Presupuesto
Gobierno anuncia Bs 20 millones para enfrentar desastres naturales e incendios forestales
El Gobierno destinó 20 millones de bolivianos para combatir los desastres naturales e incendios forestales durante esta gestión, con el objetivo de reducir al mínimo los daños al medioambiente y proteger la vida en las comunidades más vulnerables, según informó el ministro de Defensa, Edmundo Novillo.
“El Gobierno ha previsto para este año la suma de 20 millones de bolivianos con la finalidad de que el Ejército tenga todas las condiciones. Esto significa combustible, movilización de tropas, vehículos y organización de comandos de incidentes”, expresó Novillo, citado por ABI.
La estrategia contempla la instalación de comandos de incidencia, en puntos estratégicos del país, desde donde se coordinará la respuesta inmediata a los eventos adversos.
Novillo destacó con satisfacción que varios municipios ya cuentan con cuerpos de bomberos forestales capacitados y activos, lo que permitirá una respuesta más ágil y territorialmente coordinada ante cualquier emergencia.
“Lo que me ha sorprendido es que varios municipios ya tienen bomberos forestales, como Tiquipaya, Quillacollo y el municipio de Cochabamba. Esto refuerza enormemente la capacidad de respuesta conjunta”, resaltó.
Hace poco, el Gobierno anunció que implementará tecnología de punta, equipamiento especializado y un despliegue articulado en zonas críticas, para combatir y prevenir los incendios, como parte del plan contra incendios forestales 2025, denominado “En defensa de la vida”.
Según Novillo, uno de los principales objetivos del plan nacional es reducir la cantidad de incendios forestales y responder con rapidez a los que se presenten, a fin de evitar mayores afectaciones a los ecosistemas y a las comunidades rurales.
En 2024 más de 12 millones de hectáreas quedaron reducidas a cenizas por los incendios forestales. En la Chiquitania, en el Pantanal, en el Chaco o en la Amazonia boliviana los habitantes no recuerdan una temporada peor que la de este año.
Las llamas se extendieron quemando todo lo que encontraban a su paso, fruto de una combinación de factores como el cambio climático, la ausencia de sanciones a los infractores y las decisiones políticas que para muchos han alentado los incendios forestales.
El balance de 2024 no solo se centró en los impactos devastadores del fuego, sino también en los cuestionamientos hacia un país que sigue en el podio mundial de las naciones que presentan la mayor tasa de deforestación: por tercer año consecutivo Bolivia ocupó el tercer lugar después de Brasil y la República del Congo.
“Este año nuestra meta es tener el menor incendio posible. Los que haya, que se puedan controlar de forma rápida, de la forma más breve posible, con la finalidad de cuidar el medio ambiente y proteger la vida de todas nuestras comunidades”, indicó Novillo.