El Francotirador
El duro revés del TAS a Wilstermann, que no tiene un plan serio para volver a primera
El TAS declaró “inadmisible” el último pataleo del club Jorge Wilstermann por mantenerse en primera división, pese a que fue el de peor campaña en 2025 y aún tiene una deuda incontrolable con exjugadores que lo tiene al borde de su desaparición.
El discurso de los dirigentes aviadores de querer echar la culpa a todo el mundo de la incapacidad que tuvieron para resolver problemas se vino abajo con la resolución del TAS que los condena a estar por lo menos un par de años, si es que no es más, en la Asociación de Fútbol de Cochabamba.
Los rojos alargaron cuatro meses más su agonía, pero con el fallo sus argumentos se terminaron. El tribunal suizo develó una débil defensa jurídica del caso. Aquellas ideas de que “la FBF tiene la culpa de nuestro descenso” o aquella denuncia de que “no nos dejaron habilitar jugadores” no funcionaron con el TAS.
El máximo ente punitivo no se dejó meter los dedos a la boca como hicieron con su hinchada, a los que mintieron con temas como la “falsificación de metadatos”, “la mala notificación” o los “jugadores que no nos dejaron habilitar”.
El TAS hizo notar a Wilstermann una serie de errores infantiles que cometieron en su defensa, la principal que nunca se apeló las resoluciones 054 y 055 que dejaban sin efecto el juego entre los rojos y San Juan por el descenso indirecto. Esa entidad le recordó que lo que pasa en la parte deportiva se queda ahí y que nunca podía haber fallado en contra de modificar la decisión por la que se le devolvían los 33 puntos a Aurora y a la vez decretaba su pérdida de categoría.
Wilstermann y sus dirigentes perdieron cuatro meses que los podían haber utilizado mejor en alistar un plan serio para la Operación Retorno, para hacer un plan de pagos real con sus acreedores y poder levantar las sanciones que tienen en FIFA y que les impiden inscribir jugadores.
La prensa de Cochabamba calcula que en la demanda perdida se gastó aproximadamente 70.000 dólares, que bien habrían servido, por ejemplo, para realizar auditorías a las dos gestiones pasadas donde comenzó el descalabro financiero del club. Pero la palabra “auditoría” es prohibida en el rojo; todos hacen de la vista gorda cuando se reclama saber qué pasó con los dineros que se manejaron en la institución valluna.
Hoy el discurso se enfoca en que “metemos más gente en nuestros partidos de asociación que en la Liga”, pero esa idea no alcanza para volver a primera división, donde seguramente los rojos meterán el doble de gente si tienen una conducción dirigencial acorde con su historia.
De momento, proyectos serios para salir de la casi quiebra que tiene Wilstermann no existen y el tema puede agravarse si el tiempo va pasando y el club continúa sumido en sus problemas, algo que no merece.