2025-07-24

La Tribuna

Aparece el equipo que juega bonito y golea

¿Fue un espejismo este partido? No. Se nota que el rendimiento individual influye directamente en el accionar colectivo. Los goles fueron producto de jugadas en conjunto, el manejo del balón empieza a ser armónico y parece que el equipo empieza funcionar.

Y se prendieron las luces celestes en la noche de Santiago. Las luminarias estaban en todas las líneas y hasta la fortuna estuvo de lado del campeón boliviano, porque Lampe atajó dos balones que tenían destino de red, Rocha salvó sobre la línea y el travesaño le dio una mano al portero.

Torrén jugó el partido esperado, ganó a Fernández todos los balones, en el anticipo fue ampliamente superior y no tuvo necesidad de apelar a la falta; Echeverría le da el toque de combatividad a la última línea, de manera que José Sagredo y Rocha fueron llamados a ponerse a tono marcando con inteligencia.

En el medio terreno Cataño marcó las pausas, aprovechó los espacios, marcó los tiempos y desesperó a sus marcadores. Cauteruccio es un jugador que define en dos toques, simplifica las jugadas y preocupa a la defensa rival.

En base a esos pilares funcionó el resto, Justiniano derrochando ganas, Robson manejando el balón con giros por izquierda y derecha, para iniciar los ataques. Aunque no fue la noche feliz del Pato y Batallini, se dieron modos para complicar a un ansioso equipo chileno que se rindió ante la evidencia de encontrarse ante un rival de mayor jerarquía.

¿Jugó bonito Bolívar? Sí, porque jugó a ras del piso, en base a toques cortos y certeros hasta encontrar el espacio; hay que reconocer que tenemos un equipo conformado por jugadores técnicos a los que se les puede pedir más.

¿Sintió el jugar de visitante? No, en ningún momento y el paso de los minutos fue su aliado porque cuando Palestino empezaba a molestarse por la falta de profundidad, Bolívar crecía porque jugaba con precisión y certero en la definición.

¿Fue un espejismo este partido? No. Se nota que el rendimiento individual influye directamente en el accionar colectivo. Los goles fueron producto de jugadas en conjunto, el manejo del balón empieza a ser armónico y parece que el equipo empieza funcionar como se espera de un plantel que tiene condiciones para ello.

Esperamos que este sea el inicio del crecimiento de este grupo que tiene condiciones para lograr mejores resultados. Desde Bolívar por Siempre va nuestro agradecimiento al grupo que regaló esta noche una goleada, una buena tarea y nos permite fortificar nuestras esperanzas. Que noche más celeste la de Santiago, donde jugamos como si fuera nuestra casa.

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