Castigos
Céspedes y Vaca: culpables de doping, pero con sanción distinta
Los jugadores Boris Céspedes y Ramiro Vaca fueron encontrados “culpables por doping positivo”. Los castigos a los dos jugadores son distintos, mientras que a Céspedes le dieron dos años, a Vaca lo sancionaron con ocho meses; pero en ambos casos la situación es diferente: el jugador de Bolívar demostró que el consumo fue “involuntario”, mientras que el futbolista que militaba en el Yverdon de Suiza nunca demostró que la sustancia que tomó le fue proporcionada por un tercero.
Céspedes fue convocado por el cuerpo técnico de la Selección para la doble fecha de las eliminatorias que se cumplió en marzo de este año y donde Bolivia se midió con Perú y Uruguay. Céspedes salió sorteado para el control respectivo en el juego que la Verde empató 0-0 con los charrúas en El Alto, el 25 de marzo.
En la resolución, el jugador anotó que solicitó al cuerpo médico de la selección una medicación para poder adaptarse mejor a las condiciones físicas exigidas en La Paz, sin embargo, la Comisión Disciplinaria fue contundente al señalar que durante el proceso, Céspedes no pudo demostrar esta situación. “La afirmación del jugador de que el equipo de la FBF le proporcionó medicación que contenía la sustancia prohibida carece totalmente de fundamento. El jugador ni siquiera proporcionó el nombre de la medicación ni la dosis que consumió”, señala la decisión.
El informe del médico de campo de la Selección (Francisco Javier Gómez Menacho), a la comisón FIFA, especificó que a Céspedes se le proporcionó monohidrato de creatina, proteína de suero, suplemento rehidratante Xtend de Healthy Hydration, calcio, magnesio, omega 3, complejo 8, vitamina C y nutrazul. Pero Céspedes nunca justificó de donde salió positivo la sustancia prohibida que fue la acetazolamida
El caso Vaca
El doping positivo del tarijeño fue tratado de manera distinta por sus abogados. El doping positivo del volante tarijeño se dio en el cotejo de abril con el peruano Sporting Cristal por la Copa Libertadores de América. La sustancia que se encontró en la orina de Vaca fue ostarina en un porcentaje mínimo y la muestra B, que se abrió en Colonia, Alemania, lo confirmó.
La parte legal de Vaca acudió al laboratorio en Alemania para probar que la sustancia encontrada fue de forma “involuntaria” y que hubo contaminación en el producto.
En los descargos, Vaca se mantuvo firme en su postura de que no consumió el producto de forma voluntaria, extremo que fue clave para su defensa y que a la hora de la decisión de la Comisión Disciplinaria de Conmebol fue determinante para los ocho meses de castigo que le dieron.
Desde el comienzo, Vaca sabía que iba a ser encontrado culpable ya que en el doping no existe inocencia, pero si pudo demostrar que fue de forma involuntaria.
La resolución de Vaca no abunda en detalles como, por ejemplo, el nombre del responsable que le proporciono la sustancia al mediocampista o la cantidad que se encontró en la muestra depositada por el jugador en un partido de la Copa Libertadores.