2026-05-01

Investigación

Aprehenden a Erick Rojas, piloto del avión Hércules siniestrado en febrero en El Alto

El siniestro ocurrió la tarde del 27 de febrero en el aeropuerto de El Alto. La Junta de Investigación militar estableció que confluyeron factores meteorológicos y humanos en el accidente

Erick Rojas, piloto del avión Hércules C-130 siniestrado, fue aprehendido en la ciudad de El Alto en el marco de la investigación fiscal por los delitos de homicidio y lesiones culposas. Se trata del primer detenido por el accidente que dejó 23 muertos y millonarios daños materiales.

El piloto de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) fue trasladado a celdas policiales en la ciudad de El Alto. En las próximas horas, será sometido a una audiencia de medidas cautelares que definirá si se defiende en libertad o desde la cárcel.

Lee también: Factores meteorológicos y humanos contribuyeron al accidente del avión Hércules, que pudo haberse evitado

Un día antes, el jueves, la Junta Investigadora del accidente ocurrido el 27 de febrero determinó que factores meteorológicos y humanos contribuyeron a que se registrara el siniestro de la aeronave, la cual trasladaba desde Santa Cruz a La Paz una remesa de 17 millones de piezas de billetes.

Además, el informe estableció que el accidente pudo haberse evitado si la tripulación hubiera recibido información correcta de la torre de control sobre el estado de la pista; de esa forma, el avión habría podido retornar a Cochabamba o incluso a Santa Cruz, dada la cantidad de combustible que tenía.

Lee también: ¿Qué pasaba en la cabina del Hércules siniestrado? El piloto y el copiloto relatan los dramáticos segundos vividos

La Fiscalía inició de oficio una investigación sobre lo ocurrido la tarde de ese 27 de febrero, cuando la aeronave de transporte de carga perdió el control poco después de aterrizar y se salió de la pista del aeropuerto de El Alto, impactando contra vehículos con pasajeros.

En su declaración del 3 de marzo ante la Fiscalía, el piloto relató lo ocurrido ese día en la cabina del Hércules: “Cuando estábamos en tierra, todo empeoró. La potencia en reversa de los motores no fue efectiva. Si bien la nave redujo la velocidad, seguía desplazándose y empecé a frenar. Me paré sobre los frenos para detenernos, pero eso nunca sucedió”.

El seguro del avión cubrió tanto las indemnizaciones por los fallecidos y los costos hospitalarios de los heridos, como la reparación y reposición de los vehículos dañados. De los ocho tripulantes a bordo, uno perdió la vida.

Te puede interesar