Posición
La Cancillería rechaza los dichos del presidente Petro sobre los conflictos en Bolivia y recuerda el principio de “no injerencia”
La Cancillería boliviana rechazó las declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre la situación de conflictividad en el país y le recordó el principio de “no injerencia” que rige entre Estados; asimismo, cuestionó que el mandatario colombiano calificara la coyuntura afirmando que en “Bolivia se vive una insurrección popular”.
Petro aseguró el domingo, en su cuenta de X, que en “Bolivia se vive una insurrección popular” como “respuesta a la soberbia geopolítica” y se ofreció a mediar, “si es invitado, para buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política”.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó estas afirmaciones y consideró “improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos”.
Los bloqueos de carreteras, concentrados mayormente en el departamento de La Paz, golpean a la sede de Gobierno y a la ciudad de El Alto desde hace dos semanas. La demanda central de los movilizados es la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien gobierna Bolivia desde hace poco más de seis meses.
Aunque policías y militares intervinieron los puntos de bloqueo el sábado, no lograron consolidar el despeje de las vías. La medida de presión fue retomada y este lunes ingresa a La Paz la marcha de los sectores afines al expresidente Evo Morales, bajo la consigna de exigir la dimisión de Paz.
En su mensaje, el gobernante colombiano se ofreció como mediador y le recordó al presidente boliviano que su padre, el expresidente Jaime Paz Zamora, durante su exilio en Bogotá y Panamá, recibió las visitas “del general Torrijos y del M-19 con Carlos Vidales, el hijo del poeta”. Omar Torrijos fue un jefe de Estado panameño aliado de líderes progresistas latinoamericanos, mientras que Vidales formó parte de la Movimiento 19 de Abril.
Ante esto, la Cancillería le recordó a Petro que los problemas internos del país deben ser resueltos en el marco de la soberanía nacional y del diálogo, al cual ya se ha convocado a los sectores movilizados.
“Las transformaciones que Bolivia requiere, luego de casi 20 años de tensiones políticas, deterioro institucional y problemas estructurales acumulados, deben ser impulsadas por los propios bolivianos, en paz, con responsabilidad democrática y pleno respeto a su soberanía”, establece el comunicado.
Además, la administración de Rodrigo Paz recordó “la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, conforme al Derecho Internacional y a los principios que rigen las relaciones entre países de América Latina y el Caribe”.