2025-10-13

Infraestructura

El estadio Hernando Siles pide “auxilio” para que lo curen

Se necesitan 40.000 dólares para realizar un diagnóstico. La Gobernación no cuenta con el dinero para el estudio respectivo y menos para las refacciones que posteriormente se debe realizar a las tribunas.

La estructura del estadio Hernando Siles se encuentra dañada, pero hay pocas posibilidades que en un corto plazo se pueda realizar las reparaciones a las fallas que se presentan en las cuatro tribunas. El principal obstáculo es el económico, porque se precisan 40 mil dólares para realizar un diagnóstico completo del escenario miraflorino y luego habrá que tomar en cuenta otro presupuesto para los arreglos.

El 13 de mayo de este año, la Sociedad de Ingenieros de Bolivia La Paz (SIB) realizó una inspección técnica al estadio Hernando Siles con resultados preocupantes por los múltiples problemas y que no tienen solución por la “dejadez” de las autoridades en los últimos años.

El resultado de la inspección a la tribuna sur del Siles evidenció filtraciones, corrosión del acero de refuerzo con armaduras expuestas, instalaciones eléctricas peligrosas, butacas en mal estado y falta evidente de un mantenimiento preventivo.

Cinco meses después, el panorama no ha cambiado y todo sigue como si nada habría pasado en lo que fue el principal estadio del país.

Raúl Daza, presidente de la SIB, explicó a Sports 360 que luego del informe preliminar que se hizo llegar a la dirección del Servicio Departamental del Deporte, para que se tomen acciones inmediatas con una empresa  constructora, fueron convocados para una reunión con la Gobernación.

“Hemos tenido contacto con esta repartición que nos ha pedido una orientación; sin embargo, el costo del diagnóstico que nos daría la patología exacta de lo que tiene nuestro estadio o el estado en que se encuentran las cuatro tribunas es de un monto elevado. Hablamos aproximadamente para todo el estadio de unos 40 mil dólares y, por supuesto, es un monto que no cuenta el Sedede ni la Gobernación”, subrayó Daza.

La curva sur es una de las tribunas más afectadas. Foto: SIB

 

Corrosión del acero

En la inspección de marzo, saltaron los problemas que tienen otros ambientes que se tienen debajo de las tribunas del Siles, donde funcionan varias asociaciones como levantamiento de pesas, karate, gimnasia y otros.

La SIB pudo evidenciar que las filtraciones de agua causaron un desprendimiento del concreto, apreciándose una alta corrosión del acero de refuerzo que compromete la integridad estructural y su capacidad de resistencia.

“Había que realizar trabajos urgentes para que la estructura no se debilite, pero el tiempo pasa y a nadie parece importarle. Hemos pedido prácticamente auxilio a varias autoridades, pero nuestras notas nunca han sido respondidas; me  llama la atención que hay un no me importismo de todos quienes usamos el Siles; me voy a incluir, todos quienes somos parte y usamos nuestro querido estadio, de no hacer nada”.

Las soluciones

Daza sugiere buscar formas ingeniosas de conseguir el financiamiento para realizar el diagnóstico y luego el refuerzo de la estructura. “Lo primero es el diagnóstico y posteriormente podemos empezar los trabajos  por tramos y de esa forma disminuir los costos. Al parecer la curva sur es la más afectada, pero todas las ideas han quedado en buenas intenciones y el tiempo va pasando”.

El experto señaló también que a simple vista “ como las armaduras están a la vista, ya hay desprendimiento del hormigón, ya existe un gran estado de corrosión; por lo menos se van a necesitar de unos tres meses de trabajo para reforzar los lugares más críticos”.

Desprendimiento del recubrimiento geométrico en graderías. Foto de la inspección demayo. SIB

 

 

Aclaró que mientras se realicen las reparaciones no existirá el impedimento de que el público pueda ingresar a las tribunas para los respectivos encuentros que se programan por la División Profesional o torneos internacionales.

“Las reparaciones son por la parte interna, sin embargo es importante impermeabilizar la parte superior, donde la gente asiste al estadio, porque es por esas puntas de dilatación donde ingresa el agua, pero sí puede ingresar el público”.

Daza fue claro al señalar que las tribunas “no se caerán” por la corrosión. “No queremos generar ni pánico ni miedo a la población, pero llama la atención que no procedamos a la reparación o no se gestionen por lo menos recursos. Pasaron cinco meses de la última inspección y nadie dice nada; entonces, si no se toman medidas, va a pasar otro año más, van a pasar otros años más, y ahí sí estaremos en algún riesgo en el cual tengamos que prohibir el ingreso del público”, finalizó.

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