Ciudad contra la furia
Plaza Bolivia, área en peligro
La Ciudad de Nuestra Señora de La Paz en los últimos años es objeto de maltrato y destrucción progresiva. Carencia de Plan Maestro de Desarrollo, obras improvisadas y mal ejecutadas, varias de ellas se prolongan por tiempo indefinido, demagogia y jarana frecuente, son características de la decadencia de la que fue primera ciudad de Bolivia a lo largo del Siglo XX.
La Plaza Bolivia, ubicada entre la emblemática Avenida Arce, calle Belisario Salinas y Capitán Ravelo, Zona San Jorge, en los últimos años fue olvidada y la falta de mantenimiento causó el progresivo deterioro de su imagen, ahora está siendo intervenida por el Gobierno Municipal. Se advierte que no existió consulta previa adecuada con el vecindario, ni entidades cívicas y profesionales como correspondía. Voceros del Municipio anuncian que se construirá un anfiteatro que muy probablemente promoverá, entre otras, actividades como ferias comerciales y eventos festivos ruidosos con el consabido consumo de bebidas alcohólicas que degradan el ambiente y perturban a los vecinos. Anticipan que se construirá un mingitorio público en plena plaza, reduciendo el área verde a no ser que se ejecute a nivel subterráneo. Que se incluirá área de juegos de niños que tendría que ser cuidadosamente diseñado. No se conoce más del proyecto edil. Los vecinos reaccionaron protestando por la falta de socialización adecuada del proyecto y el intempestivo inicio de obras, llegando a bloquear la Avenida Arce.
El terreno donde está asentada la Plaza Bolivia fue adquirido por el Municipio paceño en 1890 de la familia Agramente, propietaria de una hacienda de sembradíos en el sector, para construir una plaza en la importante zona. La adquisición fue iniciativa del Presidente del Concejo Municipal Bernardino Sanginés Uriarte.
En los primeros años de la década del 80 del siglo pasado, el connotado Alcalde Raúl Salmón de la Barra encargó la elaboración del proyecto Plaza Bolivia a los arquitectos paceños Peter Steffens Kohls y Marcelo Ayala Oporto, la dirección de obra estuvo a cargo del primero de los nombrados y del ingeniero Mario Mansilla Illanes. El proyecto rescató antiguos árboles, se implantó otros, así como arbustos y flores, incluyó amplias áreas verdes sobre relieves modelados en terreno y varias fuentes de agua en desuso por falta de higiene, incorporó finas esculturas en bronce de dos llamas que subsisten, en 1995 se incorporó a la plaza la notable escultura de cuerpo entero en bronce, de dos metros de altura y peso aproximado de una tonelada, con la imagen del ex Alcalde visionario Mario Mercado Vaca Guzmán cuyo autor fue el gran artista orureño Gustavo Lara.
Mediante Ordenanza Municipal No. 049/1995 la Alcaldesa Mónica Medina de Palenque nominó a la plaza como Mario Mercado Vaca Guzmán, desde entonces casi nadie tomó en cuenta el nuevo nombre y todos la conocemos como Plaza Bolivia.
Hemos mencionado a dos alcaldes que demostraron su genuino amor por nuestra ciudad, su recuerdo perdura en la memoria de muchos y en sus obras que sobreviven, aunque descuidadas.
La Paz no merece el trato que le dan quienes abusan de la paciente tolerancia de los paceños y no paceños que habitamos esta tierra bendita.