2025-08-19

Separar es importante

Sólida alianza convierte la basura en subproducto, energía y ahorro

El acuerdo entre la empresa Soboce, la Alcaldía de La Paz, la Gobernación, la Universidad Mayor de San Andrés y otros municipios, que se espera se sumen de forma progresiva, ya cuenta con las autorizaciones legales para desarrollarse.

La basura que usted separó y colocó en contenedores diferenciados por colores, en La Paz, hoy ya podrían ser parte de una calle o graderías recién construidas. Es que aquellos desechos, primero seleccionados y luego entregados a la empresa de cemento Soboce, ya son usados para obtener energía calórica, que ayuda a la fabricación de cemento, y un subproducto, la ceniza, que se agrega al cemento en polvo.

Es la primera vez que en Bolivia se logra una alianza de este nivel para la reutilización de los desechos sólidos de los municipios, y ya pusieron su firma la Gobernación de La Paz, la alcaldía de La Paz, a La Universidad Mayor de San Andrés (Umsa) y Soboce, se tiene un importante avence para la participación de Viacha y El Alto, y se busca ampliar el proyecto a más municipios.

El gerente nacional de Sostenibilidad y Proyectos de esta empresa, Álvaro Andrade, explicó que aspiran a que el proyecto que impulsará la reutilización de estos desechos “tenga éxito y se pueda convertir en un ejemplo para el resto de los departamentos”, y agregó que actualmente buscan involucrar a más actores dentro del departamento de La Paz como a los municipios del área metropolitana.

Los desechos preclasificados, que se convertirán en combustible. Foto: Soboce

El secretario de Derechos de la Madre Tierra, de la Gobernación de La Paz, Johnny Zapana Sarco, confirmó que ya existen avances con los municipios de El Alto y Viacha, los que además de tener una importante población, cuentan con rellenos sanitarios.

La autoridad señaló que el manejo de los desechos urbanos es un problema. “Es algo delicado. Si bien tenemos expertos, especialistas en cada espacio, en cada relleno sanitario, es un problema que está alterando cuerpos de agua, está alterando suelos”, reflexionó.

En cuanto al proyecto, señaló que la Gobernación está impulsando a que los otros municipios como Pucarani, Laja o Achocalla también puedan sumarse a esta actividad. “Como gobierno departamental de La Paz vamos a levantar una resolución secretarial que incida en calidad, de obligatoriedad, para que los municipios coordinen con esta primera empresa que está iniciando este trabajo de coprocesamiento”, expresó Zapana.

Los residuos

En Europa y Asia, algunos países que aplican este sistema de reutilización de residuos, tratan aproximadamente el 38% de los materiales con coprocesamiento, el 28% se recicla y casi un 19% solamente se dispone en rellenos.

Estos procesos implican, además, la reconducción del humo de las chimeneas para evitar liberar las cenizas y la contaminación a partir de proceso, la repotabilización del agua utilizada y el uso de las cenizas en la fabricación, por ejemplo, de losetas para empedrado, o la integración de estos restos al cemento, como propone Soboce.

Álvaro Andrade, con una muestra de los residuos. Foto: Soboce

“El coprocesamiento es básicamente la integración ambiental segura de un residuo o un subproducto a un proceso productivo. Cuando un material ya fue utilizado y está listo para disponerse, mediante este proceso de coprocesamiento lo podemos volver a utilizar e introducirlo dentro de un nuevo producto, que en este caso es el cemento”, señaló Andrade.

Actualmente, en Bolivia, los municipios grandes contratan a empresas que se dedican a la recolección de basura, la que es llevada a rellenos sanitarios, donde se van colocando los restos comprimidos, y luego se los entierra. En poblaciones intermedias, es la Alcaldía la que recoge la basura y la deja en excavaciones previamente dispuestas para hacer de rellenos, los que van recorriéndose o cambiando con el tiempo. En comunidades o poblaciones pequeñas, donde no hay sistemas o personal de recojo de basura, la gente lanza sus desechos a ríos, barrancos o los quema.

Incluso, muchas de estas fogatas encendidas para reducir la basura, terminan convirtiéndose en incendios forestales, según las mismas autoridades locales.

Una de las ventajas en el municipio de La Paz, es que existe una clasificación de residuos, desde hace años, al que la población apoya, dividiendo sus restos y colocándolos según el tipo de materia, papel o cartón, vidrio, plástico o incluso restos orgánicos, como comida.

Zapana recordó que cada día, en La Paz, se entierran unas 1.500 toneladas de basura, sin tratamiento ni revisión.

Al respecto, Andrade afirma que en Latinoamérica y en Bolivia en general, más de la mitad de los materiales que se generan como residuos se van al relleno sanitario y eso ocasiona problemas serios de contaminación del suelo y se calcula que casi el 40% de estos residuos, en Bolivia, se van a disposición no controlada, es decir, se incinera en las calles o se tira donde no hay basureros o recolectores.

Uno de los silos de la empresa cementera. Foto: Soboce

El proceso

El jefe de la Unidad de Prevención y Adaptación al Cambio Climático del municipio de La Paz, Marco Antonio Martínez, explicó que en Alpacoma, donde está la planta municipal de clasificación de residuos, reciben los contenedores azules, amarillos y las islas verdes, donde la población ya separó su basura.

“Ahí realizamos la separación y clasificación de los residuos que están limpios, como cartón limpio, que no tengan manchas de aceites, por ejemplo. Se los separa porque eso va a un proceso de reciclaje para las empresas que se dedican a esto. Para ello, contamos con obreros en la planta”, señala Martínez.

Esto permite, por ejemplo, que parte de los residuos ya no sean enviado al relleno sanitario. 

“Los residuos que no sirven para el reciclaje, no pueden ser ya reciclados por el grado de contaminación que tienen, eso ya va directamente al relleno. Pero si en una botella pet han colocado aceite comestible, lo separamos y lo trituramos, porque ahí ya está la mezcla con poder calorífico. Antes, esa botella con aceite iba directamente al relleno sanitario”, explica.

En el marco del proyecto piloto, sobre la aplicación de este sistema de trabajo, con este sistema de trabajo continuo, la Alcaldía de La Paz ya produjo y envió 26,5 toneladas de “materia prima”, listas para ser procesadas, incineradas para generar energía limpia y sus restos son mezclados con cemento para la creación de losas.

Con este proceso, La Paz se convirtió en el primer municipio en industrializar residuos sólidos para que sean convertidos en energía y construcción.

Según difundió la Alcaldía paceña, este “combustible ecológico” permitirá a Soboce, además de tener energía limpia, producir un cemento que regresará a la ciudad para el adoquinado de las calles.

“Nuestra meta es llegar a tratar unas 50 toneladas por día. Esperemos que, de esas 50 toneladas se pueda recuperar 40 para enviarlas a Soboce a diario”, afirmó Martínez.

Esta cantidad de material colectado y entregado lograría reducir hasta en 10% la cantidad de desechos que se colectan en el municipio de La Paz, lo que significa un ahorro, primero, porque no se pagará a la empresa recolectora por este material, ya que será resultado de la preselección previa que hizo la población y la separación hecha por el personal municipal. Segundo, porque se ocupará menos espacio en el relleno sanitario.

Además, la empresa es la que se encarga de recoger y llevar el material hasta su fábrica.

“Muchos piensan que estamos mandando basura; no estamos mandando basura, no estamos mandando residuos. Estamos enviando materia prima triturada ya lista para homogenización”.

El proyecto, que dio sus primeros pasos en el municipio de Viacha, ya tiene un avance del 70%, en el cual Soboce ya hizo una inversión inicial de siete millones de dólares, en la implementación de las instalaciones, el horno y vehículos. Sin embargo, el proyecto prevé alcanzar una inversión de 15 millones de dólares, la ampliación de la capacidad de procesamiento y el involucramiento de más actores.

El horno que permite al combustible recuperado convertirse en energía. Foto: Soboce

Huella de carbono

El gerente de Sostenibilidad y Proyectos de la empresa cementera explica que los residuos sin tratar generan gases de efecto invernadero durante su descomposición, así como el mismo proceso de elaboración del cemento genera este tipo de gases negativos.

Sin embargo, “al introducir esos materiales que ya estaban listos para ser dispuestos en el relleno sanitario, al proceso productivo se genera un efecto neto positivo de disminución de los gases de efecto invernadero de estos residuos y es por eso que este es un proceso técnico, pero altamente beneficioso para el medio ambiente y para la disminución de la huella de carbono”, afirmó Andrade.

En el caso de Soboce, según comenta, cuentan con dos formas de reducir su huella de carbono. “Como empresa hemos decidido asumir nuestra responsabilidad y ser parte de la solución en esto. ¿Cómo hacemos? Tenemos dos formas de reducir nuestra huella de carbono, la reducción del factor de clínker, utilizar más materiales naturales y menos clínker”.

El clinker es la materia granular, similar a pequeñas bolitas, que se obtiene por la calcinación de la piedra caliza y arcilla a altas temperaturas. Esta es la materia prima principal para la fabricación de cemento.

“Es un cemento con altas prestaciones técnicas, resultado de nuestro proceso de innovación, pero que tiene una huella de carbono 30% menor que los otros”, dijo Andrade.

Según la empresa, la tecnología empleada en el proceso de fabricación y el diseño de sus componentes, posee la menor huella de carbono en el país y un menor consumo energético.

La otra forma en que la empresa reduce su huella es con el coprocesamiento, que permite el uso del poder calorífico de los residuos que estaban listos para disponerse en el relleno sanitario, los que, al ser introducidos al proceso productivo, con eficiencia energética y calórica, con la reutilización del agua y captación de polvo logra reducir nuestra huella de carbono.

Andrade acotó que para todo el proceso ya se cuenta con las autorizaciones y licencias ambientales de la Gobernación de La Paz; por ejemplo, para el manejo y uso de sustancias peligrosas, y el registro de operador de residuos que permitirá llevar adelante la producción.

Clasificación de residuos. Foto: rrss

El proceso

Reciclaje. Cuando la población coloca los residuos separados en contenedores de colores, según el material que desecha.

Separación. El personal de la Alcaldía de La Paz realiza la selección del material previamente separado, para el procesamiento.

Transporte. La empresa Soboce envía sus camiones para llevarse los residuos, ya considerados materia prima para su uso.

Almacenaje. La empresa cementera ya cuenta con ambientes adecuados para la recolección y almacenaje de este material.

Incineración. Al introducir a los hornos este material, la empresa canaliza la energía calórica a la fabricación de cemento.

Desechos. Los restos que quedan de la incineración, como cenizas, son mezclados al cemento para su uso en obras.

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