2025-07-15

Desarrollo

En La Paz aún duerme el potencial en IA, alimentos, turismo, café...

El departamento tiene potencial en café, cacao, cereales andinos, manufacturas, agroindustria, inteligencia artificial, blockchain, producción piscícola, construcción, gastronomía, hotelería, servicios y turismo, según expertos.

El potencial económico paceño es un gigante dormido, con una amplia variedad de productos que pueden llegar a mercados internacionales altamente competitivos, por su calidad, con productos como cereales andinos, café, cacao, manufacturas de madera, confecciones textiles e incluso alimentos, bienes de la agroindustria y servicios, turismo e inteligencia artificial.

La Paz celebra, el 16 de julio, un nuevo aniversario de la gesta libertaria de 1809.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (Ibce), el departamento de La Paz exportó 248 productos en 2024, por más de 1.136 millones de dólares. Hasta mayo de este año, las ventas ya suman 403,5 millones.

El departamento tiene la segunda economía regional más importante del país. En 2023 registró un Producto Interno Bruto (PIB) de 12.540.430 bolivianos, según el INE, pero solo alcanzó 2,23% de crecimiento, luego de registrar un 4,80% en 2022 y de 5,29% en 2021.

El gerente del Ibce, Gary Rodríguez, indicó a Visión 360 que La Paz tiene un potencial dormido en función de los pisos ecológicos que tiene el departamento; por ejemplo, en el clima frío del Altiplano se desarrollan los cereales andinos como la quinua, tarwi, cañahua, kiwicha, con alto poder nutritivo.

También toda clase de manufacturas, muebles de madera y las confecciones textiles, y centenares de productos derivados de la naturaleza, desde alimentos hasta medicinas o adornos.

A esto se deben sumar bienes de la agroindustria e industria ligera (medicinas, café, chocolates), la producción de granos, en el Norte amazónico de La Paz, asociada a una moderna agroindustria. “Finalmente, está la exportación de la industria sin chimeneas, el turismo, que bien podría integrarse a los circuitos desde el Perú, siempre y cuando el país cuente con paz social. Con seguridad jurídica, planificación e inversión privada, La Paz podría tranquilamente triplicar sus exportaciones a mediano plazo”, resaltó Rodríguez.

Añadió que La Paz necesita previsibilidad de las reglas de juego y seguridad jurídica para la inversión. También seguridad de mercados para la libre exportación y seguridad de buenas políticas públicas para invertir y producir bienes y servicios de calidad, que sean competitivos en el mercado externo.

En el Ibce se sostiene que “en el comercio internacional nada está escrito en piedra”; de ahí que, si un producto cumple con tres consignas: competitividad (calidad, precio accesible y presencia oportuna en el mercado) todo se puede exportar.

Recordó que La Paz, a través de Ametex, llegó a exportar confecciones textiles no solo al mercado más apetecido del planeta, Estados Unidos (EEUU), sino también a Europa y a la China (Hong Kong), demostrando que tiene la capacidad de competir.

$us 1.136 millones es el valor exportado por La Paz en 2024, según datos del INE y procesados por el Ibce. El departamento envió al mundo un total de 248 productos.

Por eso, dijo, lo mismo puede pasar para los demás productos, en mercados que, como en el caso de los alimentos, pueden estar asociados a la producción responsable, respetuosa del medio ambiente, al comercio justo, al comercio nostálgico.

Félix Orlando López Alarcón, docente de la carrera de Ingeniería Económica de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, sostuvo que La Paz tiene un potencial en todo ámbito; ya por ejemplo es el centro financiero de Bolivia.

El 90% de las entidades financieras tienen sus oficinas centrales en la ciudad y esto debería ser una ventaja para impulsar emprendimientos de jóvenes, startups no sólo con el financiamiento tradicional, sino a través de Sociedades de Fondos de Inversión (Safi), bolsa de valores. Aseguró que se emplea poco de esta alternativa, porque la banca tradicional ayuda, pero tiene limitaciones por los requisitos que se exigen y tropiezan con la falta de experiencia de los jóvenes. Se podría dar un mayor impulso a emprendimientos de alimentos, con énfasis en la salud, para tratar o prevenir por ejemplo diabetes o tuberculosis.

Lee también: El 90% de las microempresas de La Paz está en crisis y aumenta el desempleo

En la parte agrícola, señala que La Paz produce café, cacao de calidad y con buenos precios en los mercados externos, pero no hay una tarea del Estado para abrir mercados. El departamento, con sus diversos pisos ecológicos, tiene una ventaja adicional y puede exportar frutas.

Otro nicho es el turismo, pero al ser la sede de Gobierno, enfrenta problemas políticos, bloqueos, manifestaciones sociales, que ahuyentan a los visitantes.

Inteligencia Artificial

López sostiene que La Paz tiene una ventaja competitiva que es el clima del Altiplano. Esto puede ser aprovechado para atraer inversiones destinadas a montar servidores informáticos; de esta manera el departamento se convertiría en un centro latinoamericano en soporte de inteligencia artificial.

“Los servidores necesitan de un clima frío por el volumen de información que se maneja. Imagina todas las consultas que se hacen en el mundo; ser un centro regional en inteligencia artificial podría generar grandes retornos para La Paz”, apuntó.

Adicionalmente, La Paz, al ser el centro financiero de Bolivia, podría atraer inversiones para impulsar la minería de criptomonedas. Se requieren contratos de riesgo compartido y dónde montar los complejos.

Marcha al norte

José Eduardo Iriarte Tinedo, presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz), sostuvo que el departamento de La Paz es más de 60% amazónico y su potencial productivo, en sus cuatro puntos cardinales, es diverso.

“La Cámara impulsa las cuatro marchas de La Paz y, en este sentido, se tiene gran potencial piscícola, turístico, agroindustrial, industrial, en construcción, gastronómico, hotelero, en servicios, además de minería.  La Paz no solo es la sede de Gobierno, sino también el corazón productivo de Bolivia”, resaltó.

De acuerdo con Iriarte, a lo largo de su historia, el departamento ha enfrentado desafíos con determinación, demostrando una resiliencia ejemplar frente a crisis nacionales y globales, y coyunturas económicas adversas. Hoy, con un PIB industrial que representa el 13,7% de su economía, un aporte del 23% al PIB industrial nacional y la generación de empleo para más de 190 mil trabajadores, La Paz, señaló, reafirma su liderazgo como eje dinamizador de la economía boliviana.

Agregó que cuenta con fortalezas únicas: su diversidad geográfica y climática, su mercado masivo y dinámico, su capital humano altamente calificado, y su ubicación estratégica como puerta de entrada al Pacífico y a los mercados internacionales.

Además, ciudades como El Alto emergen como polos de inversión, con ventajas competitivas que se deben potenciar.

Lee también: RRSS, comercio y ñeq’e, el espíritu emprendedor paceño no se rinde

“Sabemos que el camino hacia un desarrollo sostenible de La Paz exige diversificar nuestra producción, innovar y fortalecer la integración territorial. Por eso reconocemos que las cuatro marchas de La Paz y en especial la marcha al norte de Bolivia es la estrategia de desarrollo integral de Bolivia en el presente y futuro inmediato”, subrayó.

La estrategia busca desarrollar el potencial productivo de La Paz, y conectarlo con el interior del país y el exterior a través de las rutas hacia puertos del Pacífico (norte de Chile y sur de Perú) y las rutas al Atlántico a través del norte de Bolivia y la conexión vía Guayaramerín y Manaos – Brasil.

A su vez, plantea la conformación de una zona metropolitana con eje de influencia en un radio de 100 kilómetros de la ciudad de La Paz. A partir de esta propuesta se pueden desarrollar sectores productivos y de servicios del departamento.

Para consolidar esto, Iriarte considera que se necesita una visión de presente y futuro por parte del sector público y privado hacia el desarrollo e integración del norte de La Paz y Bolivia.

Café, la veta de Bolivia

Jacqueline Pacheco, representante de Cafibol, destacó que la región de los Yungas y provincias como Caranavi e Irupana producen un café de excelencia, que se exporta a mercados como EEUU, Japón, Alemania y Europa. “La altitud, a 2.600 metros sobre nivel del mar en el que se desarrollan los cultivos le aportan al café paceño la humedad y otras propiedades. Es un café orgánico con beneficios para la salud”, resaltó.

Desde Cafibol se organizan ferias para promover el café boliviano; se han suscrito convenios con DHL para que los productores puedan exportar a diferentes mercados.

“Creemos que el café boliviano es el mejor, pero nos falta una mayor producción. Este es un buen momento para exportar, porque a nivel internacional está con buenos precios”, puntualizó. Jhonny Mendoza, productor de café en la región de Caranavi, dijo que el café producido entre los 1.200 y 1.800 metros sobre el nivel del mar, de manera orgánica y con sistemas agroforestales, tiene ventajas competitivas y resalta en sabor. Añadió que actualmente son 16 cooperativas las afiliadas a Comercio Justo y exportan a Europa y EEUU.

Te puede interesar