2026-04-30

Historia

Rubén sonríe a la vida y vuelve a casa: el niño sobreviviente del accidente aéreo en El Alto recibe el alta médica

Tras recibir el alta médica, Rubén dejó el hospital acompañado por autoridades nacionales y personal médico, que ratificaron el apoyo estatal para su recuperación y rehabilitación, luego de sobrevivir al accidente aéreo ocurrido en El Alto.

Rubén regala una sonrisa a la vida. Se muestra emocionado y un poco tímido al ver las cámaras de televisión. Saluda y observa en silencio a sus familiares, al personal médico y a las autoridades en una de las puertas del Hospital del Norte, lugar que hoy dejó para continuar con su recuperación en casa. Tiene 11 años y es uno de los sobrevivientes del accidente del avión Hércules, ocurrido el pasado 27 de febrero en la ciudad de El Alto, que dejó más de 20 muertos y 28 heridos.

Para las autoridades, Rubén es el ejemplo vivo de "un milagro". Para los médicos, el pequeño es un guerrero que nunca se dio por vencido, incluso en los momentos más críticos después del accidente, durante los meses en los que estuvo internado en el hospital.

"Hubo complicaciones. Corrió peligro su vida luego del accidente. Ahora, festejamos su alta", dijo emocionado el director del Hospital del Norte. Contó que el equipo médico puso todo su trabajo y esfuerzo para salvar al adolescente, quien fue uno de los afectados del siniestro, luego de que la aeronave militar impactara contra el minibús en el que viajaba junto a su madre, su hermano y otros familiares, quienes perdieron la vida.

El personal médico despidió a Rubén, quien estuvo internado durante dos meses en el Hospital del Norte. Foto: Despacho de Gestión Social

A causa del fatal accidente, Rubén sufrió la amputación de ambas piernas y permaneció semanas en terapia intensiva. Nunca se rindió, resaltó uno de los médicos. "Es una satisfacción para el hospital, ha sido un reto. Ha estado en una etapa muy crítica y ahora está saliendo adelante", agregó emocionado.

Otro de sus colegas destacó que el niño es el último paciente del accidente aéreo que recibió el alta médica. Contó que todos los heridos que llegaron al establecimiento de salud recibieron atención y fueron dados de alta. "Estamos felices como Hospital del Norte. Es la última alta. Hay una gran capacidad del personal de salud", destacó en un contacto con F10.

En silla de ruedas, el niño dejó el hospital, donde fue despedido con globos blancos y aplausos por parte del personal médico y sus familiares. Minutos antes, recibió la visita de la primera dama, "Bibi" Urquidi, quien lo abrazó y acompañó su salida tras el alta médica. "Es un milagro, pero ese milagro lo ha hecho Rubén con la fuerza que ha tenido y con el apoyo de todos", dijo la autoridad a los medios de comunicación.

A la despedida del hospital también llegaron las ministras de Salud y Deportes, Marcela Flores, y de Educación, Beatriz García. Ambas se mostraron muy emocionadas al ver a Rubén.

"Es un milagro de Dios. El día que lo trajeron e ingresó a cirugía fue bastante complicado. Ha estado muy bien atendido, ha tenido un seguimiento de todos y está saliendo adelante, eso es lo importante", aseguró Flores y destacó el trabajo de todas las áreas del personal médico, como hematología, pediatría, fisioterapia y terapia intensiva, entre otras.

Tras recibir el alta médica, Rubén debe seguir un largo periodo de recuperación, pero contará con el apoyo del Ministerio de Salud. Además, al ser consultada sobre la posibilidad de recibir atención en el exterior, Flores explicó que el personal médico del hospital ya hizo la solicitud. "Estamos a la espera, pero previo a las prótesis, debe tener un periodo de recuperación", dijo.

Además de recibir apoyo médico, Rubén es beneficiario de una beca de estudios de por vida y una vivienda social. "Educación ha designado a un personal que pueda ser su tutor como docente, él seguirá estudiando", contó Flores.

La primera dama, quien también se mostró muy emocionada al ver a Rubén, afirmó que el niño recibirá apoyo estatal durante todo su proceso de rehabilitación y reinserción. “Estamos muy felices junto a él. Sabemos que va a salir adelante”, dijo.

Regalando sonrisas, Rubén se despidió de los médicos, enfermeras y otros trabajadores en salud que acompañaron cada etapa de su lucha por vivir. Entre aplausos y abrazos, dejó el hospital convertido en un símbolo de fe, fortaleza y esperanza para quienes siguieron de cerca su historia de supervivencia.

Familiares, personal médico y autoridades saludaron a Rubén tras recibir su alta médica. Foto: Despacho de Gestión Social

 

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