Nuevo parlamento
Análisis: Esperan un Legislativo más productivo, pero se observa la inexperiencia de nuevos asambleístas
En noviembre se instalará una nueva Asamblea Legislativa y, hacia adelante, se espera que este poder del Estado sea más productivo y democrático, aunque también, en un principio, se tropezará con la inexperiencia política de los diputados y senadores electos, opinó el analista político, Daniel Valverde.
“Se ha entrado a un nuevo escenario, la conformación de la nueva Asamblea refleja una elevada pluralidad en su composición y obliga a las fuerzas con representación a dialogar, concertar, buscar acuerdos para avanzar en leyes. No hay otra alternativa, porque ya no hay bancada hegemónica, que pueda tomar el control con el 50% más uno en la aprobación de leyes o generar dos tercios como ocurrió con la estructura del MAS”, precisó.
Según Valverde este nuevo escenario debe ser altamente democrático y deliberativo, e implicará mucha madurez política de los nuevos actores para recuperar la esencia del parlamento y sus atribuciones en un Estado democrático.
“El desafío está presente y se deberá evaluar si los nuevos legisladores están a la altura del desafío, hay mucha gente nueva, hubo improvisación en la confección de las listas y esto representa un riesgo. En su mayoría se trata de personas sin trayectoria política y eso puede generar situaciones incómodas en un inicio”, observó.
De acuerdo con el analista, a diferencia del pasado, cuando la hegemonía del MAS se traducía en una mezquindad y la toma de decisiones era vertical, en la nueva Asamblea se requerirá desprendimiento para que fluyan acuerdos y el trabajo legislativo sea más productivo.
“Hay condiciones favorables porque la bancada del PDC, de Unidad Nacional entraron en sintonía sobre muchos temas y hay bastante afinidad por lo menos en el diagnóstico de los problemas que enfrenta el país con la postura de la Alianza Libre. Tampoco será difícil que bancadas minoritarias de Manfred Reyes Villa o Andrónico Rodríguez puedan apoyar muchas decisiones que se tomen en la Asamblea”, subrayó Valverde.
De esa manera, dijo, es posible esperar mayor diversidad y productividad, ya que no se tendrá ya la mezquindad de querer tomar el control absoluto y apostar a una sola visión, como en los últimos años.
Nueva correlación de fuerzas
El Partido Demócrata Cristiano (PDC) logró establecerse como la primera fuerza, en la Cámara de Diputados y en el Senado, pero por sí solo no tiene mayoría absoluta. El PDC obtuvo 70 representantes (entre ellos cinco supraestatales), lo que se traduce en: 65 escaños efectivos; 16 en la Cámara de Senadores y 49 en la Cámara de Diputados.
La segunda fuerza es Libre, con 53 representantes (dos supraestatales), alcanzando 51 escaños: 12 senadores y 39 diputados.
Mientras que Unidad es la tercera fuerza política y logró 35 representantes (incluyendo dos supraestatales), distribuidos en siete senadores y 26 diputados, sumando 33 escaños.
La cuarta fuerza, Alianza Popular, tiene ocho legisladores, todos en la Cámara de Diputados. La quinta fuerza, APB-Súmate, logró seis escaños: un senador y cinco diputados.
Finalmente, el Movimiento Al Socialismo (MAS) obtuvo dos asambleístas en la Cámara de Diputados, y el Concejo Indígena Yuqui Bia Recuate (BIA-YUQUI) logró un diputado por circunscripción especial, un hecho histórico en este caso.