sábado 18 de abril de 2026

Historias

La exhibición cósmica del extraterrestre Diego Maradona

El argentino tuvo una extraordinaria actuación en el partido de su selección contra Inglaterra en la Copa Mundial de la FIFA de 1986.
Maradona (centro) se saca la marca de los futbolistas ingleses en el partido de 1986. Crédito: Conmebol
Maradona (centro) se saca la marca de los futbolistas ingleses en el partido de 1986. Crédito: Conmebol

FIFA

Con 17 años, Diego Armando Maradona (+) lloró desconsoladamente bajo un árbol cuando César Luis Menotti lo dejó fuera de la lista para la Copa Mundial de 1978.

En España 1982, dio pequeños destellos de su inimitable talento. Sin embargo, el argentino sufrió un brutal marcaje a cargo del implacable defensa italiano Claudio Gentile y acabó expulsado contra Brasil, en un torneo en el que su selección quedó eliminada en la segunda fase.

Maradona llegó a México 1986 en un momento álgido de su carrera. El centrocampista registró un gol y cuatro asistencias en el camino de Argentina hasta los cuartos de final, donde los sudamericanos se vieron las caras con Inglaterra.

La hostilidad entre los dos países era manifiesta. En 1966, durante la Copa Mundial de la FIFA celebrada en su país, el seleccionador inglés Alf Ramsey había enfurecido a toda una nación por llamar "animales" a los argentinos tras el bronco partido que enfrentó a ambas selecciones en cuartos de final.

Veinte años después, ambos contendientes tenían muy fresca la herida de la reciente guerra de las Malvinas. Maradona no hizo nada por ocultar el menosprecio que sentía hacia los ingleses, ante los que ya había perdido en un amistoso disputado en 1980.

Carlos Bilardo, el DT argentino, tenía clarísima su estrategia: pasársela al diez. Tampoco tenía ninguna duda su homólogo inglés, Bobby Robson, que se había salido de su habitual prudencia al declarar que "Argentina no tendría la más mínima oportunidad de ganar el Mundial sin Maradona". La prioridad era neutralizar a un solo hombre.

 

El partido

Desde el mismo pitido inicial, Maradona comenzó a sembrar el pánico en las filas inglesas con sus recursos de otro planeta. Así, durante la primera mitad, se dedicó a dejar rivales tirados sobre el césped, generar ocasiones de gol y provocar faltas —la friolera de seis—, una de las cuales se tradujo en la amonestación de Terry Fenwick.

Tras la reanudación, el argentino, por entonces con 26 años, no bajó el ritmo y, en el transcurso de cuatro minutos, marcó dos de los goles más memorables de la historia de la Copa Mundial: uno con la "mano de Dios" y el otro con los pies de algún otro ser superior (el Gol del Siglo).

En una acción aislada, Inglaterra consiguió recortar distancias y meterse de nuevo en el partido, por medio de un cabezazo de Gary Lineker.

Nada más sacar del centro, Maradona dejó desconcertados a tres rivales con un asombroso giro de 360°, salió airoso de la presión de otros dos adversarios y habilitó a Carlos Tapia, que envío el balón al palo. Daba igual: Maradona logró desarbolar a Inglaterra en lo que muchos consideraron la mayor exhibición individual jamás vista en una cita mundialista.