Perfil
Ponciano Santos, el hombre fiel de Morales que lanza constantes amenazas y bravatas
Pocos evistas son tan polémicos como Ponciano Santos, el dirigente campesino cercano a Evo Morales que fue detenido este viernes en la ciudad de La Paz. Acostumbrado a lanzar amenazas a quienes se oponen a su líder, participó en una marcha a favor del expresidente, pese a tener dos órdenes de aprehensión en su contra.
Santos comenzó a destacar en 2023, cuando la división interna del Movimiento Al Socialismo (MAS) ya era evidente. Fue uno de los dos dirigentes allegados al partido que buscó la dirigencia de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb). En unas elecciones llenas de conflictos, su rival, el arcista Lucio Quispe, fue proclamado como secretario ejecutivo de la confederación en la sede de la organización, mientras que Santos lo hizo en la plaza de San Francisco.
Desde un inicio, las intervenciones públicas del evista se caracterizaron por su tono agresivo, algo que no se limitó solo a la palabra. El 21 de agosto de 2023, tras su proclamación paralela, se dirigió con sus seguidores a la sede de la Csutcb en Miraflores a fin de tomar el edificio, intento disuadido por la presencia policial.
En ese momento, Santos advirtió que su sector otorgó 72 horas al Gobierno y a la Policía para que les entreguen la sede sindical en la zona de Miraflores. Dijo que se declararon en estado de emergencia e instruyeron a los dirigentes que bajen a sus bases para socializar lo ocurrido en El Alto, donde, según dijo, fueron gasificados por órdenes del Gobierno.
Desde un inicio, Santos dirigió sus dardos continuamente al gobierno de Luis Arce y las autoridades de los tribunales Electorales y Constitucionales. En abril del año pasado, rechazó participar en el congreso del MAS evista en El Alto. “Son ‘arcistas’ traidores, no son militantes del MAS, el congreso de Villa Tunari es de los militantes, de los soldados del proceso de cambio; aunque lo inviten mil veces, Evo Morales no va a asistir”, expresó Santos.
Además, ratificó su advertencia al Tribunal Supremo Electoral (TSE) en sentido de que, si no supervisa el congreso del ala “evista”, convocado para el 10 de junio en Villa Tunari, bloquearán calles y carreteras. “Si los veedores del TSE no van, no es nuestro problema, para el movimiento campesino ni para los sectores sociales, el TSE tiene que supervisar, es su atribución, si no asisten nos veremos en las calles, estamos preparados para eso”, advirtió.
Con tono amenazante, en más de una ocasión, acusó al Presidente y sus ministros de "traidores". Por ejemplo, en noviembre del año pasado, presentó una lista de "enemigos", en los que estaba el mandatario.
"¿Quiénes son los enemigos de nosotros? Nunca hablamos de eso. Nunca hablamos sobre quiénes son nuestros enemigos. Enemigo uno, Luis Arce Catacora; enemigo dos, David Choquehuanca; enemigo tres, Álvaro García Linera", dijo Santos en un evento evista, en el Trópico de Cochabamba. "Enemigo cuatro, les diría compañeros, reflexionemos en el trópico de Cochabamba (sobre) quién es, yo voy a aclarar en su tiempo, compañeros, agregó, aumentando que el "enemigo cinco, Carlos Mesa, Tuto Quiroga, Manfred Reyes Villa, Doria Medina, Vicente Cuéllar, diputados de Comunidad Ciudadana y Creemos".
Esta declaración la hizo al finalizar un año en el que sus agresiones se volvieron en su contra, con peso judicial. La primera consecuencia de su facilidad de amenazar e insultar a sus oponentes políticos se dio en septiembre, cuando insultó a la alcaldesa de El Alto, la exmasista, Eva Copa.
Ocurrió cuando la burgomaestre rechazó la entrada a El Alto de la marcha evista, en defensa de una nueva postulación de Morales y en contra las acusaciones del delito de trata sobre él. En respuesta, Santos dijo que Copa era "una mujerzuela", entre otros insultos.
La respuesta de la Alcaldesa no se hizo esperar, a finales del mes su abogada, Paola Barriga, interpuso una denuncia contra el dirigente evista. “No vivimos en un lugar donde no estemos legislados, (o) no tengamos que actuar bajo derecho, y no puede ser de que un sindicalista, una persona que, a título de estar al lado de Evo Morales, tenga que mellar la dignidad de la alcaldesa”, indicó Barriga en su momento.
La Fiscalía admitió la denuncia contra Santos e inició las investigaciones. También determinó que Santos debe someterse a una terapia psicológica con la finalidad de cambiar su conducta agresiva.
Pero la más importante, y la principal razón de su detención este viernes, se daría un mes después. Santos es uno de los acusados de terrorismo por el paro evista de 24 días, que entre octubre y noviembre causó importantes daños económicos.
Esta medida de presión surgió en protesta por la mala gestión económica del gobierno de Arce, rápidamente se convirtió en el pedido de renuncia del mandatario. Santos amenazó a Arce asegurando que "tiene dos caminos: llamar a elecciones o renunciar". Pero, rápidamente, se convirtió en un bloqueo en defensa de Morales, acusado de trata de personas y sobre quien también pesa una orden de aprehensión.
Cuando el bloqueo comenzó a deshacerse, Santos volvió a echar mano a la amenaza. Tras el desbloqueo y los enfrentamientos en Parotani, Cochabamba, el dirigente campesino acusó al presidente Luis Arce de declararles la guerra e indicó que “ahora va a tener guerra”.
"Ahora sí, de verdad va a comenzar la revolución. El movimiento campesino está realmente emputado, está enojado, y así es que Luis Arce Catacora, vos nos declaraste guerra, ahora vas a tener guerra", amenazó. Estas declaraciones se sumaron a las advertencias de otros dirigentes contra las autoridades, quienes llegaron a asegurar que "no les vamos a dar tiempo de despedirse de sus familias" si intervenían en los bloqueos.
El resultado no se hizo esperar. El Gobierno no procedió a detener a varios dirigentes. Santos y el exministro de Morales Juan Ramón Quintana recibieron órdenes de aprehensión.
Ambos desaparecieron, aunque el primero se comunicó con los medios a finales de año y se declaró en la clandestinidad. El Ministerio de Gobierno aseguró que tenían delimitada la zona donde se encontraba, que resultó ser el Trópico de Cochabamba, donde se atrincheró junto a Morales. Desde esa fecha hasta este viernes, no salió de allí.
En contacto con DTV, declaró que “estoy bien, un poco resfriado, estoy tranquilo, pero preocupado de mis hermanos que están detenidos; no solamente de Humberto (Claros) y de Ramiro (Cucho), sino los que se han hecho detener en Mairana, en Parotani ¿Cómo estarán? No se los puede visitar por esta persecución del gobierno contra mí. Tengo dos procesos, uno por Eva Copa, no me han notificado, y por la Procuraduría, tampoco tengo conocimiento”.
En esa ocasión, Santos también aseguró que "eso (los procesos judiciales) no me va a callar, no me van a intimidar. Yo sigo con la frente en alto, con buena posición frente a mis compañeros, no nos vamos a doblar, vamos a ir a esta batalla, solamente convoco a mis hermanos dirigentes a unirse, organizarse y prepararse. No sólo el tema sindical, sino en interculturales, mineros y transportistas, porque hoy peleamos la necesidad del pueblo, pero también que no rifen los recursos naturales".
En febrero de este año, reapareció. Primero publicó un video para observar una supuesta "falta de garantías" para la realización de las elecciones presidenciales de este año. "Una reflexión profunda para los sectores sociales, en la historia (no) marginaron y hoy en día también nos están queriendo marginar en las elecciones generales. Nos están diciendo que no elijamos a nuestro presidente y que no votemos. El TSE (Tribunal Supremo Electoral) es subordinado obedece las órdenes de Luis Arce, por lo tanto, mis hermanos y mis hermanas, no hay garantías para que se lleve a cabo las elecciones generales”, dijo.
Luego hizo un llamado "a la unidad del pueblo", con el objetivo de defender la candidatura de Evo Morales. “Quiero llamar al pueblo boliviano, a todos los sectores sociales, especialmente al movimiento campesino indígena originario, a la unidad", dijo, rodeado de otros dirigentes que son la "guardia sindical" de Morales en Lauca Ñ.
Acusó al Gobierno de no respetar la Constitución. "Quiero decir, Luis Arce Catacora, los siete vocales del TSE, los magistrados autoprorrogados, como ustedes están manejando a su criterio, a su interpretación la Constitución, y está en total riesgo la democracia, nosotros, a la cabeza de nuestro comandante Evo, defenderemos la democracia, la Constitución y la necesidad del pueblo boliviano", dijo.
Un mes después amenazó a quienes manifestaron apoyo a otras personas como posibles candidatos masistas, principalmente Andrónico Rodríguez, antiguo camarada evista suyo. "A partir de hoy, compañeros, todos los que están aquí van a hablar de Evo Morales y van a hacer campaña (por él), si no lo hacen, ese es su problema. A mí, ya saben muy bien, no me gustan los dirigentes oportunistas. Si están aquí con otras intenciones, como querer proclamar nuevamente a Andrónico, a Deysi Choque o a Arce, compañeros, lo mejor es que se retiren y se vayan”, advirtió.
Esta actitud altanera llegó al punto de amenazar a las autoridades. “Quiero decirles, si mañana (el Gobierno) nos interviene, si mañana nos provoca, vamos a dar respuesta, compañeros. No queda otra, porque Luis Arce Catacora no nos va a seguir imponiendo”, sostuvo el ejecutivo desde Caracollo, donde el bloque hizo su primera parada el jueves.
“Pónganse en alerta, porque hoy nos toca nuevamente enfrentar a este gobierno corrupto”, agregó.
Ya el viernes retó a las autoridades para detenerlo en La Paz. "Yo no tengo ningún orden de aprehensión, solamente me querían detener con decisión política, estoy acá. Eduardo Del Castillo, viceministro (Jhonny) Aguilera y Luis Arce no sean cobardes, que vengan a detenerme personalmente”, desafió.
El Gobierno respondió, aunque no lo hicieron personalmente Arce o Del Castillo, la tarde de este viernes el dirigente fue detenido y se encuentra en las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen.