Delitos
Fiscalía acusa al expresidente del BCB de adquirir bonos soberanos a un precio superior al del mercado, provocando una pérdida de 124 millones de dólares
La Fiscalía acusa al expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas, por los delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, por la compra de bonos soberanos a precios superiores a los del mercado, lo que habría generado una pérdida de 124 millones de dólares para el país.
Según la investigación del fiscal Miguel Cardozo, además de Rojas están involucrados tres exfuncionarios: el exgerente de Operaciones Pascual F. M.; el exdirector Óscar F. M.; y el exgerente de Política Económica Sergio C.
La acusación se sustenta en informes de auditoría del propio BCB, que apuntan a operaciones irregulares de compra y venta de bonos soberanos. El eje de la investigación es un reglamento de operaciones emitido en 2024, que habría permitido realizar transacciones a valores fuera de los márgenes legales, informó Red Uno.
“Han vendido y han comprado bonos a montos mayores a los establecidos”, afirmó Cardozo. Por la gravedad de los hallazgos, la Fiscalía imputó a los sindicados por los delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica.
La auditoría técnica identificó siete transacciones críticas con indicios de irregularidad. El Ministerio Público estima que el daño económico acumulado asciende a 124 millones de dólares, según reportó La Patria.
De acuerdo con las indagaciones, los miembros del Comité de Operaciones de Mercado Abierto del BCB compraron bonos soberanos con vencimientos entre 2028 y 2030 a distintas entidades financieras y aseguradoras, entregando a cambio bonos y letras en moneda nacional y en UFV.
Las investigaciones también señalan que, aunque inicialmente las operaciones se registraban por debajo del valor de mercado, estos montos eran modificados días después mediante correos electrónicos, elevando su costo hasta cerca del 100 % del valor nominal del bono, informó Unitel.
En 2024, los bonos soberanos bolivianos sufrieron una devaluación en el mercado internacional debido a la incertidumbre sobre la capacidad del país para cumplir con su deuda externa. Esto permitió que los tenedores vendieran con pérdidas, situación que fue aprovechada por el BCB para recomprarlos. Sin embargo, según la investigación, en lugar de registrar el ahorro, se contabilizaba como si se hubiera pagado el valor total del bono.
La suma de estas diferencias habría afectado directamente los activos administrados por el ente emisor.
Los bonos soberanos son títulos de deuda emitidos por el Estado en mercados internacionales para financiar el gasto público y proyectos estratégicos. Funcionan como préstamos que el país debe devolver con intereses a los inversionistas.
En ese contexto, Bolivia enfrentó en 2024 una fuerte presión por la escasez de dólares y la caída de las reservas internacionales. Se presume que el reglamento observado pudo haber sido creado para facilitar operaciones de liquidez que, según la auditoría, no cumplieron estándares técnicos y perjudicaron el patrimonio del Banco.
Rojas fue posesionado como presidente del BCB en noviembre de 2020 por el ministro Marcelo Montenegro, durante la gestión de Luis Arce. Es doctor en Ciencias del Desarrollo y anteriormente se desempeñó como viceministro de Tesoro y Crédito Público.
Tras presentarse voluntariamente ante las autoridades, Rojas se acogió a su derecho al silencio. No obstante, la Fiscalía ordenó su traslado a celdas policiales con base en los elementos recolectados en la etapa preliminar. Los otros tres exejecutivos fueron aprehendidos previamente.