Negociación
Levantan el bloqueo al relleno sanitario de Sak’a Churu y comienza el retiro de 3.000 toneladas de basura
Tras ocho días de conflicto, los trabajadores del relleno sanitario de Sak’a Churu, que mantenían una protesta exigiendo estabilidad laboral, llegaron a un acuerdo con la Alcaldía de La Paz y levantaron sus medidas de presión, cuando la basura comenzó a acumularse en toda la ciudad.
El acuerdo se firmó casi a la media noche del lunes, tras lo cual se activó el plan de recojo de las más de 3.000 toneladas de desechos que se acumularon en las calles de la urbe y que amenazaban la salud de la población.
“Después de una larga negociación con intermediación de la Central Obrera Departamental y el Ministerio de Trabajo, se garantiza las fuentes laborales de los 63 trabajadores que trabajan en el relleno sanitario y con eso se levantan las medidas de presión y desde este momento empezaremos a mover las maquinarias”, expresó el alcalde Iván Arias en un video.
“Pido comprensión a la ciudadanía y procederemos lo más rápido posible para que nuestra ciudad vuelva a estar limpia”, añadió el alcalde de La Paz.
Mientras, el director de la Autoridad Ambiental Municipal, Juan Pablo Saavedra, aseguró que toda la basura está acumulada en contenedores, volquetas y camiones recolectores. “Son más de 3.000 toneladas que tenemos que tratar de disponer las próximas 48 horas”, dijo el funcionario y adelantó: “estaremos toda la noche y todo el día intentando que la ciudad retome la normalidad”.
La directora de Asuntos Jurídicos de la Comuna, Amparo Morales, indicó que las puertas del diálogo "siempre estuvieron abiertas" y se garantizó la estabilidad laboral de los obreros.
“Afortunadamente hemos podido atender los puntos que estaban reclamando los compañeros trabajadores y estamos ya ahora levantando el bloqueo para poder continuar con el trabajo del traslado de la basura”, señaló al término del diálogo.
Ante la acumulación de residuos, se solicitó a la población no sacar la basura para evitar que se disperse por las calles. La disputa surge ante la posible contratación de una empresa externa para manejar una nueva celda en el relleno, lo que preocupa a los trabajadores por posibles despidos masivos.
Además del reclamo por la estabilidad, los trabajadores denunciaron que la empresa Colina pretende “monopolizar” el tratamiento de los residuos y desplazarlos de su trabajo.