2026-05-02

Investigación

Piloto y copiloto del Hércules siniestrado están detenidos y tras su declaración fiscal se definirá su situación jurídica

El piloto y el copiloto del avión C-130 Hércules fueron aprehendidos Ambos son investigados por presunto homicidio y lesiones culposas.

El piloto Erick Rojas y el copiloto Jared Ramírez, de la siniestrada aeronave Hércules C-130, fueron aprehendidos; tras prestar sus declaraciones ante la Fiscalía, se definirá su situación jurídica. Se los investiga por homicidio y lesiones culposas.

La Fiscalía inició de oficio una investigación sobre lo ocurrido la tarde de ese 27 de febrero, cuando la aeronave de transporte de carga perdió el control poco después de aterrizar y se salió de la pista del aeropuerto de El Alto, impactando contra vehículos con pasajeros.

Ambos pilotos pertenecen a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB). Tras su aprehensión por orden fiscal, permanecieron en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de la zona de Ciudad Satélite. Posteriormente, pasadas las 16:00, fueron conducidos bajo resguardo policial hasta el Ministerio Público para prestar su declaración informativa.

Un día antes de la aprehensión, el jueves, la Junta Investigadora del accidente determinó que factores meteorológicos y humanos contribuyeron a que se registrara el siniestro de la aeronave, la cual trasladaba desde Santa Cruz a La Paz una remesa de 17 millones de piezas de billetes.

Además, el informe estableció que el accidente pudo haberse evitado si la tripulación hubiera recibido información correcta de la torre de control sobre el estado de la pista; de esa forma, el avión habría podido retornar a Cochabamba o incluso a Santa Cruz, dada la cantidad de combustible que tenía.

Se prevé que, una vez concluidas las declaraciones, la comisión de fiscales emita la imputación formal. De ser así, los sindicados deberán enfrentar una audiencia de medidas cautelares en las próximas horas, donde un juez definirá si se defienden en libertad o bajo detención preventiva.

Entretanto, los familiares de las víctimas permanecen atentos al desarrollo del proceso, exigiendo justicia y el esclarecimiento del siniestro que se cobró 23 vidas y dejó millonarios daños materiales. El seguro del avión cubrió tanto las indemnizaciones por los fallecidos y los costos hospitalarios de los heridos, como la reparación y reposición de los vehículos dañados. De los ocho tripulantes a bordo, uno perdió la vida.

 

 

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