos mientras nos hemos vuelto un país exportador de mano de obra y capital humano”.
Como “peregrinos de esperanza”, los obispos instaron a “un encuentro y un sincero dialogo para construir en consenso un pacto de unidad que haga de nuestra nación un país viable, apartando intereses personales y sectoriales”.