Historias
Inglaterra: Los especialistas de los empates en las Copas Mundiales
FIFA
A la hora de empatar en una Copa Mundial de la FIFA, nadie lo hace mejor que Inglaterra. De los 76 partidos disputados, los Tres Leones han empatado 22, lo que supone casi un 30 % de sus resultados en el torneo.
El primer encuentro que acabó en tablas para los ingleses se remonta a Suiza 1954, cuando Bélgica logró igualar un partido que iba 3-1. En aquella época, si se producía un empate en la fase de grupos, se jugaba una prórroga. Nat Lofthouse enseguida adelantó a los suyos, pero un tanto en propia puerta de Jimmy Dickinson provocó un reparto de puntos en Basilea.
La Copa Mundial se celebró en suelo inglés por primera vez en 1966. Aunque Brasil, Alemania Occidental o la Portugal de Eusebio partían como favoritas, Alf Ramsey, seleccionador de los Tres Leones afirmó, no con poco optimismo, que su equipo acabaría coronándose como campeón. Y así fue.
Eso sí, el combinado inglés se estrenó con un tibio empate a cero frente a Uruguay. A partir de ese momento, los anfitriones se pusieron las pilas y encadenaron cuatro victorias consecutivas hasta llegar a la final, donde batieron a Alemania Occidental en un duelo épico.
Los germanos se tomaron la revancha en los octavos cuatro años más tarde. Después de aquella derrota, el equipo inglés desapareció de las citas mundialistas durante 12 años. España 1982 fue testigo de su regreso, donde los de Ron Greenwood pasaron sin problemas la primera fase de grupos con un juego exquisito y un pleno de victorias. Los dos empates consecutivos a cero contra Alemania Occidental y la selección anfitriona en la segunda fase de grupos hicieron que los Tres Leones volvieran a casa imbatidos y preguntándose qué podría haber pasado.
El que posiblemente sea el empate más doloroso de todos llegó ocho años después en una caótica semifinal frente a Alemania Occidental en Turín. Gary Lineker llevó a los Tres Leones a la prórroga, donde un disparo de Chris Waddle chocó contra el poste y Lineker no consiguió rematar un rechace decisivo. Al final, los once metros determinarían quién acompañaría a Argentina en la final.
Después de que ambos equipos convirtieran tres penaltis a la perfección, Bodo Illgner frustró el disparo de Stuart Pearce y Waddle mandó la pelota por encima del larguero, lo que dio la victoria a los alemanes. Aunque sobre el papel fuera un empate, este partido se vivió como una dolorosa derrota en el país: aquí empezó la maldición de Inglaterra con los penales.
En los octavos de Francia 1998, Inglaterra iba 2-2 contra Argentina antes de que expulsaran a David Beckham por su encontronazo con Diego Simeone. Los ingleses, con un hombre menos, lucharon con uñas y dientes durante más de una hora para alcanzar la tanda de penaltis, en la que acabaron cayendo tras los fallos de Paul Ince y David Batty.
Ocho años después se repitió prácticamente la misma historia. En los cuartos de final frente a Portugal en Gelsenkirchen, Wayne Rooney vio la tarjeta roja poco después del minuto 60 por una fuerte entrada a Ricardo Carvalho. Los de Sven-Goran Eriksson llegaron a la tanda de penales, pero, al igual que sucedió en la Eurocopa dos años antes, Ricardo, el portero luso, acabó con el sueño inglés.
En muchos aspectos, Brasil 2014 fue la peor Copa Mundial de Inglaterra. Las dos derrotas iniciales mandaron al equipo a casa en la fase de grupos por primera vez en 56 años. En Belo Horizonte, cosecharon su vigésimo empate en el torneo frente a Costa Rica, que ya estaba clasificada para octavos. Abandonaron el país carioca con el contador de victorias a cero, otro incómodo recuerdo de Suecia 1958.
Los Three Lions habían tocado fondo en la Copa Mundial, pero cuatro años más tarde, en Rusia, la situación cambiaría. Su único empate se produjo en octavos, después de que Yerry Mina, rozando el final, empatase para Colombia y mandase el partido a los penaltis. Jordan Henderson falló, pero su tocayo, Pickford, bloqueó magistralmente el disparo de Carlos Bacca después de que el tiro de Mateus Uribe chocase contra el travesaño. Eric Dier consiguió dar a Inglaterra una victoria en una Copa Mundial en una tanda de penaltis al cuarto intento en su historia. Eso sí, el combinado inglés acabaría cayendo ante Croacia en semifinales.
En Catar 2022, los de Gareth Southgate cosecharon un empate sin goles frente a Estados Unidos en la fase de grupos, lo que les hizo alcanzar las 22 igualdades en el torneo, desbancando así a Italia. Aunque Alemania empató con España en Al Khor dos días después e igualó a los Azzurri, Inglaterra sigue ostentando el récord.