Comunicado
Conferencia Episcopal pide a la sociedad “no dejarse arrastrar por la violencia y el fanatismo”
Ante la situación de violencia y crisis económica, que atraviesa el país en diferentes regiones, particularmente en el municipio potosino de Llallagua, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) emitió un comunicado, convocando a los sectores movilizados y a los políticos a asumir acciones responsables que frenen las muertes en enfrentamientos y piden a la población en general “no dejarse arrastrar por la violencia y el fanatismo”.
"No más hechos de violencia", tituló el comunicado que este jueves dio a conocer la CEB, que en una de sus partes señala: “Exigimos a los actores políticos, sociales y comunitarios evitar más pérdidas de vidas humanas y asumir con madurez y responsabilidad histórica este momento difícil. Bolivia necesita unidad, entendimiento, diálogo, tolerancia, no enfrentamientos; necesita soluciones, no dolor. A la sociedad entera le pedimos no dejarse arrastrar por la violencia ni el fanatismo. Invitamos a todo el pueblo boliviano a unirse en oración y reflexión”.
El pronunciamiento fue leído por el secretario general, monseñor Giovani Arana, obispo de la Diócesis de El Alto, quien estuvo acompañado de la secretaria para la pastoral, Eliana Flores Solar. La CEB expresó también una profunda preocupación por el rumbo que está tomando la crisis social y política en Bolivia y pidió que la violencia no se convierta en el mecanismo para resolver diferencias ideológicas.
El pronunciamiento se dio luego de que la Fiscalía confirmara que ya son cinco las personas muertas en medio de los enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los seguidores de Evo Morales. Una de las víctimas se trataría de un comunario, que falleció por, supuestamente, "manipulación de artefacto explosivo, según Roberto Ríos, ministro de Gobierno.
Los “evistas” iniciaron con bloqueos en diferentes departamentos hace 11 días, y han generado al menos 80 heridos, incurrieron en saqueos, quema de ambulancias e instalaciones públicas, pero, además, son señalados por el asesinato de cuatro policías, tres en Llallagua y uno en Confital, en el departamento de Cochabamba.
“Rechazamos cualquier forma de violencia provenga de donde provenga, las reivindicaciones sociales no deben derivar en actos criminales, y menos deben hacerse uso de armas contra servidores públicos o civiles, esto es inaceptable”, señala otra parte del comunicado.
En ese contexto la CEB reiteró su llamado “urgente al diálogo y a la pacificación” en un escenario al que los involucrados deben presentarse “con una sincera voluntad política. Exhortamos a todos los actores políticos, sociales, indígenas, campesinos, vecinos y autoridades a dejar de lado acciones violentas e intereses particulares para buscar juntos una solución pacífica. Nuestra preocupación por la creciente división política y social. La situación que vive el país, marcada por enfrentamientos entre bolivianos, bloqueos, escasez de alimentos y uso de armas, nos están llevando por un rumbo peligroso. Es urgente detener esta espiral de odio y muerte que solo traerá más dolor y división”, concluye.