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Brasil vuelve a ser campeón del mundo con Garrincha como figura
Sudamérica celebró en su territorio la séptima edición de la Copa del Mundo. La anfitriona no era ninguna potencia futbolística, pero llevó adelante un cabildeo importante en la órbita de la FIFA en el que argumentó su firme institucionalidad política y respeto a otros credos y razas, en relación a Argentina, el otro candidato para organizar la copa, considerado un país con un público violento. El 10 de junio de 1956 Chile obtuvo el mayor respaldo en el 30.º Congreso de la FIFA en la ciudad de Lisboa, Portugal.
El evento futbolístico se llevó a adelante en cuatro sedes: Arica, Rancagua, Santiago y Viña del Mar y a diferencia del anterior organizador, Suiza en 1958, el país sudamericano, con toda la ilusión a cuestas, llegaría mucho más lejos en la competencia global.
Hubo sorpresas en las clasificatorias. Suecia, el anterior organizador y finalista con Brasil, quedó eliminado, al igual que Francia, a manos de una debutante Bulgaria. España y Yugoslavia clasificaron en una serie donde debieron enfrentarse a selecciones de regiones como África y Asia, respectivamente.
Participaron 16 países: Chile y Brasil, el último campeón del mundo. Sudamérica sumaría por ello más selecciones como Argentina, la debutante Colombia y Uruguay. México repetiría su participación, completando la lista Alemania Federal, Checoslovaquia, Hungría, Inglaterra, Italia, Suiza y Unión Soviética.
Los grupos
Hubo cuatro grupos con cuatro selecciones. El 1 estuvieron Unión Soviética, Yugoslavia, Uruguay y Colombia. Pasaron la serie los europeos.
En el Grupo 2 jugaron Alemania Federal, Chile, Italia y Suiza. Los alemanes quedaron primeros y los locales lograron clasificar a la segunda ronda.
El Grupo 3 lo integraron Brasil, Checoslovaquia, México y España. Los campeones del mundo clasificaron en el último partido de la serie al vencer a los españoles por 2-1. Gracias a este resultado los checos mantuvieron la ventaja que le llevaban a los mexicanos, a pesar de haber perdido su último partido de grupo. Pelé se lesionó contra los checos y se perdió el resto de la copa, pero en su lugar apareció un temible Garrincha.
El Grupo 4 lo jugaron Hungría, Inglaterra, Argentina y Bulgaria. Húngaros e ingleses terminaron entre los dos primeros y pasaron de fase.
Rondas de eliminación
El 10 de junio se jugaron los cuartos de final y pasaron de ronda Brasil, Chile, Checoslovaquia y Yugoslavia.
Las semifinales fueron el 13 de junio. Checoslovaquia venció 3-1 a Yugoslavia en Viña del Mar y Chile, en Santiago, perdió con Brasil por 4-2.
La final se disputó en Santiago entre Brasil y Checoslovaquia. Ambas selecciones se habían cruzado en el Grupo 3 con empate sin goles, partido en el que Pelé se lesionó.
Aunque su mejor jugador no estuvo en cancha, los brasileños contaron con Garrincha, la figura de esa copa.
Josef Masopust puso el 1-0 a los 15 minutos, pero a los 17 empató Amarildo. El resto de los goles llegaron al 69 por intermedio de Zico y Vavá a los 78. Por segunda vez al hilo Brasil volvía a ser campeón.