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Alemania consigue su primera copa en el “El Milagro de Berna”
En Suiza se jugó la quinta edición de la Copa del Mundo, organizado por la FIFA. Después de haberse disputado en Sudamérica, la máxima competencia de las selecciones de fútbol regresaba a Europa. También se volvía a jugar con 16 selecciones como en los mundiales de 1934 y 1938, pero con un nuevo sistema de eliminación.
Dos selecciones estaban clasificadas de manera directa: Suiza, por ser el anfitrión, y Uruguay, por ser el último equipo en ostentar el título de Campeón del Mundo en 1950. El resto de las selecciones debieron disputar llaves de clasificación para el mundial.
Participaron 16 selecciones divididas en cuatro grupos de cuatro. Hubo dos cabezas de serie que fueron elegidos de forma directa, sin sorteo. El local no fue cabeza de serie.
El sistema de clasificación a cuartos implicaba que los dos equipos cabeza de serie no podían jugar entre sí, por lo que en cada grupo no jugarían todos contra todos y sólo se jugarían dos fechas, en vez de tres.
En el Grupo 1 estaban Brasil, Yugoslavia, Francia y México. El Grupo 2 lo integró Hungría, Alemania Federal, Turquía (primera vez) y Corea del Sur. El Grupo 3 lo ocuparon Uruguay, Austria, Checoslovaquia y la debutante Escocia. Finalmente, el Grupo 4 estuvo compuesto por Inglaterra, Suiza, Italia y Bélgica.
Rondas de eliminación
En cuartos se enfrentaron Hungría y Brasil. El 27 de junio en Berna, los Magiares golearon por 4-2.
Uruguay e Inglaterra, la llave contigua, habían jugado en Basilea un día antes con victoria para la Celeste por 4-2. Ese mismo día, pero en Lausana, Austria venció 7-5 a Suiza. Las ilusiones del local se esfumaron. Igual el 27 de junio Alemania Federal le ganaba por 2-0 a Yugoslavia en Ginebra.
En semifinales se cruzaron, en Basilea, Alemania Federal y Austria. Los germanos le propinaron una goleada de 6-1 a los austríacos y avanzaron.
Hungría y Uruguay merecen un capítulo aparte. El 30 de junio, en Lausana, ante 45.000 espectadores, se enfrentaban las dos selecciones favoritas para levantar la copa.
Los húngaros se adelantaron a los 12 minutos por intermedio de Zoltán Czibor. A los 47 amplió la ventaja Nándor Hidegkuti. Pero la Celeste eligió pelear. A los 75, el argentino nacionalizado uruguayo Juan Eduardo Hohberg descontó y a los 86 empató el partido. Es en ese instante que el jugador uruguayo sufrió un paro cardíaco al celebrar su segundo gol. Pese a eso, siguió jugando en el alargue. En el tiempo adicional apareció dos veces Sándor Kocsis, a los 109 y 116 minutos para anotar.
La final
El 4 de julio se jugó la final que se conoció como “El Milagro de Berna”. Hungría era favorita. En los grupos goleó a Alemania Federal por 8 a 3.
A los seis minutos Ferenc Puskás puso el 1-0 y dos minutos más tarde Zoltán Czibor amplió la ventaja. Pero los teutones no bajaron los brazos. Al minuto 10 descontó Max Morlock, y a los 18 empató Helmut Rahn. Al 84, cuando se moría el partido, apareció Rahn poniendo el definitivo 3-2. Puskás logra el empate, pero fue anulado por fuera de juego.