lunes 20 de abril de 2026

Especiales

Los ingleses ganan su primera corona con el “gol fantasma”

Hubo varias sorpresas: Brasil, dos veces campeón junto a su figura Pelé, cayeron en la fase de grupos y Corea del Norte clasificó a los cuartos de final.

La octava edición de la Copa del Mundo se celebró en territorio sagrado, donde nació el fútbol: Inglaterra. Es por ello que los locales sentían la obligación de obtener el campeonato.

Fue un torneo que quedó manchado por la jugada más polémica de la historia del fútbol: el gol fantasma, y por los cruces de arbitrajes en partidos claves. También es recordado por el surgimiento de Eusebio, la Pantera Negra. 

Al igual que la edición anterior, esta copa la jugaron 16 selecciones. Dos estaban clasificadas de forma directa: el anfitrión Inglaterra y el último campeón por dos veces, Brasil.

En la fase eliminatoria participaron 71 selecciones. 

El torneo

El Grupo 1 estuvo integrado por Inglaterra, Uruguay, México y Francia. Ingleses y uruguayos se clasificaron a la próxima fase del certamen.

Alemania Federal, Argentina, España y Suiza estuvieron en el Grupo 2. Germanos y argentinos avanzaron de ronda.

En el Grupo 3 lo jugaron Portugal, Hungría, Brasil y Bulgaria. En esta llave se suscitó la mayor sorpresa. Brasil quedó eliminado ganando un solo partido, a Bulgaria por 2-0 y Portugal avanzaba en la serie, junto a Hungría, ganando los tres partidos.

Pelé fue objeto constante de agresiones físicas a punto tal que tras terminar lesionado contra los portugueses. 

El Grupo 4 se jugó entre Unión Soviética, Corea del Norte, Italia y Chile.

Los rusos clasificaron primeros y la gran sorpresa fue la clasificación de Corea del Norte, que le alcanzó con ganarle a Italia por 1-0 para pasar a los  cuartos de final.

Los cruces de la ronda de cuartos tuvieron polémicas, como el duelo Inglaterra-Argentina, que terminó a favor de los locales; y el partido Alemania Federal-Uruguay, que fue para los germanos.

En los otros dos cotejos salieron victoriosos Portugal y la Unión Soviética.

Las semifinales se jugaron en dos días distintos. El 25 de julio, Alemania Federal venció a la Unión Soviética por 2-1 y al día siguiente Inglaterra se impuso sobre Portugal por el mismo marcador.

La final

En el Estadio de Wembley de Londres, se jugó la final entre Inglaterra y Alemania. 

Al minuto 12 Haller puso el primero del partido para los teutones. Seis minutos más tarde Geoff Hurst logró la igualdad de cabeza.

En el segundo tiempo, a los 78, Martin Peters puso el segundo para Inglaterra, mientras que Wolfgang Weber lo empató en el final y obligó a jugar el tiempo adicional. 

En el minuto 101 ocurrió lo que se conoció como el gol fantasma. Centro desde la derecha de Alan Ball y Geoff Hurst la para, la acomoda y remata fuerte al arco. El arquero no llega, la pelota pega en el travesaño y pica cerca de la línea el arco, pero no entra. El línea llama al árbitro suizo Gottfried Dienst, quien finalmente decide convalidar el gol.

El cuarto tanto británico llegó al minuto 120, también por intermedio de Hurst.

Fue 4-2 para una Inglaterra conducida fundamentalmente por la calidad y liderazgo del volante Bobby Charlton.