2026-03-05

Historias

El colombiano Marcos Coll, autor del único gol olímpico en una Copa del Mundo

En Chile 1962, un tiro de esquina se volvió eterno. El mediocampista escribió un capítulo que nadie ha logrado repetir en los mundiales que organiza la FIFA.

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En Chile 1962, cuando Colombia se presentó por primera vez en una Copa Mundial, nadie imaginaba que uno de los debutantes entraría a la historia por una jugada irrepetible en ese escenario. El mediocampista Marcos Coll ejecutó un tiro de esquina y marcó un gol olímpico ante el legendario Lev Yashin. El principio de un partido memorable.

Además de maravillosa por su peculiaridad, esa anotación fue el punto de quiebre que Colombia necesitaba cuando perdía 3-1 ante la Unión Soviética en el Estadio Carlos Dittborn y parecía destinada a su segunda derrota en el camino. Pero el córner de Coll cambió el ánimo y el rumbo. Desde ahí, el equipo se convenció de que era posible.

La Unión Soviética llevó el ritmo desde el inicio y golpeó tres veces en menos de 15 minutos. Colombia logró descontar antes del descanso, pero al volver del vestidor, el rival volvió a estirar la ventaja. Entonces llegó el gesto de Marcos Coll desde el banderín de esquina. Minutos después, Rada acercó a los sudamericanos y, ya sobre el final, Klinger selló el sorpresivo 4-4. Aquel empate quedó como el mejor resultado de Colombia en su primera aventura mundialista, una participación que terminaría días después con la eliminación en la fase inicial.

"Hubo un enorme rugido porque marqué un gol contra el hombre que era el mejor portero del mundo en ese momento", recordó en entrevista con la FIFA en 2014. Es una memoria que todavía se puede palpar: "Fue un excelente incentivo para mi país. Fue una locura".

En su momento, explicó que no buscó marcar directamente desde el tiro de esquina. Fue un envío a media altura, con intención ofensiva, en el que el efecto del balón, el viento y la sorpresa terminaron por hacer la diferencia.

Coll creció rodeado por el juego. El fútbol fue primero un asunto de familia y después una pasión desarrollada con el tiempo. Su padre fue un árbitro destacado en el fútbol colombiano, y no tardó en trasladar ese vínculo a la cancha. Debutó antes de cumplir los 17 años con el Sporting de Barranquilla y construyó una carrera extensa como mediocampista, repartida entre clubes de Colombia, Argentina y México. Años más tarde, esa relación con el fútbol se prolongó a la siguiente generación, cuando uno de sus hijos, Mario Alberto Coll, hizo carrera desde la misma posición.

"El Olímpico" falleció en 2017, a los 81 años, pero su nombre quedó fijado en un lugar que el tiempo no ha logrado mover. Ningún otro futbolista ha vuelto a marcar un gol olímpico en una Copa Mundial. Cada edición acerca la oportunidad, pero la referencia sigue siendo la misma.

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